Qué dijo el padre del villamariense
“¿Sensación? No tengo ninguna sensación”, dice Antonio Maroli, el papá de Víctor Andrés, el único cordobés de los 44 tripulantes del ARA San Juan.
Nacido en Villa María, Víctor cursó el primario en el Mariano Moreno y el secundario en el Manuel Belgrano, pero emigró a los 14 años a la Docta.
“Todo esto es muy poco claro. ¿De la noche a la mañana lo encontraron? -continuó Antonio por teléfono-. Es muy raro y demasiado eficiente... La verdad es que no creo que eso sea el ARA San Juan. Sáquenlo primero, analicen la pintura, el tiempo que lleva hundido y si encuentran algún cadáver, identifíquenlo debidamente. Y entonces, con ese cúmulo de pruebas vamos a creer en esa posibilidad”.
-¿Piensa que fue un apresuramiento de parte del Gobierno y los medios?
-Totalmente. Y no te olvidés que dentro de 30 días empieza el año electoral. Así que no hay casualidades...
-¿Tuvo oportunidad de hablar con algún otro papá?
-Con ninguno. Nadie vino a verme de ningún lugar. Mucho menos del Gobierno. Sólo algunos noticieros y algunas llamadas por teléfono de los diarios. Incluso cuando el submarino se hundió, me enteré por los diarios. Nadie de la Marina nos mandó nada.
-¿Cómo vivió esa noticia desde el año pasado hasta ahora?
-Mal, simplemente mal y sin ningún acompañamiento. Estuve 30 días escuchando la radio de la Marina y ellos no sabían nada. ¿Qué podían saber los medios? Creo que lo más probable es que todo haya sido una gigantesca maniobra.
Nacido en Villa María, Víctor cursó el primario en el Mariano Moreno y el secundario en el Manuel Belgrano, pero emigró a los 14 años a la Docta.
“Todo esto es muy poco claro. ¿De la noche a la mañana lo encontraron? -continuó Antonio por teléfono-. Es muy raro y demasiado eficiente... La verdad es que no creo que eso sea el ARA San Juan. Sáquenlo primero, analicen la pintura, el tiempo que lleva hundido y si encuentran algún cadáver, identifíquenlo debidamente. Y entonces, con ese cúmulo de pruebas vamos a creer en esa posibilidad”.
-¿Piensa que fue un apresuramiento de parte del Gobierno y los medios?
-Totalmente. Y no te olvidés que dentro de 30 días empieza el año electoral. Así que no hay casualidades...
-¿Tuvo oportunidad de hablar con algún otro papá?
-Con ninguno. Nadie vino a verme de ningún lugar. Mucho menos del Gobierno. Sólo algunos noticieros y algunas llamadas por teléfono de los diarios. Incluso cuando el submarino se hundió, me enteré por los diarios. Nadie de la Marina nos mandó nada.
-¿Cómo vivió esa noticia desde el año pasado hasta ahora?
-Mal, simplemente mal y sin ningún acompañamiento. Estuve 30 días escuchando la radio de la Marina y ellos no sabían nada. ¿Qué podían saber los medios? Creo que lo más probable es que todo haya sido una gigantesca maniobra.