Se fue de Defensa por diferencias con Aguad: “No me jubilo de la política, pero ya no estoy para cargos”, dijo Storani
El exfuncionario explicó los motivos por los que dejó la administración pública y afirmó que no aspira a candidaturas. Dijo que la Argentina necesita una política de Estado en relación a las fuerzas armadas.
Conrado Storani empezó hace un tiempo los trámites para jubilarse, luego de haber dejado el cargo que ocupó hasta diciembre pasado en el Ministerio de Defensa de la Nación. El dirigente radical aseguró que el cambio no implica un abandono de la política, aunque admitió que ya no está para cargos y candidaturas. Al mismo tiempo, en una charla con PUNTAL, habló de los proyectos que está desarrollando en esta nueva etapa.
“Estamos trabajando para dejar nuestras experiencias, si es que sirven, para la gente que viene sobre todos los temas relacionados a la defensa”, dijo Storani sobre el proyecto que vienen ejecutando junto a otros dirigentes que entienden en la materia.
-¿Cuántos años lleva como abogado?
-En la abogacía tengo 48 años de antigüedad. Ejercí siempre, salvo en los años en los que estuve como secretario general de la gobernación (durante la primera gestión de Eduardo Angeloz) y cuando ocupé una banca en la Cámara de Diputados de la Nación (a partir de 1985). Fue por decisión propia. El resto de mi vida, siempre estuve activo como abogado. Siempre viví de mi profesión, no de otra cosa.
-¿Su jubilación implica un alejamiento de la política?
-No, de la política no. La política es una pasión, por eso no la voy a dejar nunca. Dejo la política en otro sentido, es decir, no estoy para cargos o candidaturas. De todas formas, sí estoy para contar y trabajar sobre las experiencias positivas y negativas que he vivido a lo largo de estos años. Creo que tenemos el deber de transmitir todo lo que sabemos a las nuevas generaciones.
-¿A qué se refiere concretamente?
-Este año es el año de la Reforma Universitaria. En ese marco, estamos participando de diferentes coloquios que se están haciendo por la conmemoración. Yo soy fundador de la Franja Morada (agrupación estudiantil universitaria radical con más de 50 años de vigencia) y tenemos participación en ese sentido. Esta actividad me está absorbiendo más tiempo. Estamos hablando de un hecho trascendental, ya que es gracias a la Reforma Universitaria que hoy se vota en las universidades. Uno forma parte de esa historia. Desde los inicios de mi militancia a la fecha han pasado más de 50 años. De hecho, yo fui uno de los que estuvimos junto al expresidente Arturo Illia en los festejos del cincuentenario de la Reforma Universitaria en 1968. Hubo una represión feroz porque estábamos en la dictadura de Onganía. Nos reprimieron con carros hidrantes y también hubo varios que terminamos detenidos. Uno ha tenido la suerte de haber vivido en esa época y de haber podido formarse.
-¿Cuánto tiempo estuvo en el Ministerio de Defensa durante la gestión de Mauricio Macri?
-Entré con el equipo del ingeniero Julio Martínez, en diciembre de 2015, y seguí en el cargo hasta diciembre de 2017 (unos pocos meses después de la asunción de Oscar Aguad, tras la renuncia de Martínez).
-¿Se fue porque no le cerró la nueva política en el Ministerio, tras la llegada de Aguad?
-Nosotros trabajamos en defensa, junto a un gran equipo, desde hace 40 años. Fuimos los autores de las leyes de Seguridad Interior y Defensa Nacional. Junto a otros diputados, en la década del 80 logramos distinguir lo que es la defensa de la seguridad interior, algo que estaba confundido y que era utilizado por las dictaduras para violentar los derechos humanos. Los cambios entraron en vigencia en 1988 y al día de hoy tienen vigencia, pese a que durante la gestión de Nilda Garré (en la etapa kirchnerista) se aplicó un decreto reglamentario que, a nuestro criterio, tergiversó la voluntad de los legisladores de entonces. Durante mi etapa como asesor (del 2015 al 2017), empezamos a trabajar en dicho artículo para adecuarlo a las condiciones del presente. No lo pudimos completar. Eso, sumado a otras cuestiones, como los planes de reequipamiento de la fuerza, que en parte se cumplieron y en parte no, nos llevó a tomar la decisión de dejar el cargo.
Por último, Storani recordó que durante el kirchnerismo hubo un desmantelamiento de las Fuerzas Armadas y que la recuperación de las mismas llevará años, por lo que es necesario implementar una política de Estado que perdure más allá de los cambios de gobierno.
“Cuando asumimos, las Fuerzas Armadas estaban prácticamente en estado de indefensión. En ese contexto, mejoramos la cuestión salarial, ya que el Estado pagaba casi la mitad de los sueldos en negro. Por otro lado, se ha logrado un acuerdo para incorporar aviones Super Éterndard con sus respectivos repuestos, lo que permitirá reparar unas 9 naves que la Argentina tiene actualmente en desuso. También se incorporaron navíos para contrarrestar la pesca clandestina en el Mar Argentino. Falta mucho, por eso necesitamos una política de Estado como han logrado países como Brasil”, concluyó Storani.
“Lo del submarino fue un problema de mantenimiento”
El exasesor del Ministerio de Defensa de la Nación Conrado Storani se refirió a la desaparición del submarino ARA San Juan (de la que se cumplieron 6 meses) y aseguró que se trató de un problema de mantenimiento, al tiempo que apuntó contra el kirchnerismo.
“Es de público y notorio conocimiento que la Justicia está investigando. Me parece que lo que pasó es un problema de mantenimiento. El submarino fue equipado con material reciclado y no con material nuevo como se aconsejaba. Eso fue durante el gobierno kirchnerista”, indicó Storani.
“Soy piloto de avión desde hace 40 años y sé lo que significan este tipo de máquinas. Por eso puedo decir que, mientras estén bien mantenidas, las máquinas de este tipo no envejecen. Ahora, si no están bien mantenidas, por más que sean nuevas, empiezan a fallar y las consecuencias son lamentables y graves, como las que hemos visto”, agregó el dirigente radical.
“Esto ha sido un problema de reacondicionamiento. No se ha hecho como corresponde y aparecen los problemas. Quiénes eran los responsables de verificar es lo que tiene que investigar y determinar la Justicia”, concluyó Storani.
Nicolás Cheetham
ncheetham@puntal.com.ar
“Estamos trabajando para dejar nuestras experiencias, si es que sirven, para la gente que viene sobre todos los temas relacionados a la defensa”, dijo Storani sobre el proyecto que vienen ejecutando junto a otros dirigentes que entienden en la materia.
-¿Cuántos años lleva como abogado?
-En la abogacía tengo 48 años de antigüedad. Ejercí siempre, salvo en los años en los que estuve como secretario general de la gobernación (durante la primera gestión de Eduardo Angeloz) y cuando ocupé una banca en la Cámara de Diputados de la Nación (a partir de 1985). Fue por decisión propia. El resto de mi vida, siempre estuve activo como abogado. Siempre viví de mi profesión, no de otra cosa.
-¿Su jubilación implica un alejamiento de la política?
-No, de la política no. La política es una pasión, por eso no la voy a dejar nunca. Dejo la política en otro sentido, es decir, no estoy para cargos o candidaturas. De todas formas, sí estoy para contar y trabajar sobre las experiencias positivas y negativas que he vivido a lo largo de estos años. Creo que tenemos el deber de transmitir todo lo que sabemos a las nuevas generaciones.
-¿A qué se refiere concretamente?
-Este año es el año de la Reforma Universitaria. En ese marco, estamos participando de diferentes coloquios que se están haciendo por la conmemoración. Yo soy fundador de la Franja Morada (agrupación estudiantil universitaria radical con más de 50 años de vigencia) y tenemos participación en ese sentido. Esta actividad me está absorbiendo más tiempo. Estamos hablando de un hecho trascendental, ya que es gracias a la Reforma Universitaria que hoy se vota en las universidades. Uno forma parte de esa historia. Desde los inicios de mi militancia a la fecha han pasado más de 50 años. De hecho, yo fui uno de los que estuvimos junto al expresidente Arturo Illia en los festejos del cincuentenario de la Reforma Universitaria en 1968. Hubo una represión feroz porque estábamos en la dictadura de Onganía. Nos reprimieron con carros hidrantes y también hubo varios que terminamos detenidos. Uno ha tenido la suerte de haber vivido en esa época y de haber podido formarse.
-¿Cuánto tiempo estuvo en el Ministerio de Defensa durante la gestión de Mauricio Macri?
-Entré con el equipo del ingeniero Julio Martínez, en diciembre de 2015, y seguí en el cargo hasta diciembre de 2017 (unos pocos meses después de la asunción de Oscar Aguad, tras la renuncia de Martínez).
-¿Se fue porque no le cerró la nueva política en el Ministerio, tras la llegada de Aguad?
-Nosotros trabajamos en defensa, junto a un gran equipo, desde hace 40 años. Fuimos los autores de las leyes de Seguridad Interior y Defensa Nacional. Junto a otros diputados, en la década del 80 logramos distinguir lo que es la defensa de la seguridad interior, algo que estaba confundido y que era utilizado por las dictaduras para violentar los derechos humanos. Los cambios entraron en vigencia en 1988 y al día de hoy tienen vigencia, pese a que durante la gestión de Nilda Garré (en la etapa kirchnerista) se aplicó un decreto reglamentario que, a nuestro criterio, tergiversó la voluntad de los legisladores de entonces. Durante mi etapa como asesor (del 2015 al 2017), empezamos a trabajar en dicho artículo para adecuarlo a las condiciones del presente. No lo pudimos completar. Eso, sumado a otras cuestiones, como los planes de reequipamiento de la fuerza, que en parte se cumplieron y en parte no, nos llevó a tomar la decisión de dejar el cargo.
Por último, Storani recordó que durante el kirchnerismo hubo un desmantelamiento de las Fuerzas Armadas y que la recuperación de las mismas llevará años, por lo que es necesario implementar una política de Estado que perdure más allá de los cambios de gobierno.
“Cuando asumimos, las Fuerzas Armadas estaban prácticamente en estado de indefensión. En ese contexto, mejoramos la cuestión salarial, ya que el Estado pagaba casi la mitad de los sueldos en negro. Por otro lado, se ha logrado un acuerdo para incorporar aviones Super Éterndard con sus respectivos repuestos, lo que permitirá reparar unas 9 naves que la Argentina tiene actualmente en desuso. También se incorporaron navíos para contrarrestar la pesca clandestina en el Mar Argentino. Falta mucho, por eso necesitamos una política de Estado como han logrado países como Brasil”, concluyó Storani.
“Lo del submarino fue un problema de mantenimiento”
El exasesor del Ministerio de Defensa de la Nación Conrado Storani se refirió a la desaparición del submarino ARA San Juan (de la que se cumplieron 6 meses) y aseguró que se trató de un problema de mantenimiento, al tiempo que apuntó contra el kirchnerismo.
“Es de público y notorio conocimiento que la Justicia está investigando. Me parece que lo que pasó es un problema de mantenimiento. El submarino fue equipado con material reciclado y no con material nuevo como se aconsejaba. Eso fue durante el gobierno kirchnerista”, indicó Storani.
“Soy piloto de avión desde hace 40 años y sé lo que significan este tipo de máquinas. Por eso puedo decir que, mientras estén bien mantenidas, las máquinas de este tipo no envejecen. Ahora, si no están bien mantenidas, por más que sean nuevas, empiezan a fallar y las consecuencias son lamentables y graves, como las que hemos visto”, agregó el dirigente radical.
“Esto ha sido un problema de reacondicionamiento. No se ha hecho como corresponde y aparecen los problemas. Quiénes eran los responsables de verificar es lo que tiene que investigar y determinar la Justicia”, concluyó Storani.
Nicolás Cheetham
ncheetham@puntal.com.ar