El duro camino del torneo Regional Amateur comenzará el próximo fin de semana para un centenar de equipos, con realidades diferentes, pero con el espíritu competitivo que tanto distingue al fútbol argentino.
Podemos encontrar en toda esta paleta de equipos aquellos que participan casi de modo experimental, que no cuentan con la infraestructura lógica para jugar un torneo como el Federal A, pero que lo hacen por derecho propio, por ser campeones de sus respectivas ligas o tener la licencia para realizarlo.
En otro orden, equipos como Atenas lo hacen con la ambición de salir del certamen y de posicionarse en un torneo como el Federal A, que se ha vuelto muy competitivo, con conjuntos que tienen la historia y la infraestructura para estar incluso más arriba.
El objetivo de la dirigencia de Atenas es concretar lo que hace más de diez años estuvo muy cerca de realizarse con el trunco ascenso al viejo Argentino A.
Para eso, el Albo debe aprovechar varios factores que lo han posicionado entre aquellos que son candidatos. En lo futbolístico, lo más importante tiene que ver con el hecho de haber sido campeón de liga hace un par de semanas, rompiendo una racha de 15 años, y que da el viento de cola necesario para al buen juego sumarle mucha confianza.
Ese intangible que no se compra en ningún mercado pero que es imprescindible para triunfar.
En este contexto se han sumado valores de importancia que le dan un salto de calidad al equipo que dirige Gastón Leva.
Los últimos en llegar son el volante Federico Fuentes y el delantero Julio Martínez.
El volante que viene de Andino de La Rioja manifiesta su alegría por esta posibilidad que se le presenta: “Estoy bastante contento, tuve un buen recibimiento por parte de los dirigentes y mis compañeros, es un club muy lindo. Mi recorrido es amplio, pasé por la B Metropolitana jugando en la UAI Urquiza, luego Central Argentino de Santiago del Estero, después en el Federal A con Andino de La Rioja y San Lorenzo de Alem de Catamarca”.
El central Fernando Maldonado fue compañero de Fuentes en Catamarca, como referencia de algunos compañeros en este período breve de adaptación que tiene el jugador: “Fui compañero de Fernando, compartimos club en San Lorenzo de Alem, y al técnico lo enfrenté cuando estaba en Acción Juvenil de General Deheza en 2018, yo jugando con Andino. El fútbol es un mundo chico y me he cruzado con varios de mis compañeros.”
Fue el propio Gastón Leva quien observó al riojano y decidió el fichaje del volante, que puede hacerlo por cualquiera de las bandas, que no tiene problemas de perfil, incluso con la virtud de ser ambidiestro: “El técnico me había visto, se contactó conmigo, le agradezco por la oportunidad, es un buen club grande, donde merecés estar un poco más arriba. Venimos a hacer las cosas con mucha seriedad y profesionalismo para ponernos a punto y lograr el objetivo que tiene el club”.
Otro que se suma para jerarquizar una zona que cuenta con los goles y la potencia de Jeremías Franchi es el experimentado cordobés Julio Martínez, centrodelantero típico de estos torneos, que cuenta con un paso extenso por varios clubes y que cae justo al modelo de juego propuesto por el entrenador.
Así demostró en diálogo con Puntal la satisfacción de jugar en Río Cuarto tras sus inicios en Córdoba Capital: “La verdad que muy contento de estar acá, sabemos lo que significa Atenas en un torneo como éste. Me inicié en Banfield de Córdoba, después pasé por Talleres, Unión San Vicente, jugué casi todos los torneos regionales después de 2016. Jugué también el General Paz Juniors y en Racing de Córdoba, donde pudimos ascender. Después tuve un paso por Sportivo Barracas en Buenos Aires y ahora acá, en Atenas”.
Martínez ya enfrentó al Albo con un par de camisetas y así lo refleja: “Jugué una vez en contra con Unión San Vicente y la restante con Racing. Sé que Atenas siempre es candidato y lo que significa el club en Río Cuarto y toda la gente que lo sigue. Es un club muy importante. Conozco a la mayoría por haber jugado en contra, fui compañero de Julián Navalón y Tello en Racing y Talleres. Es un grupo muy unido y con ganas de quedar en la historia del club”.
Así es como el Albo sueña y trabaja de la mejor manera para poder concretarlo, con un debut que será muy duro. Un viejo conocido como Juventud Unida de Río Cuarto, equipo que fue su gran contendiente en la última liga, peleando hasta el final por el certamen regional.

