Banda Norte inició hace unos días un nuevo camino dentro de las disciplinas que se practican en la institución. Se trata del ingreso al mundo del fútbol femenino. Vladimir Vera es el encargado de la coordinación de este nuevo proyecto y conversó con El Deportivo, respecto de los detalles del proceso y la planificación que llevarán delante de aquí en más.
-¿Cómo surgió la posibilidad de hacer fútbol femenino en Banda Norte?
-La iniciativa surgió de las chicas. A fines del año pasado, principios de este, empezaron a pensar en un proyecto nuevo. La mayoría de ellas vienen de los equipos de Universidad Blanco y de Universidad Verde. Me lo propusieron, pero en ese momento no teníamos ningún club que nos pudiera respaldar. Después presentaron su proyecto acá en Banda Norte. Claudio Moyano y toda la comisión de fútbol lo evaluaron y poco a poco fue tomando forma, después de la pandemia.
-Nos comentaba que se encontró con una institución que lo sorprendió…
-Sí, totalmente. Más allá que uno sabe lo que es Banda Norte y su historia, yo no lo conocía desde adentro. Me he encontrado con una institución totalmente ordenada, con gente muy cálida, mucha pertenencia y que nos ha abierto las puertas. Nos hemos sentido muy cómodos en esta semana y algunos días que llevamos trabajando.
-¿Qué áreas contempla el proyecto? ¿Se trata de solamente participar en la Liga? ¿Existe la posibilidad de una escuela?
-El proyecto de la institución en sí abarca todo lo que tiene que ver con lo que se está desarrollando desde hace diez años. Esto es formar una escuela de fútbol para niñas, después ver la posibilidad de un reclutamiento que permita formar las categorías que posiblemente la Liga está pensando. Puntualmente, las sub-14 y sub-16, que son categorías que compiten después a nivel nacional, en los certámenes que organiza el Consejo Federal. Después, con el tiempo, convertir ese semillero en el sustento de la Primera División.
-Sería trabajar de la misma manera que se lo viene haciendo en la rama masculina…
-Exactamente. Nosotros hoy por hoy tenemos once jugadoras. De acá a un tiempo haremos una convocatoria. Primero sería a infantiles y juveniles y ver si hay alguna chica de categoría juvenil que podamos desarrollarla y que llegue a ser parte del plantel de Primera. Después hacer una nueva convocatoria para mayores y así ir buscando los puestos para completar el plantel de mayores de la Primera División.
-¿Cómo es trabajar la planificación sin tener fechas ni certezas sobre la competencia?
-Particularmente, yo trabajo con una metodología que se va proyectando semana a semana. Las cargas no van variando por picos, sino que uno va trabajando mediante la intensidad y con una idea de juego. Si vos me preguntás a mí, esto me vino bárbaro para poder conocer al grupo y empezar a trabajar una idea de fútbol, más allá de que no estoy contando con el plantel entero. Eso se formará de acá a un tiempo. Esta realidad nos obliga a adaptarnos. Uno tiene que prever que muchas de las jugadoras vienen de una extensa falta de competitividad. Entonces uno aprovecha este tiempo para ir haciendo adaptaciones y empezar a trabajar, sin el apuro que te produce la llegada de un torneo.
-¿Cómo ve el futuro de la Liga en este contexto?
-En cuanto al femenino, es una cuestión que viene creciendo mucho. Es un proceso en el que se tiene que trabajar mucho, porque por más que yo cuente con un plantel competitivo, sé que muchos clubes lo vienen haciendo y tienen proyectos desde hace un tiempo importante. En cuanto al masculino, yo creo que si los formatos de los torneos van a ser sin descenso o regionalizados y sin tantas propuestas interesantes a los clubes, yo creo que estos van a optar por no hacer tanto gasto y con presupuestos acotados. Eso, a mi modo de ver, va a llevar a una pérdida de muchos jugadores que vivían de esto y que estaban en una edad avanzada para competir.
-¿Hay riesgo de que haya muchos jugadores libres?
-Uno está en contacto con algunos de ellos y, obviamente, lo piensa. Uno tenía un ingreso asegurado con el fútbol que hoy en día no lo tiene y no sabe si lo va a tener. Entonces, más allá de que es una pasión, falta ese respaldo económico, que hará que muchos deban adaptarse a una modalidad con otros fondos.

