El biodiésel cerró el primer cuatrimestre con niveles productivos mínimos

El sector enfrenta desde hace tiempo una demanda interna baja, por la falta de actualización de la ley de biocombustibles, que actualmente intenta avanzar en el Congreso con el empuje del oficialismo y el acompañamiento de las provincias productoras. Las exportaciones, jaqueadas por las dudas impuestas por Europa, que le apunta a los sistemas productivos de soja

 

La producción de biodiésel en Argentina transita un nuevo año de una actividad muy menguada. De acuerdo con datos de la Secretaría de Energía, la producción acumulada en primer cuatrimestre del año alcanzó 308.565 toneladas, 16% por encima del año pasado, pero aún 25% por debajo del promedio de los últimos 5 años y el tercer total más bajo desde 2010.

Esta tendencia declinante de la industria de biodiesel en Argentina no es reciente. En términos anuales, la producción nacional alcanza un máximo histórico en 2017 con 2,8 millones de toneladas, situación que se comienza a revertir desde entonces, hasta alcanzar un piso de 0,83 millones en el año 2023. Si bien ese año estuvo afectado por una sequía histórica, tras la recuperación en la producción de soja entre 2024 y 2025, el total producido de biodiesel fue de 1,1 y 0,97 millones de toneladas para dichos años.

Pero las políticas erráticas puertas adentro del país sobre el uso de ese biocombustible para el gasoil y los nubarrones que asomaron en el escenario internacional, con las intenciones de Europa de desalentar el uso de biodiesel producido a partir de soja, bajo el pretexto de ser un cultivo que alienta indirectamente el cambio en el uso del suelo, mantienen a una de las grandes industrias argentinas con un nivel de actividad sumamente deprimido.

Si se considera la capacidad instalada de producción de biodiesel a nivel nacional, que se ubica en torno a 3,8 millones de toneladas anuales y mayormente en la provincia de Santa Fe, los volúmenes producidos dejan una capacidad ociosa anual en torno al 75%. Más allá de que siempre fue un desafío incrementar el uso de la capacidad instalada, la producción de los últimos dos años se ubica 50% por debajo del promedio histórico para la industria y el 2026 parece que no logrará un repunte relevante en términos de actividad.

Es importante mencionar que, la industria de biodiesel en Argentina funciona con un sistema dual, con empresas mayormente pyme que operan y abastecen exclusivamente el mercado doméstico según la tasa de corte establecida y, por otro lado, se encuentra las empresas integradas que abastecen exclusivamente la demanda de exportación sin poder abastecer el corte de gasoil a nivel local.

Si se considera la producción destinada a las ventas al corte y el resto de las ventas que, en conjunto consolidan la demanda doméstica, en el año 2025 se alcanzó una comercialización total de 703.304 toneladas, por encima del promedio de los últimos 5 años, aunque levemente por detrás del 2024 cuando se alcanzaron las 777.218 toneladas. Mientras que, el volumen de exportación de 2025 fue de tan solo 273.386 toneladas, el total más bajo desde que se tienen registros. Teniendo en cuenta que los stocks de la industria son relativamente acotados, las ventas domésticas y de exportación explican, en conjunto, cerca del 100% de la producción anual.