Le gatillaron cuatro veces, la bala no salió y el quinto disparo le rozó la cabeza
Un joven verdulero salvó de vida milagrosamente cuando se resistió a un asalto y le gatillaron a metros cuatro veces y la bala no salió, aunque en el quinto intento el disparo le rozó la cabeza, en un nuevo hecho de inseguridad registrado en Banda Norte.
El violento episodio se registró pasadas las 20 del viernes en una verdulería ubicada sobre calle José Verdi, a metros de Manco Capac.
Un sujeto con una gorra negra llegó al lugar como un cliente en una moto, mientras otra persona con otra motocicleta lo esperaba a pocos metros del negocio, cerca de las vías del ferrocarril.
El delincuente cuando ingresó al local se puso un barbijo negro y actuó en principio como un cliente más, sin llamar la atención del joven que estaba detrás del mostrador.
Cuando Santiago, el verdulero, se dio vuelta para prepararle el kilo de papa que le había pedido, se cruzó el mostrador y le puso un revólver calibre 22 en el cuello. “Esto es un robo, dame la plata, me gatilla y el disparo no sale. Nos trabamos en lucha y me vuelve a gatillar en la zona de la cara, tampoco sale el disparo y luego me apunta al pecho”, relató Santiago, que todavía ayer a la tarde, seguía sockeado por el violento episodio que lo había tenido como protagonista y que salvó la vida por milímetros.
Explicó que cuando lo amenazó por primera vez agarró una cuchilla para defenderse, mientras el ladrón seguía gatillando sin éxito.
La pelea y el forcejeo siguió en el exterior del pequeño local y ahí el delincuente volvió a gatillar y la bala le rozó su cabeza, sobre el costado izquierdo. “Veo una explosión y en la cara siento algo caliente, era la sangre que bajaba de la cabeza”, señaló Santiago conmocionado.
“Un vecino escuchó los gritos y se acercó para ayudarme y en ese momento el sujeto también le apuntó. Se subió a la moto Skua blanca de 150 centímetros cúbicos mientras intentaba ponerla en marcha para escapar junto al otro que hacía de campana cerca de las vías”, describió Santiago.
El joven comerciante fue asistido en el lugar por una ambulancia y trasladado hasta el Hospital San Antonio de Padua, donde fue asistido, ya que le limpiaron la herida y le hicieron cuatro puntos, además de una serie de estudios médicos.
Comentó que lo sucedido el viernes es el primer hecho delictivo que sufre, aunque en otras oportunidades tuvo que cerrar las puertas ya que había personas en actitud sospechosa merodeando el lugar.
El comerciante afirmó que el sector es muy peligroso con varios casos de hechos delictivos, a vecinos y también a los alumnos del colegio Mariquita Sánchez de Thompson, que está ubicado a dos cuadras.
“Esto es tierra de nadie”, señaló una clienta de la verdulería, al indicar que en el barrio militar, ubicado pasando las vías del tren hacia el norte del local, se repiten los hechos de inseguridad a cualquier hora del día.
“Los vecinos tenemos un grupo de Whatsapp para alertarnos sobre personas sospechosas o situaciones que llaman la atención”, indicó la mujer que vive sobre calle Marambio.
“Tengo un Dios aparte”
“Tengo un Dios aparte; no es joda, me salvé de milagro”, señaló Santiago, el verdulero que fue víctima de un violento asalto en su local de Banda Norte.
El delincuente, luego de gatillar al menos cuatro veces y no salir el proyectil, le disparó cuando estaban en plena pelea al frente del negocio de José Verdi y Manco Capac, y la bala le rozó la cabeza, provocándole una lastimadura que demandó una sutura de cuatro puntos.
Santiago indicó que es la primera vez que sufre un hecho de inseguridad directo, pero al frente de su local hubo varios robos.