Subyace la percepción de estar transitando un momento propicio para crear un espacio de asociativismo, colaboración y generosidad. Donde todos ceden su experiencia, aportan tiempo y recursos para potenciar la actividad e impactar positivamente.
En ese marco, ayer tuvo lugar un evento clave del ecosistema. Por un lado, el lanzamiento del Clúster Agtech con proyección global, y por otro; un nuevo hito en la vida de Pampa Start VC con la presentación de un nuevo fondo de inversión.
Un clúster implica un cúmulo de empresas, ubicadas geográficamente cerca, que pertenecen a uno o varios sectores productivos directamente relacionados e interconectados entre sí. Estos actores deben ser concebidos en un sentido amplio, ya que incluyen a universidades e institutos de formación, productores y fabricantes, comerciantes y exportadores, así como a los gobiernos de distintos niveles.
El mundo vive el impacto tecnológico, por eso desde el Clúster Agtech pretenden ser un espacio que tienda puentes y conecte; con el objetivo de convertir Río Cuarto y la región en un faro de tecnología agropecuaria que los posicione como referencia del sector.
Al mismo tiempo, Pampa Start Venture Capital viene desarrollando inversiones para contribuir en el desarrollo de todos los segmentos AgriFoodTech: upstream (producción y exploración), midstream (logística y distribución, carbono neutralidad) y downstream (consumo masivo).
Pampa Start es una compañía que también nació en Río Cuarto y este es su segundo fondo de inversión del que pretenden lograr un total de u$s 5.000.000, donde socios fundadores invierten el 10%. Llevan recaudado u$s 1.000.000 y tienen la meta de llegar al 50% para diciembre. “Queremos representar más de 1 millón de hectáreas entre todos los inversores del fondo”, dijo Juan Martín Ninfea, Director Ejecutivo de PSVC a la hora de trazar otra manera de medir los logros de la compañía.
¿Por qué desde Río Cuarto?
Uno de los últimos relevamientos de la Secretaría de Desarrollo Económico, Comercial e Industrial de la Municipalidad de Río Cuarto indica que la ciudad se constituye como clave a la hora de hacer crecer la industria agroalimentaria global con el fin de que sea más segura, ágil, rentable y sostenible.
La ciudad alberga más de 80 empresas TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) agrupadas bajo el clúster tecnológico, y más de 20 startups locales; esto se explica por la gran oferta académica que existe con la Universidad Nacional de Río Cuarto a la cabeza, dictando más de 50 carreras de grado y posgrado, pero además con la representación de muchas otras Universidades del país (Siglo 21, UCASAL, Univ. De Mendoza), el INTA; el INTI; el Conicet; FADA, la Sociedad Rural de Río Cuarto y un Estado que acompaña este desarrollo.
Según los datos de la Bolsa de Cereales de Córdoba, la campaña 22/23 alcanzó un área sembrada en el departamento Río Cuarto de 1,4 millones de hectáreas. Además es el responsable de la mayor producción de maíz, entre otros cultivos, a nivel nacional.
Esta ciudad, que es la capital alterna de la provincia, además se forma parte del corredor bioceánico contribuyendo en conectividad y ubicación estratégica.
Un punto de inicio
“En los lugares más innovadores del mundo lograron coexistir diversos ecosistemas. Muchos de ellos comenzaron hace 50 o 40 años, nosotros arrancamos hoy. Este es el puntapié inicial de la iniciativa porque hoy vemos la oportunidad de dejar esto para nuestros hijos. Claramente demandará esfuerzos, pero la buena noticia es que unir esos esfuerzos generará un espacio tremendamente vibrante de atracción de beneficios para Río Cuarto y la región con la llegada de nuevos actores”, señaló Federico Cola presidente del Clúster Agtech, socio de la compañía Bio4 y fundador de Seed Matriz.
La columna tecnológica de este clúster está en manos de Rafael Ibáñez, vicepresidente primero de la entidad agtech, fundador de IncluIT, hoy propiedad de Avenga. Mientras que por el lado emprendedor y empresarial, el tridente lo completa Luciano Nicora como vicepresidente segundo, VP de Endeavor Argentina.
Los protagonistas del evento destacaron que no están arribando a una meta, sino que este es un camino que recién comienza, donde habrá que aunar esfuerzos, tiempo y recursos para lograr los objetivos que se persiguen.