Los biocombustibles líquidos se meten en la agenda panamericana
A fines de este mes, se realizará en la Argentina el evento más importante de la industria de los biocombustibles: La Cumbre Panamericana.
El evento, que se llevará adelante en las instalaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires el 29 y 30, reunirá a las principales empresas y expertos de toda la región para analizar el presente y el futuro de una industria clave en la transición energética de los países y que presenta en Argentina un enorme potencial de la mano del etanol y el biodiésel.
El jueves 29 de junio se realizará la Conferencia Panamericana de Biocombustibles “Oportunidades de los biocombustibles para las Américas”, que se enfocará en las oportunidades de expansión de consumo y producción en el sector del transporte terrestre y aéreo a la vez que buscará explorar opciones de vinculación con mecanismos de certificados de carbono, en el marco de una estrategia de convergencia regional.
Finalmente, el viernes 30 de junio, se reunirá la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos (BPBIO).
“Los biocombustibles son decisivos para que el mundo pueda cumplir con sus compromisos de descarbonización del transporte, reduciendo a la vez las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático”, explicaron los organizadores.
La producción de combustibles líquidos renovables promueve además el desarrollo y el empleo en las comunidades rurales, agrega valor a la producción y juega un rol clave para garantizar la seguridad energética, además de reducir la dependencia de los combustibles fósiles contaminantes.
La gran disponibilidad de materias primas biológicas que poseen las Américas para industrializar al agro genera una oportunidad inigualable para seguir desarrollando la producción y el consumo de combustibles biológicos, renovables y sostenibles.
Tanto el bioetanol como el biodiésel pueden comenzar a utilizarse en países de nuestro continente donde aún no se han desarrollado y expandirse en otros, aprovechando el conocimiento y la experiencia acumulados en toda la región.
“Adicionalmente, las nuevas tecnologías para la producción de biocombustibles como el HVO o los Combustibles Sostenibles de Aviación (CSA), abren oportunidades para que los países desarrollen nuevas industrias que permitan atender tanto la demanda local como mundial”, remarcaron los organizadores.