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ANIMATRIX : la app creada en el sur cordobés para la salud animal con códigos QR

A partir de una prueba piloto en la localidad de Serrano, Hernán Muñiz, impulsor y creador de "ANIMATRIX" busca unificar el historial sanitario y el comportamiento de las mascotas

Hernán Muñiz,médico veterinario y creador de la plataforma

 

1° campaña de Vacunacion Rabia con ANIMATRIX

 

Guardada en un cajón con un sinfín de cosas, abajo de papeles, o inclusive sin saber donde está.. la libreta sanitaria es fundamental para el dueño como para la mascota, y muchas veces la salud de nuestros animales, se convierte en un rompecabezas, donde cada pieza está dispersa. Una vacuna anotada en una libreta de papel, una consulta en la veterinaria o el olvido del segundo turno de vacunación.

Así nació ANIMATRIX, una plataforma tecnológica creada e impulsada en el sur de la provincia de Córdoba que propone conectar a todos los actores involucrados alrededor de una misma mascota y construir una red de información útil para la prevención, la salud animal y la toma de decisiones. "La idea es que cada mascota pueda tener una identidad digital única, verificable y accesible cuando realmente se la necesita", expresa Hernán Muñiz, médico veterinario e impulsor de la plataforma, apuntando a que la idea no surge de un hecho aislado, sino de la experiencia diaria en su práctica clínica y en el área de zoonosis.

Al observar las dificultades para identificar mascotas perdidas, la falta de registros unificados en campañas sanitarias y los obstáculos para reconstruir antecedentes ante incidentes en la vía pública, como por ejemplo: mordeduras, entendió que había que trabajar conjuntamente como veterinario y con el municipio.

"Una mascota no vive solamente en una veterinaria; forma parte de una familia, de una comunidad y de un sistema sanitario. Cuando esos actores trabajan desconectados, se pierde información valiosa", explica el profesional detrás del proyecto.

ANIMATRIX, un ecosistema integrado

ANIMATRIX integra al propietario, al veterinario privado y al municipio en un mismo entorno virtual. La plataforma está diseñada bajo un estricto criterio de permisos, garantizando que cada actor acceda exclusivamente a la información que es de su interés, lo que genera una trazabilidad.

El proyecto pone foco en la tenencia responsable, entendiendo que muchas veces los descuidos ciudadanos no ocurren por mala voluntad, sino por desinformación. En ese sentido, la herramienta funciona también como un soporte educativo que recuerda calendarios de vacunación y desparasitación, apostando a la prevención del animal.

"ANIMATRIX nace de la unión entre "animal" y "matrix", entendiendo matrix como una red de información conectada", dice Hernán Muñiz

Uno de los puntos más críticos que aborda la plataforma es la gestión de incidentes y mordeduras, un tema recurrente en la agenda actual. Desde la perspectiva profesional. "La conducta animal es compleja y no puede resumirse en una alerta automática, pero sí creemos que disponer de antecedentes organizados ayuda a tomar mejores decisiones y a intervenir de manera preventiva cuando corresponde", apunta el médico veterinario ante el comportamiento animal.

La mayoría de los perros muestran señales previas de incomodidad, miedo o estrés. El problema es que muchas veces las personas no saben reconocerlas.

"El principal error es pensar que un perro muerde sin avisar"

Como bostezos repetidos, rigidez corporal, mirada fija, cola baja, orejas hacia atrás o intentos de alejarse suelen ser señales que pasan desapercibidas, apunta Hernán.

Aunque la aplicación no emite alertas automáticas sobre conductas complejas, si permite que veterinarios y municipios registren los antecedentes y observaciones de cada ejemplar, facilitando intervenciones institucionales preventivas y eficientes.

Serrano, donde todo nace

La plataforma ya pasó de la teoría a la práctica. Durante las pruebas piloto realizadas en la localidad de Serrano, en el sur cordobés, el sistema demostró su uso y utilidad al centralizar los protocolos de actuación conjunta entre el hospital local, la policía, el área de zoonosis municipal y los propietarios ante denuncias por mordeduras.

Sin embargo, la función de ANIMATRIX va más allá de la gestión de datos actual. El equipo ya trabaja en una línea de investigación de vanguardia: la identificación biométrica mediante la trufa del perro. " Así como las huellas digitales identifican a las personas, distintos estudios sugieren que el patrón de la trufa canina posee características únicas para cada animal", cuenta el médico veterinario haciendo mención a la nariz canina. Su objetivo a largo plazo es validar científicamente esta tecnología para ofrecer una capa extra de seguridad e identidad digital inalterable.

Para el ciudadano común, la descarga de la app se traduce en un beneficio inmediato: que su compañero tenga una identidad digital y sanitaria que lo acompañará durante toda su vida, facilitando desde una consulta de urgencia hasta el reencuentro en caso de pérdida.

"Así como las personas tenemos documentación e historial, las mascotas también deberían poder contar con una identidad organizada que reúna información importante durante toda su vida", expresa Hernán.

¿Qué pasa con los perros callejeros/ comunitarios?

ANIMATRIX se despliega en el trabajo de campo de las áreas de Zoonosis. Ofreciendo una respuesta integral a una problemática: la población canina urbana y los denominados "perros comunitarios" o callejeros.

Cuando los inspectores municipales levantan a un perro de la calle, el procedimiento digital es inmediato: le toman una fotografía, registran sus datos en la plataforma y le generan un código QR único. A partir de allí, el animal puede reubicarse en su espacio habitual con un collar y una placa QR identificatoria, o bien ser trasladado de forma transitoria al centro de tránsito animal o protectora para su atención.

El sistema también automatiza la respuesta ante emergencias vecinales. Si un animal se ve involucrado en una situación de riesgo o muerde a alguien, cualquier ciudadano puede reportarlo tocando un botón en la aplicación. La alerta llega instantáneamente a la municipalidad, que despacha al inspector para retirar al canino —sea vagabundo, comunitario o con dueño— y trasladarlo de forma segura al centro de tránsito para realizarle el protocolo correspondiente.

En los casos donde el perro retenido tiene un propietario, la restitución exige el pago de la multa y la estadía. Para retirar al animal, se le solicita al vecino que descargue la aplicación para que la denuncia quede formalmente vinculada a su perfil. Si la persona se niega a instalarla, el municipio vincula el número de DNI del ciudadano a la ficha fotográfica y al QR del perro. De este modo, ante cualquier reincidencia en la vía pública, la sanción económica se asocia directamente al titular registrado.

Finalmente, el impacto más fuerte de la plataforma se observa en las campañas masivas de castración y vacunación antirrábica. Con el escáner integrado en la app, el personal municipal toma el QR de la mascota y accede al instante a su historia clínica. Esta organización y seguimiento optimiza el proceso y genera un consolidado digital automático que se envía a la Provincia, permitiendo que cuente por primera vez, con datos reales de toda la población canina.

El futuro de la salud canina, ANIMATRIX no busca reemplazar el ojo clínico del profesional ni al Estado, sino tejer la red que los une. Porque una comunidad con mascotas mejor identificadas y controladas es, en definitiva, una sociedad más segura y saludable.

"Creemos que el futuro de la salud animal pasa por trabajar en red, compartir información de manera responsable y utilizar la tecnología para prevenir problemas antes de que ocurran", finaliza a modo de reflexión Hernán.