Tranquera Abierta | Biocombustibles

Otra suba de las naftas y los biocombustibles siguen a la espera

En el caso de las etanoleras, perciben $32,78 por cada litro que entregan a las petroleras, salvo la planta de Bio4 que recibe 44,91 por el fallo judicial a su favor y cuya aplicación fue extendida al menos hasta fin de mes.

Jorge Feijóo. Presidente del Centro Azucarero Argentino.

 

Mientras el sector de los biocombustibles se mantuvo un año con un alza del 10 por ciento aplicada a mediados de octubre, las naftas tuvieron cinco incrementos entre agosto y diciembre por un total del 20 al 25 por ciento dependiendo la región del país. El último, del 4,5%, se aplicó esta semana. Ese desequilibrio está teniendo múltiples impactos: desde una toma de renta de las petroleras sobre las industrias renovables por un lado, y un perjuicio en toda la cadena de biocombustibles que pasó de perder rentabilidad a no poder cubrir los costos operativos de las fábricas. Esto último, en el caso del biodiésel, que se produce a partir del grano de soja, llevó a paralizar las plantas casi todo el año con fuerte impacto en Santa Fe.

Pero en el caso del etanol, tanto de caña como de maíz, la situación no fue diferente y por eso esta semana se conoció una carta que enviaron al ministro de Economía Martín Guzmán tanto la cámara que reúne a los ingenios azucareros como la que nuclea a las plantas que elaboran a partir del maíz, ubicadas principalmente en Córdoba, San Luis y Santa Fe. También la hicieron extensiva a los gobernadores. Allí plantearon nuevamente un escenario de colapso inminente de todo el sector por la falta de una política clara en materia de precios.

Cómo se recordará, la ley de promoción de los biocombustibles sancionada en 2006 estableció una actualización mensual de los valores en base a determinados parámetros cargados en una fórmula polinómica. Pero ya en el último tramo de la gestión de Mauricio Macri esa parte de la normativa dejó de cumplirse o se la hizo de manera arbitraria, hasta que finalmente en diciembre de 2019 comenzó un congelamiento de precios que sólo tuvo una excepción en octubre.

Jorge Feijóo, presidente del Centro Azucarero Argentino, explicó a Tranquera Abierta que “Argentina supo aprovechar muy bien la oportunidad allá en 2006 al desarrollar algo que era incipiente en muchos países del mundo porque hemos ganado 15 años en el desarrollo de un combustible renovable. Nos gusta decir en el Noroeste que cultivamos energía, porque es lo que ocurre con los biocombustibles”.

¿Y qué pasó tras 15 años?

Después de tantos beneficios para el país y las distintas regiones, para el agregado de valor a las materias primas, a la generación de divisas, y para que Argentina pueda avanzar en los compromisos asumidos en París sobre cambio climático, se da ahora un proceso de sepultura de los biocombustibles. El congelamiento se volvió insoportable para las finanzas y las economías de las empresas y unas 30 ya están paradas con suspensión de personal. La situación es muy difícil, y eso es lo que tratamos de explicarle al ministro. Incluso algunas empresas recurrieron a la Justicia, en todo su derecho, y les dieron la razón. Nosotros como Cámaras buscamos un acuerdo político porque es lo que corresponde.

Jorge Feijóo. Presidente del Centro Azucarero Argentino.

¿Qué solución debería aplicarse para que el sector recupere su actividad?

Lo único que pedimos es que se aplique la ley. Es insólito, pero es simplemente eso; porque además fue muy virtuosa para el país y permitió muchas inversiones y creaciones de empresas que se instalaron sin subsidios; y lo remarco, sin subsidios. Son 54 plantas industriales en 10 provincias argentinas. Por qué hay que tirar todo a la basura.

¿Y por qué creen que no hay respuestas?

La verdad es que no lo entendemos. Es un ataque injustificado en los hechos. Porque en este período han tenido tantos incrementos las naftas, que tienen bioetanol, y que por lo tanto hay una captura de renta por parte de las refinadoras. Porque el aumento es sobre el litro de nafta final, que ya tiene etanol. O sea que hay aumentos que nos corresponderían, pero no están.

Está quedando retrasada mientras tanto la discusión por un mayor corte en las naftas...

Eso es muy pertinente de señalar porque ahí hay dos cosas muy importantes. El etanol, en 2019, sustituyó importaciones por 520 millones de dólares. Se los hizo ahorrar al país. Está en condiciones con la capacidad industrial instalada de sustituir otros 260 millones de dólares porque se sigue importando nafta. Entonces, por qué no aumentar el corte y seguir ahorrando. A eso hay que agregarle la tendencia mundial sobre la sustitución de combustibles fósiles por renovables. Y aquí estamos en camino a destruir lo que habíamos podido levantar en materia de biocombustibles y que nos había puesto en la vanguardia. Pero además, el país fue el principal exportador de biodiesel en el mundo. Por eso todo esto es totalmente injustificado.