La realidad del atletismo argentino pasa por días confusos y hasta bizarros. La iniciativa de un influencer terminó siendo la clave para que una delegación de deportistas pueda viajar a disputar un torneo y jugarse sus últimas chances para ir a los Juegos Olímpicos. Uno de ellos es el lanzador de bala representante de Deportes Río Cuarto, Ignacio Carballo.
Hoy, el nacido en Villa General Belgrano está terminando los preparativos para viajar a Buenos Aires. Desde allí partirá hacia Guayaquil para disputar el Sudamericano los días 29, 30 y 31 de mayo. Su determinación terminó siendo clave para que sus colegas puedan acompañarlo a Ecuador. Se convirtió en el Ulises dentro de esta Odisea.
“La verdad es que fueron días muy complicados porque si bien yo tenía mi pasaje asegurado, no me parecía justo que otros chicos no pudieran viajar. No podía creer que nos soltaran la mano de esa manera”, cuenta Carballo, mientras se apronta a realizar su último entrenamiento en la ciudad antes de viajar a Buenos Aires. Quienes casi les “sueltan la mano” son las autoridades de varias entidades deportivas que deberían garantizarles a los atletas la posibilidad de competir.
Cuando todo parecía perdido, Carballo recordó que el influencer Santiago Maratea había mostrado su interés en ayudar a los atletas para que pudieran llegar a los Juegos Olímpicos. Lo contactó y consiguió destrabar una situación que parecía encaminada a ser un golpe más para el deporte argentino.
La línea del tiempo de este relato “homérico” marca que las primeras complicaciones se produjeron cuando Argentina, por motivos sanitarios, desistió de ser sede del Sudamericano. La cita iba a ser el 14, 15 y 16 de mayo en nuestro país. Pero los números de la pandemia obligaron a decirle que no al certamen. Esta definición cambió todos los planes. La delegación, si se hacía en Cenard, iba a ser como mínimo de 60 atletas.
La nueva sede designada fue Guayaquil y el torneo se pospuso 15 días. La Confederación Argentina de Atletismo (Cada) y la Secretaría de Deportes se pusieron a buscar un vuelo charter para garantizar el viaje de 50 atletas. Como el costo era muy alto (alrededor de $ 160 mil), la Secretaría derivó las gestiones en el Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo).
Aquí, un párrafo aparte. El Enard, comandado por Gerardo Werthein, cumplió un papel importante durante varios años en el desarrollo del deporte amateur. Mientras se financió a través de porcentajes de las facturas de las empresas de telefonía pudo ser un apoyo clave para los atletas. En el 2015, el gobierno de Cambiemos decidió modificar el método de financiamiento. Pasó a tener un presupuesto fijo, dependiente de la Secretaría de Deportes. Esa caída en el presupuesto, sumada a los cinco años de devaluaciones constantes, hicieron que esos montos bajaran.
En ese contexto presupuestario y teniendo en cuenta su habitual modelo de gestión, el Enard desestimó el charter. Los viajes auspiciados por el ente se hacen a través de vuelos de línea. La falta de fondos y la disminución de vuelos habilitados generaron que el ente redujera la delegación de 52 deportistas a sólo 17. Este listado se armó teniendo en cuenta las posibilidades reales de ir a Tokio que tenían los atletas y sus rendimientos deportivos. Carballo, que está a un puñado de puntos de clasificarse a los juegos, era uno de los integrantes de esa lista.
“Es totalmente injusto que haya gente que se quede sin posibilidades de competir. Dentro del atletismo es muy difícil ponerse a comparar y ver quién tiene más méritos que otro”, explica Carballo. Agregó que entiende que haya que establecer criterios, pero que estos deberían ser justos.
Cuando la Cada recibió la repuesta emitió un comunicado disparando contra el Enard. En el medio se produjo el enojo de los atletas. “A una semana del Sudamericano de Atletismo el Enard da de baja a 35 atletas, quitándoles la posibilidad de ir a Tokio y a mundiales, truncando los sueños y el esfuerzo de estos deportistas. Por eso, hoy decimos ¡basta!”, rezó el comunicado que publicaron en sus redes los atletas. El Enard también contestó vía comunicado y adujo que no había lugares disponibles para viajar en vuelos de línea, que no contaba con fondos para conseguir el charter, sin salirse del presupuesto pautado para este año.
Mientras todo esto pasaba, Carballo tuvo la idea de contactarse con Maratea. Reconocido por llevar adelante causas solidarias apoyado en sus seguidos (suman alrededor de 1.400.000), aceptó la tarea de recaudar fondos. Les pidió $ 22 a cada uno de sus followers, gestionó un chárter por $ 99.000 y consiguió una suma que al cierre de esta edición sobrepasaba los $ 6.000.000.
“Estábamos en la videoconferencia con la Cada, que nos decía que ya estaba, que no había nada que hacer y fue ahí que me acordé de él. Me había dicho que habló de los atletas olímpicos y yo lo contacté para ver qué podíamos hacer. Me dijo que sí. Armó la propuesta y consiguió lo necesario para que podamos viajar todos”, comenta Carballo sobre lo que fue el contacto con el influencer.
Desde lo deportivo, el representante de Deportes Río Cuarto irá al Sudamericano por la marca de los 20 metros, una medalla y los puntos que le permitan subir en el ranking y acercarse al sueño de Tokio. “Estoy muy bien. Me siento en un buen momento, más allá de que estos días hayan sido complicados”, explica el lanzador de bala.
“Estamos agradecidos a la gente que se sumó a la propuesta. No es lindo como atleta quedar en el medio de las internas y demás y tener que ocuparse de estas cosas. A nosotros nos gustaría entrenar y nada más. Pero gracias al apoyo de todos pudimos conseguir que todos tengamos chances de competir”, explica Carballo.
Carballo, Maratea y sus seguidores terminaron siendo los protagonistas de esta historia con un final feliz (o por lo menos no tan triste). El viaje a este Sudamericano de Guayaquil se terminó convirtiendo en una Odiesa que desnudó los problemas de base que tiene la planificación deportiva a nivel nacional. La histórica solidaridad argentina y un personaje surgido del nuevo mundo digital fue la combinación que rescató al deporte argentino de un nuevo naufragio.

