Sin acatar ninguna recomendación sanitaria, la aglomeración de jóvenes era incontrolable. La presencia de agentes policiales y trabajadores municipales desplegados en el lugar solo era preventivo y se limitaban a evitar disturbios. Asimismo, entregar folletería con información respecto a las medidas a tener en cuenta.
“Los chicos están en otra, para ellos es una fiesta”, señaló un vecino cuya vivienda está a escasos metros del balneario.
Al tiempo que expresó su preocupación por el alto riesgo de contagios al que se exponen.
Durante la noche del viernes, esos mismos jóvenes que a la tarde coparon el río, se reunieron en el centro y concurrieron a un tradicional boliche de la villa serrana.
La situación epidemiológica en Santa Rosa de Calamuchita reporta más de 800 casos activos en su población estable.
Debido a las flexibilizaciones existentes en la Provincia para la actividad turística, las autoridades municipales admiten que están limitados a la hora de tomar medidas. Asimismo, y con personal afectado por Covid, no hay suficiente personal para grandes operativos de control.
A los lugares de testeos existentes se sumó uno más, en tanto que en el balneario se colocaron más baños químicos.

