De acuerdo con Infobae, la Policía Federal, a través de su División Antidrogas Córdoba, irrumpió en domicilios de los barrios Alta Córdoba y Los Paraísos como parte de una pesquisa por cultivo y venta ilegal de marihuana.
En uno de estos domicilios los agentes se toparon con algo imprevisto: los 10 cráneos humanos. El fiscal federal Enrique Senestrari, al frente de la causa, comentó a ElDoce que “parecen restos óseos empleados en estudios médicos”. Esta suposición se basa en que los huesos están barnizados, similar a los usados en aulas universitarias.
No obstante, un cráneo en particular generó sospechas: presentaba cera de velas blancas y negras fundida, junto a un crucifijo metálico pegado entre las cuencas oculares. Además, se sospecha que uno de los cráneos podría ser infantil, aunque este punto aún requiere confirmación oficial. Esto impulsa otra línea: la posible comercialización para prácticas rituales.
Las indagaciones iniciales apuntan a que los restos se vendían vía redes sociales, con fines académicos o esotéricos. En el procedimiento, además, se secuestraron 37 ejemplares de plantas de marihuana, 410 semillas selladas al vacío y vaporizadores Dozo Live Rosin, cada uno cotizado en unos 150 mil pesos.
El inmueble albergaba a un hombre de 35 años, registrado como vendedor por internet. Hasta ahora, no hay arrestos; la investigación avanza para precisar el procedencia de los huesos y el radio de las operaciones ilícitas.