En febrero ya había habido 15 detenciones y ahora, por orden del fiscal de Instrucción José Bringas, se sumaron otros seis.
Las maniobras se concentraban en Córdoba capital. “Todos están imputados por defraudación calificada. La maniobra consiste en la obtención de datos de afiliados empadronados según la patología diabetes. Con esos datos, los imputados elaboraban recetas médicas físicas y electrónicas de forma apócrifa. Para ello también contaban con quien fabricaba DNI falsos que que esos documentos eran presentados a las farmacias para retirar los medicamentos, sea insulina como también tiras reactivas”, se lee en el comunicado que difundió el Ministerio Público Fiscal.
Desde la Justicia señalaron que los procedimientos continúan y que podría haber nuevas detenciones.
Hace un mes, la Justicia ordenó una serie de allanamientos que terminaron con las detenciones, un volumen significativo de medicamentos y algo más de 13 millones de pesos. Todo se produjo en los domicilios de un grupo de personas que conformaban un mismo grupo familiar. La sospecha es que ese clan venía estafando desde hace al menos tres años a la Apross y también al Pami y otras obras sociales sindicales.
“Se dedicaban a falsificar recetas médicas. Con sellos, troqueles, recetarios, alteraban la identidad de las personas y se presentaban a retirar medicación en distintas farmacias”, le contó a Puntal una fuente vinculada a la causa.
Uno de los aspectos que se investigan es cómo accedía el clan familiar a la base de datos de los afiliados que recibían tratamientos permanentes.
Se cree que los implicados falsificaban la receta y se presentaban en distintas farmacias para no levantar sospechas. Se llevaban medicamentos pero todavía no se determinó qué hacían con ellos posteriormente.
La estafa se hacía con medicamentos destinados al tratamiento de la diabetes pero también se repitió con pacientes oncológicos. Junto con la receta, los implicados entregaban fotocopias de los DNI adulterados.