Pablo Formica es médico auditor de la Clínica Regional del Sud (MP 40.001/5 | ME 19.532) y en una nota exclusiva para Salud & Ciencia cuenta que su formación hacia la gestión comenzó hace unos 15 años trabajando como administrativo en una obra social, desde allí lo motivaron y lo ayudaron para la elección de esta carrera que ya es una especialidad más avalada por el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba. Además de cumplir la carrera de Medicina, y la especialización, tiene formación de posgrado en la materia.
Como auditor forma parte de la Asociación de Auditoría y Calidad de Atención Médica de Córdoba que cuenta con unos 150 miembros, “desde la Asociación estamos tratando de visibilizar la especialidad porque no es conocida”, señala.
¿Por qué la Auditoría Médica parece un puesto administrativo y no médico?
- Porque no es puramente asistencial, la gente supone que si un profesional no asiste no es médico, pero no es así, existen muchas especialidades no asistenciales como la farmacología clínica o la medicina legal por ejemplo, todas avaladas.
Sí conlleva mucha administración…
- Así es, es una función en parte administrativa, pero el auditor abarca un concepto mucho más amplio que es medir y tener en cuenta la calidad de la atención médica, eso es lo que hace el auditor, medir la calidad médica y encontrar esos ‘baches’ que hay en la atención para poder mejorarla y que el paciente se vaya conforme con la atención del médico o de la institución en general.
Cómo te capacitas en las diversas especialidades médicas para intervenir en neurología, cardiología, etc…
- El auditor tienen que capacitarse en todas las especialidades, necesitas tener un mínimo conocimiento para poder actuar, para poder resolver conflictos y situaciones en cada una de las especialidades médicas.
- Sin embargo, no solo estamos en calidad, sino también atendemos, por ejemplo, cuestiones de la infraestructura hospitalaria. Es lo que se llama auditoria de estructura, y supone tener la visión de poder mejorar la parte edilicia cumplimentando las normativas de salud en calidad médica.
- En cuanto a lo administrativo requiere atender la facturación de las instituciones. Con los pacientes Covid, a quienes se les realizan múltiples estudios, tuvimos que hacer un análisis bien acabado para que las instituciones no tengan pérdida.
¿También participan de conflictos legales?
- Sí, si bien existe el médico legista, una de las patas de la auditoria es acompañar a esos especialistas que tienen alguna demanda o al médico director, en todos los procedimientos que se hacen. El médico legista es el que está directamente involucrado en eso, la auditoría complementa ese trabajo.
¿Cómo es tu equipo de trabajo?
- El equipo hoy está compuesto por dos auditores especialistas, mi colega y yo, y todo el personal de facturación de la clínica. Nuestra jerarquía directa es la dirección médica, de ellos dependemos y de la gerencia administrativa general. Eso es un servicio más que posee la clínica, como puede ser el de cardiología, estamos en contacto con todos los médicos y jefes de servicio, es un trabajo en equipo.
¿Difiere el trabajo en el sector público del privado?
- No tengo experiencia en el sector público, sí he colaborado con algunos colegas, pero podría decirte que son dos ámbitos diferentes. Hay otros criterios, no es el Hospital público una organización lucrativa, en cambio en las clínicas privadas, y en las obras sociales el auditor esta también para cuidar el gasto.
¿Cómo vivieron la pandemia para gestionar los recursos y aumentos de precios?
- Ya en marzo de 2020 estábamos orientados de que podría llegar a vivirse algo de estas características. Empezamos a hacer alertas desde el equipo y principalmente desde el Colegio Médico de Río Cuarto, también respecto de costos de internación. Nos reunimos con todos los directivos, de todas las clínicas, porque iba a ser un caos en cuanto a costos, y así buscar la financiación de las prepagas, si no fuera por ese aporte el sistema privado no hubiese persistido, porque la internación Covid es muy costosa. Hoy tenemos algunas discusiones con las financiadoras porque están todas en crisis, se vuelve más laborioso discutir con las obras sociales. Sin embargo, en estos momentos están equilibrados los costos beneficios.
¿En qué están trabajando hoy?
- Hoy estamos enfocados en mejorar la atención Covid desde la clínica, mejorar los protocolos, evitar las internaciones largas, hemos mejorado en eso, antes internábamos alrededor de 10 días, hoy estamos en cinco días o hasta cuatro días, no mucho más que eso. Estamos en constante estudio-evolución porque la medicina avanza semanalmente.
¿Cómo es tu capacitación en esta materia?
- La auditoría es una constante actualización de todas las especialidades. Nos basamos principalmente en las reglamentaciones del Ministerio de Salud de la Nación. Cambian las coberturas, aparecen medicamentos y formas de administrarlos nuevas día a día, eso es constante, no solo en mi área sino en todas.
¿Hay códigos internacionales que cumplir?
- Existen estándares internacionales, pero la auditoría médica depende del país en donde se practique.
¿Cómo ves tu carrera a futuro?
- A mí me gusta mucho la gestión médica, es una especialidad gerencial, además de mi trabajo en la Clínica Regional del Sud, hago direcciones médicas. Por ejemplo en Neurocet donde me incorporé recientemente, además de otras instituciones. Eso es lo que siempre me gustó, lo que siempre quise y me veo mucho en ese rol.
- Tengo 36 años y generalmente la auditoria la hacen médicos que se cansan de la parte asistencial y se dedican a la auditoria ya en los años previos a su retiro, yo creo que puedo aportar mucho con una formación constante y una carrera dedicada a ese sector.
- Posiblemente el mes que viene, desde la Asociación provincial puede surgir una representación de todos los auditores del sur de la provincia de Córdoba. En esa zona esto no está muy desarrollado, y desde acá podríamos coordinarlo.
Por Fernanda Bireni

