Muzzio: “Nievas no habla por temor a que la Policía le cobre esa cuenta en la cárcel”
El hijo de Alejandro Ángel Muzzio (26), la más joven de las víctimas del cruento asalto, se mostró dispuesto a dialogar con Nievas, “si quiere desahogarse y contar detalles de la organización o lo que pasó ese día”, dijo.
No necesita las disculpas 30 años después. Francisco Muzzio, el hijo de la más joven de las víctimas fatales, lo dejó en claro de entrada, cuando se le pidió una reflexión sobre la entrevista que Francisco “Pancho” Nievas concedió por primera vez, desde el encierro.
El abogado radicado en Córdoba tenía apenas un año cuando su padre, Alejandro Angel Muzzio (26), era asesinado en su lugar de trabajo. Después de tanto tiempo de aquel episodio doloroso, Francisco siente que ni él ni su familia necesitan las disculpas de Nievas o del cabo Miguel Ángel Salinas.
“Disculpas se le pide al delantero cuando se le pega una patada en medio de un partido; la verdad, pedir disculpas por asesinar a tanta gente se queda bastante corto. En todo caso, con que no volviera a cometer un delito ya andaríamos bastante bien de disculpas, el resto no llena ni siquiera una gotita de todo el dolor que les produjo a las familias”, dijo Muzzio en comunicación con Puntal.
Eso no significa que Muzzio le cierre las puertas a la posibilidad de tener un diálogo con uno de los condenados por la masacre del Banco Popular Financiero, más bien todo lo contrario.
En varios tramos de la entrevista que este diario publicó el domingo pasado, Nievas dejó en claro su intención de hablar con los familiares. “Con respecto a esos dichos, particularmente yo no tendría ningún problema en cruzar palabras con él si estuviera dispuesto a desahogarse, si quisiera hablar de lo que fue la organización de aquello, de lo que pasó ese día. Hablaría con él pero no como un acto para que el busque redimirse, sino para intentar conocer lo que verdaderamente sucedió”, aclaró.
Valoró la voluntad del periodista de formularle preguntas “a quien parece seguir escondiendo las cartas, si es que las tiene”, señaló y se preguntó qué códigos carcelarios deberá respetar alguien que en el transcurso de la entrevista sólo vinculó a políticos -uno fallecido, el otro entrado en años-.
La complicidad policial
Muzzio está convencido de que lo que Nievas insinuó cuando hizo alusión a lo que no podía mencionar por una cuestión de código no era otra cosa que la complicidad policial.
“Me genera malestar eso, porque el único código carcelario que está respetando ahí es el de la Policía. Es decir, tiene miedo de hablar e involucrar a la Policía de la Provincia y que a esa cuenta se la cobren adentro de la cárcel”.
El abogado recordó que aquel 16 de septiembre de 1987 quienes habitualmente hacían adicionales dentro de la sucursal bulevar Roca del banco tenían que llegar antes que los empleados y no lo hicieron. “También es bueno recordar la cantidad de policías que pasaron por las audiencias del juicio y no dijeron una sola palabra sobre Salinas ni sobre la institución policial”.
A Muzzio le llamó la atención que una persona que ya cumplió una larga condena aún hoy siga sin poder hablar de los entretelones de la masacre, “por temor a que la Policía le cobre esa cuenta”.
“Me da mucha bronca por el eterno enquistamiento de la corrupción y el encubrimiento policial, que Nievas, si es que realmente tiene cosas para decir, no las diga o las insinúe de esta manera solapada”.
Tras leer el artículo, Muzzio concluyó que Nievas es una persona que quiere hablar, pero no termina de hacerlo.
La necesaria reinserción
Muzzio fue muy gráfico cuando precisó: “En los miles de kilómetros que me separan de un personaje como Nievas, si hay algún punto de contacto con él, es el deseo de que ojalá algún día el sistema penitenciario argentino realmente sirva para que las personas que cometen un delito, una vez que hayan cumplido su condena, puedan establecerse en un contexto en el que puedan trabajar o estudiar y no volver a delinquir”, recalcó.
Indicó que su postura personal es que el sistema carcelario, tal como está planteado hoy, propicia una falsa reinserción “porque es una reinserción a un sistema que lo vuelve a expulsar”.
Redacción Puntal
El abogado radicado en Córdoba tenía apenas un año cuando su padre, Alejandro Angel Muzzio (26), era asesinado en su lugar de trabajo. Después de tanto tiempo de aquel episodio doloroso, Francisco siente que ni él ni su familia necesitan las disculpas de Nievas o del cabo Miguel Ángel Salinas.
“Disculpas se le pide al delantero cuando se le pega una patada en medio de un partido; la verdad, pedir disculpas por asesinar a tanta gente se queda bastante corto. En todo caso, con que no volviera a cometer un delito ya andaríamos bastante bien de disculpas, el resto no llena ni siquiera una gotita de todo el dolor que les produjo a las familias”, dijo Muzzio en comunicación con Puntal.
Eso no significa que Muzzio le cierre las puertas a la posibilidad de tener un diálogo con uno de los condenados por la masacre del Banco Popular Financiero, más bien todo lo contrario.
En varios tramos de la entrevista que este diario publicó el domingo pasado, Nievas dejó en claro su intención de hablar con los familiares. “Con respecto a esos dichos, particularmente yo no tendría ningún problema en cruzar palabras con él si estuviera dispuesto a desahogarse, si quisiera hablar de lo que fue la organización de aquello, de lo que pasó ese día. Hablaría con él pero no como un acto para que el busque redimirse, sino para intentar conocer lo que verdaderamente sucedió”, aclaró.
Valoró la voluntad del periodista de formularle preguntas “a quien parece seguir escondiendo las cartas, si es que las tiene”, señaló y se preguntó qué códigos carcelarios deberá respetar alguien que en el transcurso de la entrevista sólo vinculó a políticos -uno fallecido, el otro entrado en años-.
La complicidad policial
Muzzio está convencido de que lo que Nievas insinuó cuando hizo alusión a lo que no podía mencionar por una cuestión de código no era otra cosa que la complicidad policial.
“Me genera malestar eso, porque el único código carcelario que está respetando ahí es el de la Policía. Es decir, tiene miedo de hablar e involucrar a la Policía de la Provincia y que a esa cuenta se la cobren adentro de la cárcel”.
El abogado recordó que aquel 16 de septiembre de 1987 quienes habitualmente hacían adicionales dentro de la sucursal bulevar Roca del banco tenían que llegar antes que los empleados y no lo hicieron. “También es bueno recordar la cantidad de policías que pasaron por las audiencias del juicio y no dijeron una sola palabra sobre Salinas ni sobre la institución policial”.
A Muzzio le llamó la atención que una persona que ya cumplió una larga condena aún hoy siga sin poder hablar de los entretelones de la masacre, “por temor a que la Policía le cobre esa cuenta”.
“Me da mucha bronca por el eterno enquistamiento de la corrupción y el encubrimiento policial, que Nievas, si es que realmente tiene cosas para decir, no las diga o las insinúe de esta manera solapada”.
Tras leer el artículo, Muzzio concluyó que Nievas es una persona que quiere hablar, pero no termina de hacerlo.
La necesaria reinserción
Muzzio fue muy gráfico cuando precisó: “En los miles de kilómetros que me separan de un personaje como Nievas, si hay algún punto de contacto con él, es el deseo de que ojalá algún día el sistema penitenciario argentino realmente sirva para que las personas que cometen un delito, una vez que hayan cumplido su condena, puedan establecerse en un contexto en el que puedan trabajar o estudiar y no volver a delinquir”, recalcó.
Indicó que su postura personal es que el sistema carcelario, tal como está planteado hoy, propicia una falsa reinserción “porque es una reinserción a un sistema que lo vuelve a expulsar”.
Redacción Puntal