Un hombre denunció ayer el faltante del automóvil que minutos antes había dejado en la vía pública y por el que confió sus llaves a un “trapito”, luego de que este le ofreciera sus servicios de lavado durante el lapso que se extendiera el estacionamiento. Pero grande fue la sorpresa cuando, al retornar al lugar, no encontró ni su automóvil Peugeot 208 ni al lavacoches con el cual había acordado la tarea de limpieza.
El episodio tuvo lugar en horas de la tarde de ayer en inmediaciones de avenida Jaime Gil y Sobremonte, donde se encuentra el complejo comercial Paseo Ribera Shopping. A ese mismo sector el propietario de la unidad llegó y, tras el desértico panorama, convocó al 911 para dar aviso de lo sucedido. Desde la Unidad Departamental trabajaron en conjunto con la Central de Monitoreo para poder relevar el recorrido y dar con el vehículo en calle Capitán Manuel Giachino al 600, en proximidades del casino, luego de realizar un operativo cerrojo. El Peugeot 208 se encontraba al mando de quien se había ofrecido para cuidarlo y lavarlo.

