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En Gigena, la biblioteca repartió por delivery casi 200 libros a lectores de la localidad

La convocatoria a los vecinos se hizo el jueves pasado a través de las redes sociales y ayer ya se agotaron los ejemplares disponibles.

La biblioteca pública Mariano Moreno de Alcira Gigena encabezó una iniciativa para acompañar a los vecinos durante la cuarentena y mantener viva la pasión por la lectura. Así, el jueves pasado lanzó una convocatoria a través de las redes sociales para que los lectores de la localidad pudieran acceder a los libros de la institución por medio de un delivery.

El éxito fue tal que ayer tuvieron que dar por terminada la entrega de ejemplares literarios y casi 200 títulos llegarán a las manos de los gigeneses.

Así lo confirmó a Puntal la directora de la biblioteca, Silvia Niebylski. “Nos superó la demanda. Nosotros calculábamos antes de empezar que íbamos a tener entre 10 o 15 pedidos, pero fue un furor y estamos llegando prácticamente a los 200 libros entregados”, detalló.

En este sentido, precisó: “Hay gente que te puede llegar a leer un libro en un mes, pero tenemos lectores que se llevan de a tres o cuatro libros cada 15 días. Así que salen bolsas con mínimo tres libros cada una, más los libros infantiles”, sostuvo.

Acerca de cómo surgió la propuesta, Niebylski contó: “Conocemos mucho a nuestros lectores y su sed de lectura y calculamos que al cumplir un mes del cierre todos iban estar desesperados por leer y se nos ocurrió hacer este delivery, cumpliendo todas las medidas de bioseguridad”.

En este punto, aclaró: “Los libros salen en bolsas y se reparten con cadetes. El cadete no entra a la casa, sino que toca la bocina y el vecino sale y debe rociar la bolsa con alcohol, le sugerimos”. “Cuando reabramos se van a devolver y los libros se pondrán en cuarentena”, explicitó.

-¿Qué es lo que más pidieron los lectores? ¿O son variadas las preferencias?

-Es variado pero llevan la delantera las novelas, las escritoras argentinas. Se lee muchísimo Ana Moglia y Susana Biset, dos riocuartenses. Leen suspenso, policial, de autoayuda, religioso, también nos piden sobre educación. Para niños tenemos bastantes títulos; hemos ido comprando nuevo material y la gente nos pide cuentos de hadas, princesas, dinosaurios y monstruos. De todo.

-¿Cuándo empezaron con los pedidos?

- Los largamos el jueves 23 de abril, que fue el Día Internacional del Libro. Lo usamos como excusa para que se pudieran anotar tanto jueves como viernes y hoy (ayer) tuvimos que decir que no recibíamos más pedidos. Además, lanzamos otra propuesta para invitarlos a escribir. Va por el lado de la escritura terapéutica, es para redactar manuscritos y les vamos a ir dando un desafío por semana. Este tuvo menos adhesión pero tratamos de que la gente, con esto de leer y escribir, se reencuentre.

- Los lectores siguen eligiendo el libro de papel por encima de los soportes digitales...

-Hay dos cosas. Seguramente va a haber un cambio en el futuro, como cuando el libro de imprenta reemplazó al manuscrito, pero primero hay que tener la tecnología, después hay que saberla usar y saber de dónde se bajan los libros digitales. Leer en un e-book está bárbaro, pero leer en el teléfono no durás más de una hora o media hora. La mística del libro impreso y del papel es otra cosa. Yo imagino lo lindo que deben sentir los vecinos cuando reciben el paquete con los libros. Yo compro libros a distancia y sé lo especial que es la experiencia de recibirlos. Pero que la biblioteca te mande un paquete no se equipara nunca con lo digital.

-Las redes sociales han ayudado bastante a seguir con las actividades de la biblioteca...

-Cerramos desde que comenzó la cuarentena, pero sólo fueron las puertas materiales porque abrimos las digitales. Empezamos a utilizar mucho las redes; esto es algo que ya veníamos haciendo, pero se intensificó. Tratamos de utilizar recursos pedagógicos y didácticos, de entretenimiento, como cuentos grabados. Subimos sugerencias de música, de películas, de libros, etc.

Por último, Niebylski destacó el trabajo que se hace desde bibliotecas del corredor de Tegua (José Hernández, de Baigorria; Asunción de María, de Elena; y Efraín U. Bischoff, de Berrotarán), las cuales comparten narraciones de cuentos a través de radios y de Facebook.

Luciana Panella. Redacción Puntal

FUENTE: Puntal.com.ar