Antes, dialogó con Puntal sobre el momento de la economía, sectores ganadores y perdedores, y las opciones que el Gobierno tiene por delante.
¿Es correcto decir que hay una economía en dos velocidades?
Lo que hay que entender es que hay un proceso de cambio del régimen económico, hay una transición, y las transiciones llevan tiempo. Lo que ocurre es que el reloj económico a veces corre a una velocidad más lenta que lo que corre el reloj político, que cada dos años te exige validar resultados y te pone siempre en alguna situación de compromiso. En este cambio, claramente hay sectores que son motores, que están traccionando muy fuerte, porque el mundo ha generado una nueva arquitectura del comercio en donde Argentina hoy empieza a tener la posibilidad de ocupar un lugar de relevancia. A lo que tradicionalmente era el agro, hoy se le suma la energía, que ya exporta lo mismo que el complejo oleaginoso. Se suma la minería, la tecnología. Y claramente en este cambio donde la inversión y la exportación son los que traccionan, aquellas industrias que estaban más relacionadas con el consumo interno, son las que están en el proceso de mayor desafío de reconversión porque están expuestas a una competencia que no tenían antes. Sectores como el textil, calzado, algo de la metalmecánica relacionada con la línea blanca, son los que tienen el mayor desafío de reconversión. Entonces hay un consumo que de a poco se recupera, sectores que se reconvierten, pero sectores que empiezan a ver una oportunidad de ganancias de competitividad en la oferta. Claramente el agro es un sector ganador. Ya era un sector importante, pero que por las restricciones que había, trabajaba por debajo de su capacidad. Y hoy tiene una posibilidad con estos cambios regulatorios, con estos mercados que se abren, con estos cambios que de a poco se dan en el sistema tributario, de poder empezar a tener ganancias de competitividad que claramente lo pongan en el lugar que debería haber estado hace unos años.
Hablando de tiempos, el 2027 está a la vuelta de la esquina, ¿puede condicionar?
El gobierno ha sido muy claro de mantener el rumbo y no caer en en políticas fáciles de corto plazo, pero que generan mucho daño en el mediano, al estilo programas de incentivo al consumo, etc. Sí creo que tiene margen de maniobra para trabajar en poder recuperar y fomentar el crédito, dar un poquito más de liquidez. Y creo que el año que viene vamos a tener una economía mejor que la de este año, pero no va a ser un boom.
¿A pesar de la elección?
A pesar de la elección. Obviamente va a estar las fricciones que la elección te genera, pero la economía está mucho más preparada que en el 2025. Tiene mucho más stock, tiene mucha más solvencia fiscal, solvencia monetaria. Así que creo que está en mejores condiciones.
¿Está más sana?
Está mucho más fuerte que lo que estaba en el 2025.
¿Le consultaba con respecto a 2023?
No, obviamente. Esto es el día y la noche. Pero de nuevo, es un proceso de transición. Para llegar al 2023 fueron 20 años de destrucción. Argentina venía en 15 años sin crecer. Donde el PBI per cápita era menor que hacía 15 años. Y donde el 67% de los empleos que se generaron eran de baja productividad. Estamos cambiando eso.
También hay diferencias geográficas en el crecimiento, con los conurbanos por afuera...
Es que el desarrollo se está federalizando. Las nuevas inversiones se extienden en todo el territorio.
Neuquén, Mendoza, Río Negro, San Juan, Catamarca, Salta. Eso está generando nuevas fuentes de empleo, nuevas fuentes de creación, nuevas actividades, cadenas de proveedores. Claramente, los conurbanos, donde estaba radicada la industria que atendía solo al consumo, son los que hoy tienen más desafío por la competencia.
Últimamente se discute si la inflación a 2,2% o a 3% no es lo mismo pero da más margen social con dinero en la calle...
Eso dicen los adictos, ¿no? Cuando están dejando. Si tomo una copita... Argentina era un alcohólico en materia de inflación. Creo que definitivamente tenemos que terminar. La inflación castiga a los sectores más bajos de la población. Genera pobreza. Años de inflación nos llevaron a tener casi 50% de pobreza. Yo creo que hay que ser muy claro en el rumbo y hay que mantenerlo.