Tranquera Abierta | Argentina

"Acusar al productor de especular es no conocer la dinámica del campo"

El secretario de Agricultura de la Nación, Matías Lestani, dialogó con Tranquera Abierta sobre el retraso en la liquidación de soja, el canon que les cobrarían a los productores por el uso de semillas y el rol de Argentina en el contexto mundial de fuerte tensión en las cadenas agroalimentarias y energéticas

El secretario de Agricultura de la Nación, Matías Lestani, aseguró que los productores agropecuarios no están pensando en cómo hacerle mal al Gobierno.

 

El secretario de Agricultura de la Nación, Matías Lestani, fue tajante al referirse al atraso en la liquidación de soja de este año y el señalamiento, incluso por parte de sectores del oficialismo, de que los productores están especulando e intentan dañar al Gobierno. Para el funcionario de la cartera productiva, que secunda a Julián Domínguez, “acusar al productor de especular por esta cuestión es desconocer la dinámica del campo”, afirmó. Y aseguró que está disponible para un encuentro con Grabois para poder explicarle cómo funciona el mundo agropecuario y el comportamiento de los productores que, según aseguró Lestani “no están pensando en cómo hacerle mal al Gobierno”.

El secretario de Agricultura también dio detalles de cuál es el plan para el cobro del canon por los desarrollos tecnológicos en las semillas que trascendió esta semana.

Partiendo del contexto mundial, Lestani destacó que “Argentina está llamada a ser un jugador global en el aporte de la seguridad alimentaria regional primero y mundial después”, y remarcó que “el conflicto bélico tensiona todas las cadenas de aprovisionamiento, ralentizando a un jugador importantísimo como es Ucrania. Pero además, ralentiza todas las cadenas de logística y a eso lo vemos reflejado en los costos de los fletes, de las importaciones de insumos y los valores de la logística de exportación”, dijo el funcionario.

¿Cómo está Argentina para enfrentar ese escenario?

Argentina tiene todas las potencialidades para aprovechar los altos precios internacionales, que es una oportunidad pero del otro lado también tenemos necesidades. Porque no hay que olidarse que importamos para producir; importamos principios activos, insumos como fertilizantes, protección vegetal, sanidad vegetal, principios activos para vacunación, entre otras cosas. La realidad es que lo que por un lado es una ventaja, encuentra su equivalente a la hora del aprovisionamiento de insumos. Esto hace que se tenga la necesidad de producir más para que no ocurra lo del año pasado cuando subieron más los insumos que los granos. Ahí es donde no entraba el razonamiento de la renta inesperada. Las cadenas agroalimentarias tuvieron un alza muy grande de los insumos y una suba de los granos que no equiparaba porcentualmente ese aumento.

¿Hoy eso mejoró?

Hoy la relación insumo producto está mejor que a principios de año o fines de 2021. Eso permite proyectar la aplicación de un mejor paquete tecnológico. Después vienen las generales de la ley en cuanto al clima. Venimos con una Niña moderada, con zonas más complicadas que otras y que vemos reflejada con un atraso en la siembra de la fina. Estamos esperando una lluvia para ver si se puede terminar la implantación para arrancar con mayor expectativa este trámite. Hoy tenemos la cama de siembra preparada pero a la espera de alguna lluvia para avanzar y ojalá que eso ocurra en los 15 días que nos queda de ventana porque después ya va a ser tarde.

Sobre la renta inesperada, hay quienes destacan los ingresos de los productores a partir de los precios internacionales de los granos...

Sí, claro. Pero eso ocurre cuando se mira solo una parte de la ecuación; se miran los valores de los granos pero no el precio de los insumos. El productor no trabaja sobre una de las puntas sino sobre el margen de las dos. Y el productor tiene que seguir produciendo y metiendo paquetes tecnológicos porque es la única forma de producir más; porque expandir el área agrícola se va a expandir muy poco y ahí va a ser necesario un adicional de paquetes tecnológicos, de mayor inversión en insumos. Insisto que a nivel mundial un jugador como Argentina es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en el marco de un conflicto bélico y con países africanos que pueden entrar en hambruna.

Especialmente porque eran provistos por Ucrania...

Sí, aAl salir un jugador como Ucrania también hay otros países que tienen que esforzarse para garantizar su propia seguridad alimentaria, como el caso de India. Y empiezan a bajar niveles de aprovisionamiento en un mundo que funciona globalmente. Por eso Argentina está llamada a ser un jugador importante.

¿Qué dificultades afronta el país para cumplir acabadamente ese rol?

Las dificultades vienen por el aprovisionamiento o importación de insumos que es en realidad una dificultad mundial. Altos precios internacionales, cadenas de logísticas ralentizadas, condicionamiento de los dólares para importación fruto del alza significativa de los precios de la energía a escala global. En Argentina, lo esencial como son los fertilizantes están cubiertos porque ya entró más de la mitad de lo que necesitamos para la campaña gruesa y ya está disponible, cuando todavía estamos comenzando recién a transitar la fina. En cuanto a la provisión de gasoil y de energía se mejoró con la importación de varios buques y se relajó en parte la tensión que existía en algunas zonas del país. Ahora esperamos que llueva para que esta industria a cielo abierto pueda tener desde lo climático el acompañamiento necesario para poder mostrar todo el potencial. En eso, esperamos que Palermo cumpla su rol histórico y convoque la lluvia.

¿Cómo observa esta polémica por el retraso en la liquidación de soja?

El productor es igual que cualquier emprendedor de la Argentina. Busca un resguardo de valor frente a una moneda que teme que se desvalorice. Y lo que hace es guardar el bien que produce y canjearlo por insumos en el arranque de la campaña. Lo que hace es empalmar venta con compra. No es que hay una retención estratégica o particular de sus granos. Porque además hay maíz, trigo, girasol, y lo que decide guardar es soja, que es más fácil. Y a los demás granos los están liquidando incluso por encima de lo habitual. Lo que queda para canjear por insumos a partir de mediados de agosto, que vamos a empezar a verlo, es la soja para encarar la nueva campaña. Es estacional, histórico. Y cuando se analiza algo no se puede hacer en base a una sola foto; hay que ver todo el cuadro de fotos para no tener verdades relativas o a medias del sector. Cuando uno ve de forma integral se observa que tomando el conjunto de granos liquidaron igual o por encima de la media histórica. E insisto en que es estacional y a partir del 15 de agosto vamos a ver cómo comienza a liquidarse la soja que queda.

Hay que llevarle tranquilidad al Ministerio de Economía que en unas semanas se empieza a liquidar la soja que queda...

Hay que mirar las cosas en su medida histórica. Uno es uno y las circunstancias dijo Ortega y Gasset; no me voy a meter en el terreno de Silvina (Batakis) que tiene la capacidad suficiente para llevar adelante las medidas que ella crea.

Pero describe una experiencia histórica que no sería diferente a la actual...

Cuando uno ve históricamente ve que se repite, que ocurre, y llegará tarde o temprano. Desde mediados de agosto a principios de septiembre siempre se observa esa conducta.

Pero hay quienes creen que hay una conducta premeditada, especulativa del sector, para complicar al Gobierno...

Eso es desconocimiento puro del sector. El productor medio y la enorme mayoría de los productores no está pensando en cómo hacerle mal al Gobierno. Eso no entra en la lógica del productor, que piensa en producir y en ver cómo empalma su ecuación económica con los insumos que necesita porque en definitiva tiene que darse vuelta e invertir en esos insumos; y cuanto mejor resuelva eso habrá más y mejores paquetes tecnológicos aplicados y por lo tanto más producción.

Van a tener que hacer docencia con Grabois sobre este tema...

(Risas) No hay problema! Me puedo sentar con Juan cuando él lo crea prudente a conversar sobre estas cuestiones para contarle cómo trabaja, por lo menos, la gran mayoría de los productores argentinos.

¿Cómo van a llevar adelante el tema semillas y patentes luego de los trascendidos de esta semana? ¿en qué están pensando?

Semillas es uno de los temas puntuales que hay que solucionar y para eso se convocó a una de las personas más preparadas para esto como es Obdulio San Martín desde el Inase, y es una deuda pendiente de la Argentina. Llevamos más de 20 años discutiéndola y no podemos articular los consensos para llevarla adelante. Pero lo que no podemos negar es la realidad. Y en eso observamos que a futuro hay una posibilidad de crecimiento en términos productivos muy importante, pero que necesariamente depende de la llegada de materiales genéticos y biotecnología, que no la tenemos.

El planteo es que van a tener un costo adicional...

Es que cuando se plantea esa cuestión, lo que hay que tener en cuenta es que ya la vienen pagando con merma de producción. Hoy se pierden de producir 600 kilos por hectárea porque esos materiales no están. Si multiplicamos eso por hectáreas y precio de la soja, se van a dar cuenta que es superior a cualquier medida que se pueda tomar. Lo que tenemos que tener en cuenta es el reconocimiento del problema para encarar una solución. Y tenemos que encararlo sabiendo que la forma y la estructura de la solución saldrá de los consensos. Pero no es un tema que vamos a dejar de lado. Y diría que la posición de una parte de los productores se entiende claramente, también la de la academia y la de la industria. Cuando uno norma, lo tiene que hacer por el conjunto del sistema y no por un eslabón en particular, pero teniendo especial cuidado en lo que más beneficie al productor porque es el centro de este sistema. Pero hay que dar las discusiones alrededor de una mesa. Insisto en que es importante que el productor entienda que ya está pagando esto con mucha menos producción por lote. Es más, eso que ya paga es 7 veces más de lo que corresponde.

¿El pago del canon asegura que las innovaciones tecnológicas lleguen?

Por supuesto. Hay correlación directa entre normar y darle previsibilidad a las empresas que tienen desarrollo en I+D y que lo traigan. Sino no tiene sentido. Hay toda una lista de materiales que queremos que entren y estén disponibles de manera inmediata para la producción. Es fundamental, no podemos perder más campañas.

¿La idea es avanzar ya?

Si se construyen los consensos, lo mejor que nos puede pasar es que entren rápido en funcionamiento.

¿Qué valoración hicieron de la protesta de las entidades del campo de la semana pasada?

El Ministerio se expresó sobre eso y siempre decimos que las puertas del Ministerio están abiertas y tenemos un diálogo fluido con todos los integrantes. Después, cada sector tiene derecho a manifestarse sobre lo que quiere. Pero hay un contacto y un diálogo fluido. Trabajamos para avanzar.