La joven acusada de asesinar a sus hijos de dos y seis años, a quienes atacó cuando dormían en una casa de la localidad bonaerense de Hudson, partido de Berazategui, se negó a declarar ayer ante la Justicia y permanecerá detenida, mientras los informes preliminares de las autopsias revelaron que los dos niños fueron degollados.
Se trata de Celeste Villalba (23), quien fue indagada por el delito de "doble homicidio agravado por el vínculo y alevosía" por la fiscal Gabriela Mateos, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 descentralizada de Berazategui.
Voceros judiciales informaron a Télam que la indagatoria se llevó a cabo de forma presencial y que Villalba, asistida por un defensor oficial Santiago Romero, se negó a declarar ante la fiscal Mateos.
Posteriormente, la funcionaria judicial solicitó convertir formalmente en detención la aprehensión de la joven, que ya fue convalidada por el Juzgado de Garantías 4 del Departamento Judicial de Quilmes, a cargo de Diego Agüero.
Los investigadores determinaron que todo ocurrió entre la 1 y las 3 del jueves en una vivienda situada en la calle 127 número 4756, del barrio Kennedy Sur de Berazategui, donde Villalba vivía con sus dos hijos, Héctor Jesús Hernández (2) y Abril Melisa Hernández (6), y sus padres.
De acuerdo a la acusación fiscal, la mujer "tomó desprevenidos e indefensos" a sus hijos, "ya que se encontraban durmiendo", y los mató.
Pericia forense
Según un informe preliminar de las autopsias practicadas en la morgue policial ubicada en el cementerio de Ezpeleta, Abril falleció como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por un corte con un arma blanca "de grandes dimensiones" en el cuello.
Por su parte, la autopsia señaló que Héctor también presentaba cortes en el cuello y múltiples heridas cortantes en el antebrazo derecho, aunque la sospecha de los forenses es que murió como consecuencia de una sofocación, lo que será corroborado por estudios complementarios, informaron fuentes judiciales.
Fuentes judiciales detallaron que el episodio fue descubierto cerca de las 11, cuando la madre de Villalba ingresó a la habitación que su hija compartía con los niños en la planta baja de la vivienda y la encontró en estado de shock, en una posición como de rezo.
Además, los policías hallaron debajo de una frazada dos cuchillos tipo de carnicero con escaso fluido hemático que, se presume, pudieron haber sido utilizados para concretar los homicidios.

