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"Le recomendaría a todo el mundo que viaje y viva afuera, pero quiero criar a mi hija en Argentina"

Macarena y Andrés se fueron a vivir a España en el 2021 con la motivación de vivir la experiencia en el extranjero. Luego de cinco años en Barcelona, volvieron siendo tres y la pequeña Catalina tuvo mucho que ver en el regreso al país de origen. Una historia de jóvenes que refleja que no toda migración es política

Macarena, Andrés y Catalina vivieron cinco años en Barcelona, la segunda ciudad más poblada de España después de Madrid  

Macarena estudió Ciencias Económicas, pero en España apostó por su gran pasión: la gastronomía

 

Luego de cinco años viviendo en el exterior, decidieron regresar a Argentina para criar a la pequeña Catalina rodeada de los afectos familiares

 

En el 2024, a través de quien en ese momento era el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el Gobierno Nacional informó que 1.803.000 argentinos habían emigrado desde 2013 hasta 2023.

España, Estados Unidos, Italia, Brasil, Paraguay y Uruguay encabezan la lista de países con más residentes argentinos.

En los meses pospandemia se instaló fuerte en el debate público nacional lo que ocurría con los jóvenes y sus expectativas de futuro en Argentina. El sitio en español de la BBC sintetizó el fenómeno: “la única salida era el aeropuerto”.

Sin embargo, no resulta acertado forzar una lectura política para todo hecho noticioso. Sucede que no todas las motivaciones de la migración se explican por la situación política y/o económica de un país. Hay otras razones que son personalísimas e independientes de los gobiernos de turno.

Ese es el caso de Macarena Filippi, joven oriunda de Ucacha, localidad ubicada a cien kilómetros de Río Cuarto, que en junio de 2021 decidió irse a vivir a España con su novio, Andrés. "Fuimos abiertos a que si no nos gustaba, nos volvíamos en un mes y si nos gustaba, nos quedábamos. Fuimos a probar, nos encantó y fueron cinco años", cuenta en diálogo con Puntal.

Ambos dedicados a la contabilidad, la ucachense confiesa que si bien estudió contadora, siempre le gustó el rubro de la gastronomía y ya antes de irse había puesto en marcha su emprendimiento 'Ramé pastelería'. Y no sólo lo trasladó a España sino que lo potenció. "Trabajé en cocinas, hice pastelería para restaurantes", comenta. Y agrega que "Andrés laburó siempre de contable allá, se fue con trabajo desde Argentina".

Mientras aguarda que la llamen para ir a ver una casa y elegir su futuro hogar, Macarena se toma unos minutos para reflexionar sobre su experiencia en el extranjero.

- ¿La situación de Argentina fue un factor que influyó para que se vayan en su momento y ahora vuelvan?

- La verdad que no. Era algo personal que queríamos probar de vivir afuera. Si bien ahora vemos más posibilidades en el país, esperemos que crezca ahora que ha cambiado un poco, pero si hubiera estado otro gobierno, creo que hubiéramos vuelto igual.

- ¿Dónde estuvieron viviendo?

- En Barcelona. Nos encantó la ciudad. Nos fuimos en el 2021 y volvimos a Argentina ahora, en septiembre 2026.

- ¿Cómo es la vida en Barcelona? ¿Qué diferencias con Argentina les impactó?

- Acá nos movíamos mucho en auto, pensé que no tener movilidad propia allá me iba a re costar y el transporte público es increíble. Te manejás en metro o tomás el colectivo y te pasan cada diez o quince minutos; en horas pico el metro pasa cada minuto y medio, te acostumbrás a eso. Además, allá caminás mucho, recorrés mucho a pie, no te da miedo a andar de noche. Ahora con los años se ha puesto un poco más feo en algunas partes. Barcelona es una ciudad muy cosmopolita, se ha ido incrementando un poco la delincuencia, se puesto todo un poco más caro, pero cuando llegamos era mucho más lindo.

- ¿Y el costo de vida?

- Allá se estila muchísimo compartir departamento entre varias personas porque los alquileres son carísimos, pero si son dos y pagan entre los dos el alquiler, pueden vivir súper bien, ahorrar. La inflación es muy baja, los primeros años no se movían nada los precios y están cero pendientes de la cotización de la moneda. Es más estable económicamente que Argentina. Nosotros llegamos hace una semana, estamos buscando casa o departamento para vivir y sale lo mismo o hasta más caro que allá que vivíamos a cuatro cuadras de la Sagrada Familia. Nos choca un poco que los valores acá también son altos.

- ¿Por qué decidieron volver a la Argentina?

- Por haber sido padres. Yo tuve una nena que cumple dos años esta semana. La tuvimos allá y, si bien es lindo y estás cómodo, siempre faltan los afectos. Al haberme criado en un pueblo, con mis primos, mis tíos, mis abuelos, todo cerca, y de repente estar criando una hija del otro lado del mundo solos, no quería que mi hija se pierda eso. Si bien hacés videollamada, el contacto real es lo que hace todo. Le mostraba mis abuelas, que son sus bisabuelas, por videollamada y llega un punto que no le da mucha bola al teléfono. No quiero que tenga los vínculos tan a la distancia, necesitaba estar cerca de la familia y, desde que llegó, no se le borra la sonrisa de la cara.

- En definitiva, pegaron la vuelta por una cuestión familiar...

- Sí, quiero que Catalina se crie con el cariño de la familia. Ya tocaba volver. Y eso le pasa a muchos. Tengo grupos de amigos y muchos conocidos en Barcelona que se cumple un ciclo estando lejos. Te tira tu casa, la casa es la casa.

- ¿Qué te deja esta experiencia en lo personal?

- Vivir afuera te abre la cabeza, ves un montón de cosas diferente, conocés mucha gente que no te hubieras cruzado ni de casualidad en Córdoba por diferencias de edad, de trabajos; me dejó gente hermosa y siempre voy a tener ganas de volver a visitar. Fue una experiencia hermosa. Le recomendaría a todo el mundo que viaje, que viva afuera, que sepa lo que es estar lejos, extrañar, conocer otras culturas. Me encantó, lo volvería a hacer mil veces, pero tener siempre la vuelta a casa. Estar en casa no tiene precio. Es cierto que ahora volvimos a empezar de nuevo, sin trabajo, sin casa, eso da un poco de miedo, incertidumbre, pero creo que todo se va a acomodar. Si pudimos empezar una vida allá, lejos de todo, sin conocidos, creo que acá vamos a poder.