Etanoleras frenan inversiones por US$ 500 millones por baja del precio
Cuestionaron la medida del Gobierno de recortar el valor del litro de alcohol de manera inconsulta y abrupta.
Sorpresa y decepción. Esas fueron las dos sensaciones que repitieron ayer a lo largo del día los industriales del etanol en el país, pocas horas después de conocer que el Ministerio de Energía de la Nación había bajado más del 20% el valor del litro de alcohol que entregan a las petroleras para cortar la nafta en los surtidores. Rápidamente ayer las empresas presentaron un pedido de reunión con el ministro Juan José Aranguren para conocer los motivos de la decisión y plantear formalmente los reclamos.
Las consecuencias inmediatamente se tradujeron en un freno a los planes de expansión de la industria etanolera, especialmente la de maíz, que tenía proyectadas inversiones por 500 millones de dólares para los próximos años. Ayer, YPF anunció que por esa baja, desde hoy el litro de nafta costará 30 centavos menos.
El valor del etanol de maíz pasó del 31 de octubre al 1 de noviembre, en 24 horas, de 13,623 a 10,742 pesos por litro, lo que representó un recorte del 21,15%. En el caso del alcohol a partir de caña de azúcar, cayó de 16,873 a 14,342 pesos, lo que implicó una merma del 15%. Eso a su vez consolidó una brecha entre ambos productos superior al 33%, cuando los procesos tienen costos similares y el resultante es el mismo. Ese es otro reclamo que las empresas que producen a partir del cereal vienen planteando hasta aquí sin éxito frente a las autoridades nacionales.
“Pedimos un encuentro con Aranguren para manifestarle directamente nuestro descontento y nuestro punto de vista. Esto es muy grave para el sector, especialmente como señal en cuanto cambios en las reglas de juego de manera intempestiva”, alertó ayer el director ejecutivo de la Cámara de Etanol de Maíz, Patrick Adam.
Más temprano, el presidente de Bio4, Manuel Ron, no salía del asombro: “Nos sorprendió lo abrupto, lo unilateral y la falta de diálogo que mostró el Gobierno para tomar esta decisión”. El directivo de la empresa etanolera local destacó que “se venía hablando de un reacomodo de precios con los funcionarios, pero con otras características, en cuanto a porcentaje y además, que iba a ser gradual”, remarcó.
Por otra parte, Ron destacó que “quienes toman decisiones tan abruptas no tienen en cuenta que las empresas son entidades que planifican, organizan, tienen compromisos financieros, necesitan proyectar operaciones y esto afecta claramente. Cualquier flujo que una empresa tenga previsto, con esto cambia radicalmente”, enfatizó.
Adam y Ron coincidieron en que la la rebaja del precio “fue un baldazo de agua fría para el sector”, que proyectaba inversiones para fines de 2018, cuando la capacidad instalada iba a estar llegando al límite por el crecimiento vegetativo del consumo de combustibles.
“No tengo dudas de que lo más grave es la señal que deja el Gobierno hacia adelante con este tipo de medidas repentinas, porque fomenta la incertidumbre”, agregó Adam.
En esa misma línea, Ron recordó que “el recorte no va a afectar la operatoria de las empresas, que seguirán produciendo al mismo ritmo, pero claramente afectará las inversiones que estaban previstas y que eran muy significativas”, enfatizó el presidente de Bio4.
Las consecuencias inmediatamente se tradujeron en un freno a los planes de expansión de la industria etanolera, especialmente la de maíz, que tenía proyectadas inversiones por 500 millones de dólares para los próximos años. Ayer, YPF anunció que por esa baja, desde hoy el litro de nafta costará 30 centavos menos.
El valor del etanol de maíz pasó del 31 de octubre al 1 de noviembre, en 24 horas, de 13,623 a 10,742 pesos por litro, lo que representó un recorte del 21,15%. En el caso del alcohol a partir de caña de azúcar, cayó de 16,873 a 14,342 pesos, lo que implicó una merma del 15%. Eso a su vez consolidó una brecha entre ambos productos superior al 33%, cuando los procesos tienen costos similares y el resultante es el mismo. Ese es otro reclamo que las empresas que producen a partir del cereal vienen planteando hasta aquí sin éxito frente a las autoridades nacionales.
“Pedimos un encuentro con Aranguren para manifestarle directamente nuestro descontento y nuestro punto de vista. Esto es muy grave para el sector, especialmente como señal en cuanto cambios en las reglas de juego de manera intempestiva”, alertó ayer el director ejecutivo de la Cámara de Etanol de Maíz, Patrick Adam.
Más temprano, el presidente de Bio4, Manuel Ron, no salía del asombro: “Nos sorprendió lo abrupto, lo unilateral y la falta de diálogo que mostró el Gobierno para tomar esta decisión”. El directivo de la empresa etanolera local destacó que “se venía hablando de un reacomodo de precios con los funcionarios, pero con otras características, en cuanto a porcentaje y además, que iba a ser gradual”, remarcó.
Por otra parte, Ron destacó que “quienes toman decisiones tan abruptas no tienen en cuenta que las empresas son entidades que planifican, organizan, tienen compromisos financieros, necesitan proyectar operaciones y esto afecta claramente. Cualquier flujo que una empresa tenga previsto, con esto cambia radicalmente”, enfatizó.
Adam y Ron coincidieron en que la la rebaja del precio “fue un baldazo de agua fría para el sector”, que proyectaba inversiones para fines de 2018, cuando la capacidad instalada iba a estar llegando al límite por el crecimiento vegetativo del consumo de combustibles.
“No tengo dudas de que lo más grave es la señal que deja el Gobierno hacia adelante con este tipo de medidas repentinas, porque fomenta la incertidumbre”, agregó Adam.
En esa misma línea, Ron recordó que “el recorte no va a afectar la operatoria de las empresas, que seguirán produciendo al mismo ritmo, pero claramente afectará las inversiones que estaban previstas y que eran muy significativas”, enfatizó el presidente de Bio4.