En medio de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19, los comportamientos de algunas entidades financieras están muy lejos de ser solidarias. En este sentido, la Defensoría del Pueblo de Río Cuarto advirtió ayer que determinados bancos han otorgado créditos abusivos a los jubilados. Muchos de ellos podrían haber accedido por error, o sin conocer las condiciones ni el detalle de la operación que estaban realizando. Vale aclarar que se trata de préstamos preaprobados, a los que adhirieron con sólo presionar un botón del cajero automático.
La Defensoría del Pueblo le apuntó, por medio de un comunicado, al Banco Superville por el uso de maniobras engañosas hacia los jubilados, acreditándoles en su cuenta un monto de dinero extra sin previo aviso y sin su consentimiento.
“Se trata de un crédito a una tasa altísima (98,66 por ciento). En caso de retirar el dinero o parte de él, ya están tomando el crédito”, advirtió la Defensoría.
Además, recuerdan que los adultos mayores atraviesan una situación de “extrema vulnerabilidad”, al ser población de riesgo sanitario y por tener necesidades básicas insatisfechas.
“Muchos de los adultos mayores tienen poco manejo de la tecnología y tampoco cuentan con herramientas para poder discutir el otorgamiento de los créditos”, aclaró el defensor del Pueblo, Ismael Rins.
“Lo que necesitamos en medio de esta crisis es que las empresas sean responsables. No puede ser que induzcan a los jubilados a tomar un crédito por el cajero, en estas condiciones. Se trata de tener responsabilidad social empresaria, de ponernos en los zapatos de los mayores, que son población de riesgo, y de hacer lo posible por ayudarlos”, amplió Rins.
“Proteger los derechos de
los adultos mayores”
Por otra parte, el ómbudsman indicó que, más allá de la discusión sobre la legalidad o no de la operatoria, el problema de fondo es “la protección de los derechos de los adultos, que encima de estar en riesgo tienen el freno de la brecha tecnológica”.
En este sentido, el funcionario recordó que, de acuerdo a la Convención Interamericana sobre Protección de Derechos Humanos de las Personas Mayores, el abuso financiero y patrimonial son considerados formas de violencia hacia los mayores.
“Lo prioritario debe ser siempre el cuidado a los adultos mayores, pero luego el sistema bancario -el sistema y no los empleados, aclaro- tiene dispositivos que están pensados para engañarlos”, se quejó el defensor del Pueblo.
Con respecto al caso del que tomaron conocimiento, adelantó que lo denuciarán ante la autoridad financiera, en este caso, el Banco Central, además de las oficinas de Defensa del Consumidor de la Provincia y la Nación.
Por otra parte, recordó que desde hace muchos años la Defensoría del Pueblo de Río Cuarto viene denunciando diferentes tipos de abusos de los bancos hacia los jubilados, sin que se hayan logrado cambios de fondo en este sentido.
En otro orden, precisó que la modalidad de entrega de créditos en forma virtualmente compulsiva o no informada les lleva a tener “casi 20 denuncias por mes”, pero es la primera vez que les llega de un jubilado.
Quejas por los saldos de tarjetas
Con respecto a la refinanciación de las tarjetas, ¿cómo está funcionando? ¿Han tenido reclamos?
Tuvimos un reclamo de la cliente de un banco, una mujer que debía 30 mil pesos de una tarjeta y 15 mil de otra. Hace un mes y medio que no trabaja y, como consecuencia de esto, no tenía plata en su caja de ahorro. Sin embargo, tenía un descubierto de 10 mil pesos en la cuenta corriente. ¿Qué hizo el banco? Le amplió el descubierto y le debitó el dinero para cancelar la tarjeta, con un interés que está por encima del 100 por ciento. Esto está permitido por el contrato, pero es poco ético en este momento.
¿Tuvieron alguna respuesta de parte del banco?
El banco dice que puede ampliar los montos del descubierto. El tema es que el contrato está pensado para funcionar en condiciones de normalidad, no en un contexto como el de ahora.
También se dan cosas parecidas en algunas otras empresas financieras.
Las casas de electrodomésticos están llamando a los vecinos de los deudores para exigirles que paguen. Creo que no se puede seguir actuando con los mismos parámetros de antes.

