Río Cuarto | Anses

Peralta: "El 90% de los trámites de Anses se pueden hacer de forma virtual"

El gerente de la UDAI Río Cuarto detalló cuáles son los programas vigentes y qué se hizo para agilizar la atención en la sede
Peralta detalló que en Río Cuarto se tramitaron 70.000 IFE por un total de 2.100 millones de pesos.  

Darío Peralta, gerente de la delegación riocuartense de Anses, señaló que hoy el 90% de los trámites del organismo pueden hacerse de manera virtual y detalló cuáles son los programas vigentes.

Relató cómo fue poner en marcha la delegación en plena pandemia y cómo Río Cuarto se convirtió en una prueba piloto para todo el país.

-¿Cómo fue poner en marcha la delegación en el contexto de la pandemia?

- La verdad es que ha sido un desafío a nivel nacional en primer término y a nivel local también. Mi designación se da en medio de la pandemia, a mitad de abril, ahí nos hicieron una capacitación a todos los gerentes que estábamos asumiendo y en charla telefónica constante porque estábamos todos encerrados en ese momento. A cargo de la delegación estaba mi compañero Ariel Loza, la verdad que una excelente persona. Él me iba poniendo al tanto de cómo era la situación. Después ya cuando pudimos un poco circular, nos llegamos hasta Anses para ver cómo íbamos a adaptar la infraestructura. Después vino el primer protocolo que estuvo por parte de la institución de cómo debía darse el ordenamiento interno, la ventilación, todo este protocolo que la verdad que por suerte se llevó adelante, lo hemos cumplido y hemos tenido el resultado de decir que el protocolo funciona y funciona más que bien. Así que eso fue ocurriendo en abril. Cuando hicimos los números de quiénes podíamos volver, de acuerdo a las características que teníamos, exceptuados los mayores de 60, los que tenían hijos a cargo, en un primer momento estábamos Ariel Loza y yo. De a poco se fueron incorporando compañeros. Hay que hacer una aclaración acá. Anses, por la estructura que tenía el gobierno anterior funcionaban distintas estructuras:quien liquida una jubilación no pertenecía a la UDAI Río Cuarto, que es llamada La Mesa, donde se hacen los cómputos de las jubilaciones. Eso iba por un lado. Verificaciones iba por otro lado, Jurídico estaba por otro lado. Nosotros teníamos inicio de jubilaciones y toda la parte de Integrales, que está a cargo de un embarazo, una asignación. Después de aquel fatídico día en que los jubilados salen en masa a cobrar a la calle, asume Fernanda Raverta con otra mirada:ella había sido parte de Anses. En el gobierno de Cristina estaba a cargo de la oficina de Mar Del Plata, el puerto de Mar del Plata, una oficina compleja y de mucho trabajo, así que tenía mucho conocimiento de la estructura.Entonces empezó con el trabajo interno. Nos fuimos preparando, dimos los primeros pasos y cuando por suerte nos quisimos acordar empezamos primero en un trabajo a puertas cerradas para todos los trabajadores de Anses que se pudieron sumar y de ahí en ese momento éramos 15. Así que la verdad el desafío ha sido enorme. Empezar a adaptar lo virtual. No había las suficientes claves VPNpara trabajar. El sistema colapsaba al poco tiempo. En un primer momento se habilitaban a las 12 de la noche hasta las 20 y se otorgaban a nivel país 20 mil consultas por día, lo cual se agotaba rapidísimo. No se podían iniciar jubilaciones y pensiones en ese momento, así que eso por suerte y ya pasándolo al día de hoy la estructura se modificó sustancialmente. Hoy día las consultas que se habilitan en lo virtual son 60 mil por día;el sistema una vez que llega a ese número corta. En ese momento, cuando empezamos con el tema de inicio de jubilaciones y pensiones dábamos 4 turnos por día.Teníamos dos operadores;era complejo y después vino el gran desafío de ser la UDAImás grande del interior en abrir sus puertas.

- Una especie de prueba piloto.

- Una prueba piloto, así es. Ese fue el desafío y lo pusimos en marcha y la verdad es que costó, no digo que fue todo color de rosas, pero nos fuimos adaptando y conociéndonos todos ahí, tanto el equipo que venía trabajando como quien les habla. Quiero agradecer a la coordinadora Andrea Díaz y a los supervisores Sergio Rivarola, Alejandra Caron, Beatriz Spamer y Natalia Saavedra, del área de gestión. También quiero agradecer a la coordinadora Silvina Policino y los supervisores Juan Mendive, Eugenia Rivero y Fernando Caubet, del área de Integrales. Les dije que me venía a sumar, que era un compañero más, que contaran conmigo y, de hecho, ya habíamos empezado un poco a conocernos porque se empezó a a pagar el IFE con Anses cerrado. Se pagaba en distintos bancos de acuerdo a la opción que había elegido el ciudadano que calificaba para el IFE y, por otro lado, se hacía en el Correo. Con dos o tres compañeros nos íbamos al Correo a la mañana, hablábamos con ellos, ordenábamos la cola, les explicábamos. Y así de acuerdo a la terminación del documento cobraba tal día. Nos ordenábamos;si había alguno que no era para ese día, tratábamos de solucionarlo. Toda una situación bastante compleja pero te diría que la gente colaboró;la gente estaba a disposición. Era un programa que cumplía ciertas características. Así empezamos a funcionar y la verdad es que cuando vino la prueba piloto el desafío fue enorme. Fue una conjunción entre la gente, nosotros, el equipo técnico, poner en marcha el protocolo, tomar la fiebre, las alfombras, desinfectar hasta el calzado, el equipo de limpieza. Así que se puso en marcha, avanzamos sobre eso y ahí era tratar de estar y tratando de solucionar y asesorar en las distintas temáticas que se iban dando. Gracias también a la prensa logramos que la gente sacara el turno, que no fuera de manera espontánea. De a poquito se fueron dando, empezamos con algunas reuniones también institucionales porque teníamos reclamos. Quiero agradecer también la confianza que tuvieron en mí Marcos Farina y el senador Carlos Caserio. Fue un proceso complejo el que llevamos adelante. Había reclamos. El primero fue a los 15 días de asumir de parte del defensor del Pueblo porque le llegaban todas estas situaciones del IFE, de que no cobraban una cosa o la otra.

Con Ismael Rins empezamos a transitar un camino de resolver problemas:él nos planteaba mirá está pasando esto, mandámelo por mail, yo resolvía, pusimos un contacto para que fuera más fluido. Entonces la comunicación se empezó a aceitar. Ya no teníamos en la puerta a aquel ciudadano que había ido a la Defensoría sino que, a través de la Defensoría, le dábamos la respuesta. Establecimos contacto con la mayoría de los bancos, principalmente Banco Nación, donde nos otorgaban una serie de turnos; entonces sabíamos que contábamos con 10 turnos por día para que la gente fuera ese día. Y así fuimos haciendo con las distintas instituciones El desafío grande, yo soy abogado, he sido parte del Colegio en un momento, y era decir acá estamos. Fui a presentarme, a ponerme a disposición, a explicar cómo era la situación de iniciar jubilaciones y pensiones, donde había cuatro turnos por día. Por supuesto que siguieron los reclamos, los colegas sentían que se les estaba limitando su libertad de trabajo.

Hablé con César Avendaño, el presidente, y los invité a ir a la delegación:tuvimos una reunión en el lugar, con el equipo y les mostramos cuántas personas estaban trabajando. Y coordinamos:si necesitaban tomar vista a un expediente, cómo lo íbamos a hacer, en qué horarios, cuántos turnos. La verdad es que fue muy satisfactoria la reunión porque, de hecho, después eso se reflejó en un convenio. Ese convenio después, por cosas de la vida, terminó en casi todo el país. Y el convenio no violaba ninguna de las cláusulas que tenemos como Anses sino que con los horarios lo empezamos a manejar y tratar de consensuar esos espacios, esos lugares y respectando el esfuerzo de cada compañero de Anses porque muchos venían de dejar a sus familias en la primera parte de la cuarentena. A la mayoría nos hacían dejar la ropa en la puerta. Era todo nuevo para todos nosotros. Y la primera época la veíamos lejana y no sabíamos por qué estábamos aislados.De a poquito se fueron dando las condiciones para empezar a funcionar y ya sí incrementar algunos turnos y eso fue muy importante porque ya la gente empezó a obtener respuesta de su reclamo virtual. Empezamos a tratar de aceitar. Desde la regional en ese momento los primeros días de mayo asumió nuestro jefe regional y, la verdad es que el acompañamiento ha sido excelente. De a poquito fuimos todos conociéndonos y aprendiendo. Recuerdo que uno ayudaba. De hecho mi oficina estaba arriba y lo primero que pedí fue bajarla.

Hasta el día de hoy estoy en la línea con los chicos y no es una postura para la foto sino que es la idea, me siento cómodo ahí. Uno está, la gente pregunta y hemos estado siempre ordenando. Ordenábamos la fila porque la mayor cantidad de reclamos venía por el IFE. Ubicábamos a la gente por calle Vélez Sarsfield, por la otra calle eran los otros turnados. Yo atendía el IFE porque crecimos medio juntos y entonces uno iba tomando conciencia de qué era un código, qué pasaba, por qué no cobraba. Después se evolucionó de cobrar en el Correo, que también agradezco a las autoridades por la predisposición. En los primeros dos días había dos cajas. Daba toda la vuelta;eran cuatro cuadras de cola;las autoridades pusieron más gente, empezamos a articular cosas en las cajas y a las tres o cuatro horas la gente estaba ordenada, cobrando. Y esa cola del IFEha sido enriquecedora. Por ahí había un reclamo y yo le explicaba a la gente que no estaban dentro de lo que establecía el IFE. Yte decían quiero hablar con el gerente, y uno le explicaba que era el gerente, y la gente te decía cómo puede ser si el gerente nunca está en la puerta. Y esas cosas terminan siendo gratificantes porque la gente entendió de qué se trataba todo esto. Después seguimos avanzando;dimos un muy buen salto de calidad en la regional. Se ordenó un equipo para ser más eficientes en la respuesta. Se estandarizaron algunas respuestas desde lo virtual y, coordinada por gente desde la regional, con los equipos nuestros empezamos a coordinar todo lo virtual y eso empezó a verse reflejado en la puerta. Ya no teníamos tantos reclamos. A ese reclamo teníamos que darle una respuesta lo más rápido posible para que a las 72 horas no volviera a Anses. Esa fue una de las metas que nos propusimos y lo logramos.

Entrevista a Darío Peralta - Titular de Anses Río Cuarto

- ¿Como funciona lo virtual y lo presencial?¿Siguen siendo sistemas coexistentes?

- Sí, sí, la verdad que sí. Hoy el 90 por ciento de los trámites de Anses se pueden realizar de manera virtual. Se ha ido incrementando. Y hoy día lo que planificamos se modifica a las 72 horas o a la semana porque planificamos esto y estamos tratando de que tenga una continuidad en lo virtual y que la respuesta sea ágil en asignaciones, embarazos. Tratamos de que sea lo más fluido posible porque es un público que tiene una edad que ya maneja la parte informática y se ha ido adaptando más fácil. La parte más compleja es la parte de los beneficiarios o quien iba a solicitar una jubilación, que ahí necesitaba el asesoramiento de algún familiar o vecino. Nosotros lo que queremos es que el organismo esté presente en casi todos los sectores, detectar aquellos niños que no estaban en el sistema, que tiene que ser fundamental. Ese fue el norte. Yel norte era que las UDAI volvieran a tener la cabeza en su director, en su gerente. Tan es así que se trabajó para que esa mesa que liquidaba volviera a depender de nosotros;entonces, se iniciaba, se liquidaba y éramos parte de un mismo equipo. Eso ya está funcionando de esta manera y hoy día tenemos esa integralidad. Por suerte, hoy se resolvieron casi 1 millón de trámites en el mes que pasó. A su vez la presencialidad sigue siendo muy fuerte porque son 730 mil aproximadamente los trámites que fueron presenciales y el resto fue de lo virtual. Todavía hay un proceso pero tiende a que cada vez más trámites sean virtuales. Cuando se renovaba la cola de Anses para hacer un reclamo o consulta, cada media hora teníamos una cuadra de cola. Hoy día tenemos unos 10 metros. Eso se nota y se nota para nuestro trabajo diario.

- Uno de los programas que más demanda genera son los créditos de Anses. ¿Qué están recibiendo como demanda y qué debe tener en cuenta la gente?

- El tema de créditos fue un trabajo que fue haciendo el equipo de Anses a nivel Buenos Aires, donde en primer lugar el Presidente estableció distintos aumentos, se pagaron distintos bonos durante 2020 y se congelaron los créditos que se habían tomado a una tasa superior al 45 por ciento en el gobierno anterior. Eso se suspendió, se congeló y se descongelaron a fin de 2020. Entonces, ya ahí se había planificado una estructura para un nuevo crédito. La tasa que tiene hoy es 29 por ciento y se reestructuraron los créditos que ya se habían tomado, se reestructuraron a esa tasa. Fue doblemente beneficioso para los ciudadanos. A partir del 4 de enero se habilitó la nueva línea de créditos: el ciudadano sacaba su turno vía virtual e iba a la delegación y ahí se realizaba el crédito. ¿Qué fueron viendo las autoridades de Anses? Cómo incorporar los créditos a la virtualidad. Hoy en día la persona que ya tiene un crédito, que ya viene pagando cuotas y quiere solicitar un nuevo crédito lo puede hacer de manera virtual desde su casa. Ingresa a Mi Anses, pone su Cuil y la clave de seguridad social, una vez que realiza esa tarea busca la parte de créditos, le va a pedir convalidar y busca la línea de créditos, ahí le presentan las alternativas, cuál es el monto máximo y da 24, 36 o 48 cuotas para que pueda elegir el monto. Lo solicita y a los 5 días de haber completado la documentación, tiene el monto depositado en la cuenta en que cobra habitualmente los haberes. Se estimó todo esto. El que nunca solicitó un crédito debe ir de manera presencial.

- ¿Qué pasa con los trámites jubilatorios? ¿Cuántos pudieron concretarse?

- En este contexto muy especial Fernanda Raverta y el Presidente lo anunciaron: se estableció darle prioridad al inicio de jubilaciones y pensiones. En consecuencia hemos venido trabajando desde el mes de noviembre del año pasado en armar los equipos, tratar de que aquellos que estuvieran en la virtualidad fueran de manera presencial y fuimos incrementando los 4 turnos y, por suerte, a la fecha tenemos 40 turnos por día. Este norte que tiene que ver con iniciar jubilaciones y pensiones arrojó la cifra de 48 mil en todo el país, en medio de la pandemia. En la UDAI tenemos como base iniciar 410 trámites de jubilaciones y pensiones y en mayo se iniciaron 480. Hay que recordar que todavía trabajamos de manera presencial con el 60 por ciento del personal, lo cual significa mucho. Estas 48 mil personas que van a estar cobrando en julio la verdad que fue una satisacción y hace redoblar el esfuerzo. En abril, mayo y junio tenemos operativos los días sábados también desde las 7 y media. Tenemos de 20 a 40 turno por fin de semana. Ahí me gustaría convocar a la población porque estamos teniendo un montón de ausencias. Pedimos que la persona que sabe que no puede ir se dé de baja porque automáticamente el sistema habilita un nuevo turno. Hemos tenido un 30 o 40 por ciento de personas que no han ido a sus turnos.