Pedro Aznar lo sabe y lo dice, su público es abierto a toda escucha, por eso en su larga y prolífica carrera siempre buceó por los géneros más diversos y siempre el resultado fue de una gran exquisitez sonora. Como lo hizo en Flor y raíz, el disco de músicas de raíz latinoamericana que vino a presentar a Río Cuarto, el jueves último y ante un Teatro Municipal colmado, con entrada agotadas el día antes.
Acompañado por una excelente banda integrada por Julián Semprini en batería, Alejandro Oliva en percusión, Sebastián Henriquez en guitarras y Matías Martino en teclados, Aznar, en bajo, teclados, guitarra y bombo, regaló un concierto brillante en el que fue mezclando sus grandes clásicos con las obras interpretadas en el trabajo de folklor latinoamericano.
Así entonces coros, palmas y mucha ovación para el arranque con “Mientes”, para después intercalar goyas como “No hay forma de pedir perdón” y “Tu amor”, con "Cardo o ceniza" de Chabuca Granda, “Perfume de carnaval” de Peteco Carabajal y la conmovedora “La llorona”.
Desde el escenario las imágenes acompañaron cada momento del show, para sumarse a un maravilloso juego de luces y sonido. Todo para completar un show exquisito, como lo es la música compuesta e interpretada por Aznar.

