"En años electorales, hay sectores que tienen mucho poder de lobby"
El sector petrolero viene marcando una serie de reparos sobre el desarrollo de los biocombustibles en el país, tanto desde el punto de vista tributario como también desde el ambiental. En parte, esa misma crítica surgió desde el Consejo Superior de la UNRC esta semana donde el consejero Claudio Demo cuestionó el acompañamiento que la casa de altos estudios hizo a la solicitada del gobierno provincial en donde participaron además otras 44 entidades e instituciones para pedir la prórroga de la ley de biocombustibles que vence el 12 de mayo.
Frente a esto y a la gran incertidumbre que tiene el sector sobre su futuro, el director del Departamento de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía de la UBA, exdecano de esa unidad académica y especialista en la materia, Fernando Vilella, explicó los motivos por los que cree que se demora el tratamiento en la Cámara de Diputados que preside Sergio Massa: “Estamos en un año electoral y en esos años, los que financian campañas tienen un poder de lobby un poco mayor. Entonces sectores concentrados como el de los hidrocarburos tienen una capacidad de presión diferente que otros, en este caso el de los biocombustibles, que están vinculados a un conjunto importante de productores agrícolas que elaboran un producto amigable con el ambiente”, sostuvo.
¿El aspecto ambiental no es debidamente tenido en cuenta?
Tenemos que tener en claro que más allá de los temas económicos y laborales que representan a la industria con desarrollo local y regional, estos combustibles nacen de una propuesta de los verdes europeos alemanes para impactar menos en el ambiente a partir de disminuir el uso del petróleo, y por lo tanto recortar los gases de efecto invernadero que provocan todos los cambios ambientales en el mundo.
Y hay compromisos asumidos a nivel internacional sobre emisiones...
Claro, si Argentina deja caer la ley y pone en manos de las grandes petroleras globales la decisión de usar o no los biocombustibles lo que hace es incumplir también con sus pactos como el de Paris en donde el compromiso de menor emisión tenía que ver con pasar a un mayor uso de recursos energéticos renovables. Entonces la problemática es bastante compleja. La ley se aprobó hace 15 años por iniciativa del entonces presidente Néstor Kirchner y su jefe de Gabinete Alberto Fernández y se constituyó como política de Estado con avances importantes en la política de corte en los combustibles fósiles, que hoy alcanza al 12% en las naftas y al 10% en el gasoil.
Pero además no se agota en la producción de alcohol...
Hay múltiples cadenas que se potencian, por ejemplo en Córdoba con el maíz, o alrededor de Santa Fe con el biodiésel que permite que Argentina sea líder en exportación de gliserina de calidad farmacopea, un subproducto de esa industria. O podemos mencionar que en el caso del etanol se recoge el dióxido de carbono que se produce en la fermentación y eso se destina a la producción de bebidas gaseosas, o la burlanda que se usa para alimento del ganado y la producción de carne.
¿Cree que hay argumentos atendibles para no prorrogar la ley?
La ley obviamente puede ser mejorada, perfeccionada. Y de hecho se conformó una Liga de Provincias Bioenergéticas entre las que estaba Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Tucumán y aquellas que tienen intereses en el tema, para trabajar en un proyecto. Y la verdad es que en este momento no da la impresión de que un nuevo proyecto importante pueda ser tratado en estos poco más de 50 días que quedan. Sin embargo parece que hay otro proyecto de ley en el Ejecutivo bajo análisis que podríamos decir que está escrito por las petroleras internacionales porque lo que va trascendiendo está redactado a su medida. Por eso estar en este punto, a 50 días de que se caiga la ley, es verdaderamente inexplicable, incomprensible.
¿En el Consejo Superior de la UNRC se cuestionó el beneficio ambiental que tendrían los biocombustibles, eso está probado?
Verdaderamente no sé en qué bibliografía se están basando porque todo lo que existe, en datos reales, no opiniones, muestra, según midió el Inta para el caso del etanol, que el impacto ambiental es extremadamente más bajo que el de aquellos elaborados a partir de petróleo. Esto está medido y reconocido. Tampoco tienen sentido otros argumentos como aquellos que apuntan a los biocombustibles por la suba de las naftas en los surtidores. Y para eso tenemos que mirar que desde que se creó la ley en 2006, el valor del etanol creció 28% menos que la nafta. Y después se habla del impacto en el precio de los alimentos, y ahí hay que tener en cuenta que del maíz total que cosecha la Argentina se utiliza el 3% para biocombustibles. Y además hay dos terceras partes del maíz que se van vergonzosamente como granos a las exportaciones, sin agregarle más valor. Lo vendemos para que otro agregue valor, lo transforme en las proteínas animales que el mundo quiere consumir. No se encuentra sentido a esas críticas desde el punto de vista social, económico, ambiental, de agregar valor en territorio. Y cuando llega el momento de consolidar esto con normativas, alguien llega con más poder de presión y se frena.
Se dijo también que esto es publicidad que sólo favorece a los grupos concentrados...
Pero es exactamente al revés! Los grupos concentrados son los petroleros que financian las campañas y posiblemente se argumente de esta forma porque esta persona no tenga acceso a la gran bibliografía que en el mundo existe. Le recomendaría que antes de decir semejantes cosas se informe adecuadamente y no compre discursos ideológicos sustentados en pseudociencia que lo único que hace es defender a los sectores concentrados. ¿Qué sector más concentrado existe que el petróleo a nivel global, cuántas empresas multinacionales de petróleo existen en el mundo y el país? ¿Cuántos sectores siguen sacando ventaja del Estado además de este? Esta semana se conoció que en el marco de la reforma de Ganancias otro sector beneficiado por esos cambios en un año electoral y es el del juego. A veces entre los discursos y los hechos hay distancias muy grandes. Y lamento que en las universidades, gente que debe fundar sus opiniones e información verificada, se maneje como si fuese un desinformado sólo basado en cuestiones ideológicas.
¿El incumplimiento de los compromisos ambientales puede traer sanciones al país?
Cada vez más el mundo está exigiendo contrapartidas ambientales para habilitar el comercio y la que lidera esa tendencia es Europa, aunque avanza en muchos otros lugares. Si no tenemos producción avalada por protocolos y trazabilidad va a ser muy difícil acceder a mercados. Por eso estas cuestiones son cada vez más centrales y necesitan de reflexiones, de argumentos basados en prueba científica, en datos, y recomendaría en este tema los análisis que hizo el Inta con respecto al alcohol producido en Córdoba a base de maíz. Ahí está la información perfectamente documentada y reconocida por los organismos más fuertes europeos. No resiste ningún análisis serio fundado en evidencia.
¿Qué pasa si se cae la ley?
Sería una prueba más de la poca seriedad con que se manejan las cosas. Hubo inversiones importantes sustentadas en normativa que respondía a los intereses de Argentina y del mundo. Hay gente que va a perder su trabajo y otros van a perder las ganas de invertir en este o cualquier otro sector en el país si en cada momento cambiamos los fundamentos. A todo esto lo llamo la Vaca Viva en contraposición a Vaca Muerta y creo que las dos deberían tener el mismo marco de ventajas. Vaca Muerta responde a una energía del pasado, a una tecnología del pasado, que el mundo está abandonando rápidamente.
No deberían contraponerse...
No, lo mismo debe ser para una y otra. No digo que hay que dejar el petróleo enterrado ni mucho menos porque ese petróleo en 10 años ya no se va a sacar porque no se va a poder usar. Si Argentina quiere utilizarlo lo debe hacer rápido, pero eso no quiere decir que vaya contra otros sectores. Porque además, cuando hablamos de Vaca Viva hablamos de gran parte del territorio de la Argentina. Y entonces sin eso no hay posibilidades de un desarrollo federal equitativo.
LA POLÉMICA DESATADA EN EL CONSEJO SUPERIOR DE LA UNRC
La solicitada publicada por la Provincia la semana pasada para pedir por la prórroga de la Ley de Biocombustibles a la Nación contó con el respaldo de 45 entidades del campo y la agroindustria, cámaras empresarias e instituciones educativas, y sumó allí a la Universidad Nacional de Río Cuarto - Facultad de Agronomía y Veterinaria entre las adhesiones. Eso fue cuestionado esta semana en el seno del Consejo Superiorpor el consejero Claudio Demo, que además integra las filas de Federación Agraria, una de las entidades de la mesa de enlace.
El directivo pidió en ese plenario información respecto de las razones de la adhesión a tal solicitud encabezada por la Provincia.
Demo reclamó que se informe “al Concejo Superior los argumentos y/o fundamentos científicos por los cuales se ha adherido a dicha petición, dado que la percepción de este consejero basada en información científica validada, observa que dicha petición sólo tiene por propósito el interés económico particular de un reducido grupo de grandes empresas. A la vez de profundizar la actual situación socioeconómica productiva que nuestro Plan Estratégico Institucional (PEI), considera negativo para el desarrollo de nuestro territorio”, aseguró.
Y luego agregó: “Detrás de la inmensa presión publicitaria, por parte de los grupos empresariales beneficiarios de ésta promoción del Estado, se encubre importante producción científica que cuestiona la sustentabilidad de este tipo de energías, debido a que ponen en duda que ‘produzcan’ energía y en todo caso solo ‘reducen’ energía fósil, a la vez de emitir más gases del efecto invernadero que los combustibles que reemplazan. Resultando, al fin un procedimiento vano que no contribuye a reducir la degradación ambiental, pero sí incrementa la concentración económica de los grupos económicos concentrados, mediante un entramado de subsidios, créditos blandos, diferimientos y garantía de ganancias a costa de incrementar el precio de los combustibles y mantener la estructura de transporte que tiene de rehenes a todos los productores agropecuarios lejanos al puerto”, disparó en su carta, contradiciendo los argumentos que llevaron a amplios sectores de la producción y la política de diferentes raíces partidarias a manifestarse en favor de prorrogar la ley.
Demo solicitó “que se genere una instancia científica, para que este consejo pueda ratificar o rectificar tal adhesión a la solicitada”.