Tal como sucedió ayer, a minutos del inicio de una nueva audiencia en el juicio que lo tiene como único imputado, el viudo Marcelo Macarrón se excusó de participar de la audiencia y se retiró de la sala por prescripción médica tras una intervención por una afección cardíaca.
Es que un certificado del cardiólogo Federico Magri le aconseja evitar el estrés de la audiencia porque el 10 de junio le colocarán un stent en una de las arterias.
-Yo quiero estar, pero si mi médico me dice eso...-, dijo el traumatólogo ayer al presidente del tribunal, que, incómodo, atinó a responderle que era su decisión.
-Yo me iría a hacer resposo-, dijo entonces Macarrón.
Se puso de pie, se acomodó la bufanda y, luego de saludar en voz alta, pasó por enfrente de los jueces y se perdió por el pasillo.
En la audiencia de hoy, en principio no habría testigos sino que se dará lectura al informe de la médica forense Virginia Ferreyra.

