El principal producto exportado por la Argentina, en una encrucijada
Luego de liderar por lejos el mercado mundial de harina de soja, Brasil amenaza seriamente con arrebatar el trono a partir de la acelerada política en favor del biodiésel, que deja como subproducto a la harina
Brasil acorta distancias frente al tradicional liderazgo argentino en el mercado de subproductos del complejo soja. Las proyecciones para este primer semestre del año ya ubican las exportaciones brasileñas de harina de soja por encima de 12,3 millones de toneladas, muy cerca de 13,3 millones estimados para Argentina.
Este escenario es el resultado directo de la fuerte expansión de crushing brasileño, que cerró 2025 con un volumen récord de 58,7 millones de toneladas procesadas, un 22,8% más que en 2021.
Históricamente, Argentina ha sostenido una posición de liderazgo en el mercado de exportación de harina de soja. Sin embargo, mientras que la molienda en Argentina registra un sendero virtualmente estancado, la industria del procesamiento en Brasil mantiene un crecimiento sostenido año tras año.
De hecho, según el informe del Indec correspondiente a las exportaciones totales de 2025, el complejo soja representó ventas al exterior por 21.442 millones de dólares, el 24% de las exportaciones argentinas. De ese total, el 40% correspondió a harina y pellets de soja (US$ 8.566 millones) y un 33,7% a aceite de soja (US$ 7.220 millones). Por otra parte, el 22,9% fue para porotos de soja, por US$ 4.916 millones; y 3,5%, a biodiésel y otras exportaciones (salvados, moyuelos, lecitinas, glicerol, entre otros productos), por un total de US$ 740 millones.
Ahora bien, por el avance acelerado de Brasil, con una abundancia de materia prima muy superior y capacidad de procesamiento en alza, proyecta que, para el acumulado a junio de 2026, Argentina termine exportando solo 8% más que Brasil.
Esta brecha se achica significativamente respecto del 86% registrado en 2021 y del 23% observado durante el primer semestre de 2025.
De acuerdo a un trabajo de la Bolsa de Comercio de Rosario, uno de los factores que impulsa este fenómeno es la promoción a la industria de biodiesel del país vecino, que ubica a la demanda de aceite de soja en máximos históricos.
Como contrapartida, se produce una mayor oferta de harina de soja (subproducto), lo que lleva a Brasil a niveles de competitividad cada vez mayores.
Esto afecta de forma directa el principal producto exportador de Argentina y el principal determinante del precio de la soja en el mercado interno, lo que termina encendiendo las alarmas por el impacto que puede tener en la generación de divisas, dada la relevancia dentro de la paleta exportadora nacional.