Hexian X, la primera serie web de ciencia ficción hecha en Córdoba
La historia, elaborada por el riocuartense Nicolás Cacciavillani, fue elegida en un concurso del Polo Audiovisual Córdoba. Se estrenará a mediados de año y fue rodada en la geografía provincial
Seres de universos lejanos que viajan en el tiempo y se enfrentan entre sí. Humanos munidos de exotrajes que les brindan nuevos poderes y habilidades. Todos pugnando por una fuente de energía que puede ser utilizada para destruir planetas. Persecuciones, luchas y descubrimientos de formas y fórmulas.
Tramas similares se han conocido por decenas, desde mediados del siglo XX, principalmente gracias a dos grandes editoriales que terminaron siendo punta de lanza de la industria de la diversión estadounidense: Marvel y DC.
Pero hasta entrado el siglo XXI casi no hemos conocido historias de ciencia ficción que se hayan escenificado en la geografía de la provincia de Córdoba. Mucho menos concebidas para su difusión y consumo en formato audiovisual.
Hexian X es precisamente la primera historia de ciencia ficción rodada en nuestra provincia, con profesionales autóctonos y ambientes que resultan familiares para quienes hayan recorrido territorio mediterráneo.
La idea original fue desarrollada hace unos años por el riocuartense Nicolás Cacciavillani. Pensado para formato audiovisual, el proyecto ganó en 2017 el concurso de producción de series web que organiza el Polo Audiovisual Córdoba.
Con un presupuesto superior a $ 3 millones, durante el mes de enero pasado se llevó a cabo la filmación de la primera temporada, que se desarrolla principalmente en la ciudad de Córdoba.
El estreno oficial está previsto para junio del corriente año. Serán ocho capítulos de 15 minutos, adaptados para el consumo multiplataforma y podrá verse a través de la plataforma de contenidos on demand Bigop.tv
La idea fue desarrollada por el riocuartense Nicolás Cacciavillani. Ingeniero electrónico, pero también actor y modelo, el joven se reconoce como un fanático de los comics y las historias de superhéroes.
Javier, un profesor en la Facultad de Ciencias Exactas, descubre una poderosa fuente de energía que puede ser utilizada para destruir otros mundos. Gindar, una científica investigadora del ejército Hexian, del Universo Amalgam, se embarca en una misión interdimensional para evitar la tragedia. Cuando se encuentren, la ciudad de Córdoba se convertirá en escenario de una dura lucha de la que toman parte seres de otras galaxias y otros tiempos.
¿Cómo surge la historia?, le consultó este diario a Cacciavillani.
Fanatismo absoluto de lo que es ciencia ficción y superhéroes. Me gusta que se creen situaciones que quizás no sean posibles en la realidad, pero que te hacen trascender en tus habilidades, superar dificultades, eso es lo lindo de las historias de superhéroes. Siempre te plantean una parte real, una parte de superación.
Después una conjunción de que exista la posibilidad de estas historias en Córdoba. Que existan superhéroes que nacen en Córdoba, seres que van a descubrir poderes, fuentes de energía, tecnología, que se puede hacer en Córdoba, y que permita proyectar esto hacia afuera.
Ciencia ficción escenificada en Córdoba. Hay pocos antecedentes, sí hay gente que viene trabajando...
El proyecto en que nos centramos resulta más ambicioso porque tenemos efectos especiales con gente muy especializada como Carlos Boccardi, de Alta Gracia; tenemos desarrollo de tecnología como robots y trajes, que es algo que lleva mucho tiempo, con ingenieros que son de la UNC, que han puesto tiempo para programación y para desarrollo tecnológico físico. Es una apuesta un poco mayor a lo que se ha hecho antes, pero hay gente que ya viene trabajando. Se han dado muchos elementos que permiten hacer hoy una escala mayor.
¿Por qué serie?
Siempre pensé en serie; primero siguiendo las tendencias actuales de consumo. Esta serie la hicimos para que la gente la vea y la disfrute de una forma en que hoy está acostumbrada a disfrutar. Se hacen películas y series. Personalmente me gustan mucho las series. Es un contenido digital, formato serie web, por el tema del tiempo: la gente no tiene tanto tiempo para sentarse y ver una hora o un capítulo, sino que serán ediciones de 15 minutos cada una. Ocho episodios más una sorpresa.
Eso permite un consumo multiplataforma...
Queremos que todo el mundo la pueda ver. Los dispositivos móviles, en todas sus formas, lo permiten ver. Pensamos en otros formatos para los próximos pasos, las próximas temporadas. Películas en paralelo que van a ir explicando la historia de cada uno de los personajes. Cada personaje es muy rico, hay un trasfondo y un futuro interesante. Además tenemos viajes en el tiempo y entre universos, paradojas que nos permiten contar historias muy elaboradas. Los distintos formatos nos van a ayudar mucho: las películas, las series, las series web, nos ayudan a contar formas diferentes y cada historia.
¿Cómo se concreta la serie?
Este es un trabajo que lleva más de tres años, el trabajo de desarrollo de este mundo ficcional, este universo ficcional, que tiene características muy amplias, con personajes muy elaborados, que a su vez se busca que tenga una continuidad en el tiempo. No es una serie pensada para una única entrega, sino que tiene previstas varias entregas, otras temporadas.
Yo empecé a escribir el guión hace tres años. Un año atrás me junté con Ariel Jiménez, para terminar el guión de la primera temporada. Nos presentamos en el Concurso del Polo Audiovisual de Córdoba del año 2017. Afortunadamente ganamos la convocatoria para producción de serie web. Nos avisaron en 2018. En enero de 2019 comenzamos a grabar. Convocamos a un equipo fantástico de la ciudad, de personas que venían trabajando en ciencia ficción. Son del género, les gusta mucho. Hay que ser fan del género para trabajar, porque demanda mucho conocimiento.
La productora es Muchas Manos, que tiene gente premiada y sabe muy bien lo que hace...
El director es Luis Maldonado, cordobés también. Si bien tenemos un equipo cordobés, también incorporamos una actriz brasilera, que es Danuta Nunes, que nos trae un bagaje cultural que le aporta a la construcción de su personaje, que si bien es extraterrestre, ella le pone su experiencia actoral y de vivencias. En la parte comercial unir dos mercados importantes, que son Argentina y Brasil, lo que es la parte del público. Eso es algo estratégico.
Esta serie se podrá ver en la plataforma Bigop.tv, en todo el mundo. Lo lindo es que se van a poder ver partes emblemáticas de la ciudad, o sea, se muestra la ciudad como un punto turístico. La idea es que Brasil nos vea, conozca la ciudad. Ahora no sólo como lugar turístico, sino también como generador de historias de ciencia ficción. Por ahí uno lo ve sólo en Hollywood, pero ahora se hace también en Córdoba.
Que la gente se enganche con un proyecto de ciencia ficción...
Con la productora fue una elección correcta. Les gusta esto y viven trabajando, este y otros géneros. También estamos felices por la apuesta del Polo Audiovisual por nuestro proyecto. Trabajamos con una visión muy comercial, sabiendo y apuntando a un punto muy específico, muy amplio. Sabemos que en el mundo hay un público muy grande interesado en lo que es ciencia ficción. Y específicamente en robots y superhéroes. Sinergia.
En las producciones teatrales y audiovisuales predomina el drama. Una escena no sólida pero con muchas producciones. No apuestan a la ciencia ficción, sí al drama y a la historia...
Sí, ahí vimos una oportunidad. Al tener un equipo que es creativo y un equipo con vasto conocimiento en tecnología, con ingenieros egresados en la UNC, tenemos gente que es constructora, artistas plásticos, juntar todos estos elementos nos permite crear, con conocimiento y técnica, ciencia ficción de calidad. En otro momento quizás no se haya juntado otro equipo que permita hacer un producto como exigen los estándares actuales. Con una propuesta comercial ambiciosa. Sabemos que la vara es alta. Gente fanática, también.
Experiencia afuera. Un sueño, una apuesta a la ciudad, para hacerlo acá. Unirlos a todos y convocarlos. En la convocatoria, todos tuvieron ganas de hacerlo...
Los actores, muy comprometidos. Muy sorprendidos y alegres con la invitación. No nos había pasado antes. Los vi muy felices, sobre todo aquellos que vienen de hacer televisión, cine o teatro, con productos más convencionales, esto los sorprendió mucho. Una puesta muy bien pensada. Sienten que también es un espacio en el que pueden trabajar los personajes con seriedad. Es todo muy serio. La ciencia ficción demanda mucho trabajo, debe ser muy estudiada y muy cuidada, la parte escenográfica, la parte de utilería, tiene que ser muy bien desarrollada para que sea verosímil.
Y tecnología aplicada, desde la construcción de los trajes hasta los controles de los robots a través de una app...
Apuntamos a tener muchos elementos físicos. Tenemos muchos gráficos generados por computadora, pero apuntamos mucho a lo físico. Tenemos robots en persona, exotrajes en persona, por el impacto visual que tienen, en escala. Además tenemos ese recurso, tenemos la parte tecnológica a disposición, que por ahí es nuestra ventaja. Podemos aprovechar nuestro conocimiento, generado en Córdoba, pero con esta visión internacional. Estos elementos son controlados a través de una app. Tenemos cápsulas de criogenia, sus estados de congelación o descongelación, controlados por una app. El elemento central de la historia, que es una llave, también se controla por la app. Muchos otros elementos que físicamente se ven muy interesantes.
Hecho en Río Cuarto
¿Todo hecho en Río Cuarto?
Sí. Montamos un taller en el que hicimos la gran mayoría de lo que es trajes, exotrajes, meca, cápsula de hibernación, todo se hizo en Río Cuarto. Por muchas razones. Entre otras, una cosa muy interesante es que encontramos proveedores de todo tipo de materiales y servicios en la ciudad. Por ahí en una ciudad mayor es más complicado, en Río Cuarto fue más factible. Una vez realizado se trajo para Córdoba.
La convocatoria fue para un grupo de gente fanática de la ciencia ficción, que vio una oportunidad. Trabajar en elementos que son netamente ingenieriles, para ciencia ficción. Es algo poco habitual. Es hasta una suerte. Que te convoquen para hacer exotrajes o robots es como el sueño del pibe. Además, para un proyecto con mucha visión. Lo trabajamos junto a los ingenieros Augusto Herrera y Diego Peroni, que son de Córdoba. Yo estuve en la parte mecánica, con los materiales.
Ayuda de Ciencias Exactas y la Metro
“Tanto la Facultad de Ciencias Exactas como La Metro se portaron excelente. Su aporte fue muy importante. La Metro nos aportó gran parte de su infraestructura de iluminación, personal que trabajó con nosotros, estudios. Exactas, desde que les contamos la idea, compraron todo el proyecto. Tuvimos todo a disposición. Usamos espacios que como alumno nunca había visto. Sin prejuicios. Al contrario, muy orgullosos de que ingenieros formados en la UNC llegaran con un proyecto así. Uno de los personajes principales es un profe de la Facu. Él es físico y enseña física. En algunas partes vamos a mostrar al mundo imágenes de la Facultad”, comentó Cacciavillani.
¿En que etapa está el proyecto?
Estamos en etapa de posproducción. Estamos con la generación de gráficos por computadora. Estamos en montaje, trabajo en música y audio, que es minucioso. Nuestra visión es trabajar con estándares internacionales. Nosotros mismos somos muy exigentes, porque esto tendrá continuidad.
¿Hay estudios de marketing también para el diseño de los personajes, para su caracterización?
Tiene un estudio de empatía, para que la gente se sienta identificada, con seres que no son terrestres. Gindar, una de las protagonistas, es extraterrestre, una hexian. Hicimos un estudio de cómo les gustaría a los niños. Si se sentirían felices teniendo el mismo color de cabello, si les inspiraría, si les gustaría hacer artes marciales como ellos. Después tenemos el tema de los robots, su estética; la historia se basa en otra época, pero buscando lo que en otra generación, lo que en los años 80, tiene gran fanatismo. Y que despierte a los niños la curiosidad. Hay franquicias que se relanzan. Ellos tal vez tienen un mismo gusto por eso que nosotros, cuando éramos chicos, también teníamos.
Esas series de ciencia ficción despertaron curiosidades. En tu caso, vos sos ingeniero...
Fueron formadoras. Si bien eran ficciones, estaban muy bien pensadas y marcaron generaciones. Hizo que alguien hoy sea ingeniero por lo que veía, porque le inspiraba eso. Hoy en día está sucediendo nuevamente. Sólo que son generaciones nuevas. Son niños que piensan de un modo diferente, pero aún así cautivados por la tecnología. Hexian tiene muchas aristas. Es la historia de Gabriel, un profesor de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales que descubre una fuente de energía llamada la llave, creada por equívoco, inintencionalmente. Esta misma fuente de energía será la que vendrá en busca Gindar, que es una hexian, de otro universo. Este elemento mismo va a ser utilizado para destruir su raza. Ella vendrá en busca.
Es un elemento creado por su madre. Puede ser una fuente de energía o un arma...
Por ella vendrán seres de otros universos, que la necesitan para evitar episodios del pasado o para conquistas futuras, haciendo de la ciudad de Córdoba un lugar de batalla por esa llave.
Luis Zegarra
Redacción Puntal
Tramas similares se han conocido por decenas, desde mediados del siglo XX, principalmente gracias a dos grandes editoriales que terminaron siendo punta de lanza de la industria de la diversión estadounidense: Marvel y DC.
Pero hasta entrado el siglo XXI casi no hemos conocido historias de ciencia ficción que se hayan escenificado en la geografía de la provincia de Córdoba. Mucho menos concebidas para su difusión y consumo en formato audiovisual.
Hexian X es precisamente la primera historia de ciencia ficción rodada en nuestra provincia, con profesionales autóctonos y ambientes que resultan familiares para quienes hayan recorrido territorio mediterráneo.
La idea original fue desarrollada hace unos años por el riocuartense Nicolás Cacciavillani. Pensado para formato audiovisual, el proyecto ganó en 2017 el concurso de producción de series web que organiza el Polo Audiovisual Córdoba.
Con un presupuesto superior a $ 3 millones, durante el mes de enero pasado se llevó a cabo la filmación de la primera temporada, que se desarrolla principalmente en la ciudad de Córdoba.
El estreno oficial está previsto para junio del corriente año. Serán ocho capítulos de 15 minutos, adaptados para el consumo multiplataforma y podrá verse a través de la plataforma de contenidos on demand Bigop.tv
La idea fue desarrollada por el riocuartense Nicolás Cacciavillani. Ingeniero electrónico, pero también actor y modelo, el joven se reconoce como un fanático de los comics y las historias de superhéroes.
Javier, un profesor en la Facultad de Ciencias Exactas, descubre una poderosa fuente de energía que puede ser utilizada para destruir otros mundos. Gindar, una científica investigadora del ejército Hexian, del Universo Amalgam, se embarca en una misión interdimensional para evitar la tragedia. Cuando se encuentren, la ciudad de Córdoba se convertirá en escenario de una dura lucha de la que toman parte seres de otras galaxias y otros tiempos.
¿Cómo surge la historia?, le consultó este diario a Cacciavillani.
Fanatismo absoluto de lo que es ciencia ficción y superhéroes. Me gusta que se creen situaciones que quizás no sean posibles en la realidad, pero que te hacen trascender en tus habilidades, superar dificultades, eso es lo lindo de las historias de superhéroes. Siempre te plantean una parte real, una parte de superación.
Después una conjunción de que exista la posibilidad de estas historias en Córdoba. Que existan superhéroes que nacen en Córdoba, seres que van a descubrir poderes, fuentes de energía, tecnología, que se puede hacer en Córdoba, y que permita proyectar esto hacia afuera.
Ciencia ficción escenificada en Córdoba. Hay pocos antecedentes, sí hay gente que viene trabajando...
El proyecto en que nos centramos resulta más ambicioso porque tenemos efectos especiales con gente muy especializada como Carlos Boccardi, de Alta Gracia; tenemos desarrollo de tecnología como robots y trajes, que es algo que lleva mucho tiempo, con ingenieros que son de la UNC, que han puesto tiempo para programación y para desarrollo tecnológico físico. Es una apuesta un poco mayor a lo que se ha hecho antes, pero hay gente que ya viene trabajando. Se han dado muchos elementos que permiten hacer hoy una escala mayor.
¿Por qué serie?
Siempre pensé en serie; primero siguiendo las tendencias actuales de consumo. Esta serie la hicimos para que la gente la vea y la disfrute de una forma en que hoy está acostumbrada a disfrutar. Se hacen películas y series. Personalmente me gustan mucho las series. Es un contenido digital, formato serie web, por el tema del tiempo: la gente no tiene tanto tiempo para sentarse y ver una hora o un capítulo, sino que serán ediciones de 15 minutos cada una. Ocho episodios más una sorpresa.
Eso permite un consumo multiplataforma...
Queremos que todo el mundo la pueda ver. Los dispositivos móviles, en todas sus formas, lo permiten ver. Pensamos en otros formatos para los próximos pasos, las próximas temporadas. Películas en paralelo que van a ir explicando la historia de cada uno de los personajes. Cada personaje es muy rico, hay un trasfondo y un futuro interesante. Además tenemos viajes en el tiempo y entre universos, paradojas que nos permiten contar historias muy elaboradas. Los distintos formatos nos van a ayudar mucho: las películas, las series, las series web, nos ayudan a contar formas diferentes y cada historia.
¿Cómo se concreta la serie?
Este es un trabajo que lleva más de tres años, el trabajo de desarrollo de este mundo ficcional, este universo ficcional, que tiene características muy amplias, con personajes muy elaborados, que a su vez se busca que tenga una continuidad en el tiempo. No es una serie pensada para una única entrega, sino que tiene previstas varias entregas, otras temporadas.
Yo empecé a escribir el guión hace tres años. Un año atrás me junté con Ariel Jiménez, para terminar el guión de la primera temporada. Nos presentamos en el Concurso del Polo Audiovisual de Córdoba del año 2017. Afortunadamente ganamos la convocatoria para producción de serie web. Nos avisaron en 2018. En enero de 2019 comenzamos a grabar. Convocamos a un equipo fantástico de la ciudad, de personas que venían trabajando en ciencia ficción. Son del género, les gusta mucho. Hay que ser fan del género para trabajar, porque demanda mucho conocimiento.
La productora es Muchas Manos, que tiene gente premiada y sabe muy bien lo que hace...
El director es Luis Maldonado, cordobés también. Si bien tenemos un equipo cordobés, también incorporamos una actriz brasilera, que es Danuta Nunes, que nos trae un bagaje cultural que le aporta a la construcción de su personaje, que si bien es extraterrestre, ella le pone su experiencia actoral y de vivencias. En la parte comercial unir dos mercados importantes, que son Argentina y Brasil, lo que es la parte del público. Eso es algo estratégico.
Esta serie se podrá ver en la plataforma Bigop.tv, en todo el mundo. Lo lindo es que se van a poder ver partes emblemáticas de la ciudad, o sea, se muestra la ciudad como un punto turístico. La idea es que Brasil nos vea, conozca la ciudad. Ahora no sólo como lugar turístico, sino también como generador de historias de ciencia ficción. Por ahí uno lo ve sólo en Hollywood, pero ahora se hace también en Córdoba.
Que la gente se enganche con un proyecto de ciencia ficción...
Con la productora fue una elección correcta. Les gusta esto y viven trabajando, este y otros géneros. También estamos felices por la apuesta del Polo Audiovisual por nuestro proyecto. Trabajamos con una visión muy comercial, sabiendo y apuntando a un punto muy específico, muy amplio. Sabemos que en el mundo hay un público muy grande interesado en lo que es ciencia ficción. Y específicamente en robots y superhéroes. Sinergia.
En las producciones teatrales y audiovisuales predomina el drama. Una escena no sólida pero con muchas producciones. No apuestan a la ciencia ficción, sí al drama y a la historia...
Sí, ahí vimos una oportunidad. Al tener un equipo que es creativo y un equipo con vasto conocimiento en tecnología, con ingenieros egresados en la UNC, tenemos gente que es constructora, artistas plásticos, juntar todos estos elementos nos permite crear, con conocimiento y técnica, ciencia ficción de calidad. En otro momento quizás no se haya juntado otro equipo que permita hacer un producto como exigen los estándares actuales. Con una propuesta comercial ambiciosa. Sabemos que la vara es alta. Gente fanática, también.
Experiencia afuera. Un sueño, una apuesta a la ciudad, para hacerlo acá. Unirlos a todos y convocarlos. En la convocatoria, todos tuvieron ganas de hacerlo...
Los actores, muy comprometidos. Muy sorprendidos y alegres con la invitación. No nos había pasado antes. Los vi muy felices, sobre todo aquellos que vienen de hacer televisión, cine o teatro, con productos más convencionales, esto los sorprendió mucho. Una puesta muy bien pensada. Sienten que también es un espacio en el que pueden trabajar los personajes con seriedad. Es todo muy serio. La ciencia ficción demanda mucho trabajo, debe ser muy estudiada y muy cuidada, la parte escenográfica, la parte de utilería, tiene que ser muy bien desarrollada para que sea verosímil.
Y tecnología aplicada, desde la construcción de los trajes hasta los controles de los robots a través de una app...
Apuntamos a tener muchos elementos físicos. Tenemos muchos gráficos generados por computadora, pero apuntamos mucho a lo físico. Tenemos robots en persona, exotrajes en persona, por el impacto visual que tienen, en escala. Además tenemos ese recurso, tenemos la parte tecnológica a disposición, que por ahí es nuestra ventaja. Podemos aprovechar nuestro conocimiento, generado en Córdoba, pero con esta visión internacional. Estos elementos son controlados a través de una app. Tenemos cápsulas de criogenia, sus estados de congelación o descongelación, controlados por una app. El elemento central de la historia, que es una llave, también se controla por la app. Muchos otros elementos que físicamente se ven muy interesantes.
Hecho en Río Cuarto
¿Todo hecho en Río Cuarto?
Sí. Montamos un taller en el que hicimos la gran mayoría de lo que es trajes, exotrajes, meca, cápsula de hibernación, todo se hizo en Río Cuarto. Por muchas razones. Entre otras, una cosa muy interesante es que encontramos proveedores de todo tipo de materiales y servicios en la ciudad. Por ahí en una ciudad mayor es más complicado, en Río Cuarto fue más factible. Una vez realizado se trajo para Córdoba.
La convocatoria fue para un grupo de gente fanática de la ciencia ficción, que vio una oportunidad. Trabajar en elementos que son netamente ingenieriles, para ciencia ficción. Es algo poco habitual. Es hasta una suerte. Que te convoquen para hacer exotrajes o robots es como el sueño del pibe. Además, para un proyecto con mucha visión. Lo trabajamos junto a los ingenieros Augusto Herrera y Diego Peroni, que son de Córdoba. Yo estuve en la parte mecánica, con los materiales.
Ayuda de Ciencias Exactas y la Metro
“Tanto la Facultad de Ciencias Exactas como La Metro se portaron excelente. Su aporte fue muy importante. La Metro nos aportó gran parte de su infraestructura de iluminación, personal que trabajó con nosotros, estudios. Exactas, desde que les contamos la idea, compraron todo el proyecto. Tuvimos todo a disposición. Usamos espacios que como alumno nunca había visto. Sin prejuicios. Al contrario, muy orgullosos de que ingenieros formados en la UNC llegaran con un proyecto así. Uno de los personajes principales es un profe de la Facu. Él es físico y enseña física. En algunas partes vamos a mostrar al mundo imágenes de la Facultad”, comentó Cacciavillani.
¿En que etapa está el proyecto?
Estamos en etapa de posproducción. Estamos con la generación de gráficos por computadora. Estamos en montaje, trabajo en música y audio, que es minucioso. Nuestra visión es trabajar con estándares internacionales. Nosotros mismos somos muy exigentes, porque esto tendrá continuidad.
¿Hay estudios de marketing también para el diseño de los personajes, para su caracterización?
Tiene un estudio de empatía, para que la gente se sienta identificada, con seres que no son terrestres. Gindar, una de las protagonistas, es extraterrestre, una hexian. Hicimos un estudio de cómo les gustaría a los niños. Si se sentirían felices teniendo el mismo color de cabello, si les inspiraría, si les gustaría hacer artes marciales como ellos. Después tenemos el tema de los robots, su estética; la historia se basa en otra época, pero buscando lo que en otra generación, lo que en los años 80, tiene gran fanatismo. Y que despierte a los niños la curiosidad. Hay franquicias que se relanzan. Ellos tal vez tienen un mismo gusto por eso que nosotros, cuando éramos chicos, también teníamos.
Esas series de ciencia ficción despertaron curiosidades. En tu caso, vos sos ingeniero...
Fueron formadoras. Si bien eran ficciones, estaban muy bien pensadas y marcaron generaciones. Hizo que alguien hoy sea ingeniero por lo que veía, porque le inspiraba eso. Hoy en día está sucediendo nuevamente. Sólo que son generaciones nuevas. Son niños que piensan de un modo diferente, pero aún así cautivados por la tecnología. Hexian tiene muchas aristas. Es la historia de Gabriel, un profesor de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales que descubre una fuente de energía llamada la llave, creada por equívoco, inintencionalmente. Esta misma fuente de energía será la que vendrá en busca Gindar, que es una hexian, de otro universo. Este elemento mismo va a ser utilizado para destruir su raza. Ella vendrá en busca.
Es un elemento creado por su madre. Puede ser una fuente de energía o un arma...
Por ella vendrán seres de otros universos, que la necesitan para evitar episodios del pasado o para conquistas futuras, haciendo de la ciudad de Córdoba un lugar de batalla por esa llave.
Luis Zegarra
Redacción Puntal