El arzobispo de Rosario, Eduardo Eliseo Martín, repudió “la violencia diabólica” de los narcos y pidió a las autoridades actuar con “inteligencia y firmeza” para que cese el mal y la matanza de gente.
“En primer lugar, saludo a los hermanos de los gremios que hoy han perdido a alguno de sus trabajadores y que están padeciendo también las amenazas de esta situación tan tremenda que hoy vive nuestra ciudad”, sostuvo Martín.
“Ciertamente que esta violencia que podemos llamar irracional nos deja petrificados, nos deja como impotentes, ¿no? Ya que cualquier rosarino puede ser el blanco de esta violencia, algo casi nunca visto”, añadió.
Yse preguntó:“¿Qué habrá en el corazón de esta gente?, ¿qué tendrán, este deseo de venganza, este deseo de revancha, esta maldad que como dice el Evangelio todo el que obra mal odia la luz y no se acerca a ella”.
“Vivir en la luz es vivir en la verdad, es vivir en la transparencia, es vivir a la luz del día. Como la inmensa mayoría queremos vivir cada día. Sin oscuridades, sin tinieblas y ciertamente que esta violencia brota de las tinieblas, no brota de la luz”, acotó.
El arzobispo de Rosario, quien presidió una misa multitudinaria para pedir por la pacificación de Rosario, afirmó a continuación que “la realidad golpea hoy a la puerta de nuestra ciudad, a la puerta de nuestras casas, de nuestros corazones y lo hace así de este modo tan tremendo, tan brutal, donde deja familias destrozadas, familias llenas de dolor, como las familias de estos hermanos nuestros. Aquel colectivero muerto, aquel muchacho que lo tiraron allá en la cancha de Newell's, el taxista de San Lorenzo que lo mataron o este muchacho de la estación de servicio”.
“¿Qué podemos decir? Primero queremos mirar con fe la realidad, con la fe de Cristo. Cristo no vino a matar sino que vino a morir, vino a dar la vida por nosotros, por eso el Evangelio nos dice, de la misma manera que cuando Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, que también es necesario que Jesús sea levantado en lo alto”, manifestó.
“Por eso tenemos que mirar a Jesús hoy y encontrar en él toda la fuerza que necesitamos, toda la unidad que necesitamos, todo el compromiso que necesitamos para seguir trabajando por el bien, por la Justicia, por la paz, para no dejarnos amedrentar, ciertamente que esta violencia casi diabólica, diría yo, quiere paralizarnos, quiere hacernos que nos detengamos, lograr ese terror en la ciudad, lograr ese terror en cada uno de los rosarinos, pero tenemos que encontrar en Jesús esa fuerza para seguir adelante, con la certeza de que el mal no vencerá, que el mal no tiene la última palabra, que la última palabra la tiene el bien, que la última palabra la tiene Dios sobre el mundo y sobre la vida, que la última palabra es misericordia, que la última palabra es vida, no muerte, ésta es nuestra fe”, indicó el prelado.
“Por eso , nos podemos levantar aún en medio del dolor y seguir caminando. Por eso tenemos que rezar, frente a esta impotencia, nosotros ciudadanos comunes, que caminamos la calle y la vida como cualquiera, tenemos que levantar la mirada al Señor, mirarlo a Jesús y rezar, pedir que Dios toque los corazones de esta gente violenta y decirles en nombre de Dios, en nombre de Jesucristo, que cesen de hacer el mal, cesen de matar gente, no es éste el camino que los pueda llevar a la vida, ése es un camino de muerte y de destrucción, rezar, pedir a Dios que tenga piedad de todos nosotros, implorando esa gracia y esa paz que tanto necesitamos, que tanto necesita nuestra ciudad, que tanto necesitamos desde lo más profundo del corazón, rezamos por las almas de estos hermanos nuestros, tenemos una certeza en la fe queridos hermanos, la vida no termina con la muerte, la muerte es el paso hacia la vida eterna”, aseguró el arzobispo.
Martín también expresó:“Lo primero que nosotros podemos hacer en este tiempo de Cuaresma es pacificar nuestro corazón abriéndonos a Dios de un modo sincero y un modo confiado para que él entre en nuestra vida para pacificarnos, para darnos su paz como fruto de su perdón y para que esa paz la irradiemos en nuestras casas, en nuestras familias”.
“Por eso también pedimos por las autoridades y queremos estar unidos a las autoridades en esta lucha contra el mal que nos aqueja, contra esta violencia injusta, con esta violencia irracional, siempre y eso también hay que decirlo dentro del respeto de las leyes y del respeto de la dignidad de la persona humana, nunca excediéndose, siendo inteligentes y firmes, pero siempre dentro de lo que es el derecho y de lo que es la dignidad de la persona humana”.
Cabe recordar que Martín fue obispo de Río Cuarto.
“Queremos estar unidos a las autoridades en esta lucha contra el mal que nos aqueja”.

