Detrás de ese interés, Córdoba juega fuerte por el dominio en la producción de etanol y en particular del etanol de maíz. Pero no es la única: Santa Fe, SanLuis, Entre Ríos, y las provincias del NOA, como Tucumán, Salta y Jujuy, que producen el alcohol a partir de caña, también se suman.
Jorge Feijóo es el presidente del poderoso Centro Azucarero Argentino (CAA) y una parte interesada en que finalmente se apruebe la nueva normativa. Es más, fue uno de los protagonistas de la letra chica del proyecto de la Liga.
En diálogo con Tranquera Abierta, el directivo tucumano remarcó que más allá de las demoras “seguimos con el mismo impulso, con las mismas ganas y con el mismo compromiso, convencidos de que necesitamos un nuevo marco normativo para el etanol. Estamos muy compenetrados con el proyecto que presentó la Liga de Biocombustibles y en diálogo con la Secretaría de Energía, porque creemos en lo que nos han dicho en la Secretaría, que hay voluntad de conciliar ambos proyectos”.
¿Hay similitudes y también diferencias entre las dos propuestas que tenía la Liga de Provincias y la del oficialismo?
Hay diferencias que consideramos importantes y le hemos hecho llegar a las autoridades, en reuniones y por escrito, nuestras observaciones, nuestros aportes. Pero debo decir que hemos encontrado predisposición para conciliar ambos proyectos y esto nos anima a tener expectativas de que se pueda trabajar para que el etanol tenga un marco normativo adecuado que le permita crecer, profundizar la producción en favor del país, de las provincias productoras, de los sectores del medio ambiente y también de las empresas petroleras, porque el etanol es una contribución y es en favor de todos, no es en contra de nadie.
El gobierno de Córdoba tuvo una participación muy activa en el proyecto y en las últimas semanas ha sido crítico con el gobierno porque no ven voluntad de generar un nuevo marco normativo, ¿cómo lo perciben ustedes desde el punto de vista de la voluntad política?
Hay dos cosas que decir: había una expectativa de que pudiera ser tratado en sesiones extraordinarias y al no ser convocadas, por lo menos hasta ahora, las expectativas se proyectan a las ordinarias. Pero la información que nosotros tenemos es que las autoridades de la Secretaría de Energía están trabajando en los aportes que hemos hecho. Estamos tranquilos frente al debate institucional, con el gobierno y en el Congreso, porque encontramos que tenemos razones, tenemos sustento, tenemos argumentos sólidos. La propuesta del bioetanol es consistente y quiero decir algo más, no vamos a pedir favores, no estamos pidiendo prebendas, estamos ofreciéndole al país, a las provincias, a las petroleras, a la lucha contra el cambio climático, el aporte del bioetanol que entendemos es la construcción más importante que tenemos en el sentido de los combustibles vehiculares.
Respecto a lo del cambio climático, no es un gobierno que tenga a ese tema como prioritario en la agenda...
Entendemos que aquí hay tendencias globales que van más allá de las cuestiones puntuales que podamos tener. Quiero dar un ejemplo: en el caso del combustible sostenible de aviación, conocido como SAF, a diferencia de los biocombustibles tradicionales -etanol, biodiesel- que se están desarrollando en el mundo a base de normativas que imponen las autoridades regulatorias, es la demanda la que está imponiendo su uso y su programa de desarrollo en el mundo. Son las compañías de aviación, doscientas ochenta, casi trescientas compañías agrupadas en IATA, las que han planteado el plan de metas de uso. El SAF va a estar en los aeropuertos del mundo, va a estar en los aeropuertos de Jujuy, de Ushuaia, de todos los extremos de nuestro país, y esto va a traccionar a la producción de biocombustible. La lucha contra el cambio climático es un empeño global de los primeros temas de la agenda mundial. Por lo cual creo que más tarde o más temprano, todos los países vamos a ordenar nuestra producción para poder ser competitivos en temas ambientales, porque si no somos competitivos en temas de huella de carbono, lamentablemente nuestras exportaciones van a perder espacio en el mercado global.
¿Cómo ve el modelo del nuevo gobierno para la producción?
El ordenamiento de la macro es un paso indispensable para cualquier actividad económica. Era algo que debíamos ordenar en el país cualquiera sea la autoridad. Un segundo dato, es que quizás por condiciones globales, pero también por lo que ha significado la reducción de la brecha cambiaria en el país, se ha facilitado las exportaciones de azúcar, y lo voy a dar con un dato objetivo, el año pasado el sector azucarero exportó 125.000 toneladas de azúcar y este año van a ser 595.000 toneladas. Es una evidencia de cuánto ha contribuido en el sector azucarero, el clima y las condiciones de intercambio.