Bioeléctrica en el Foro de Biogás en Brasil: "Argentina tiene un gran nivel en tecnología"
El gerente de la firma riocuartense, Javier Schifani, participó del 8° encuentro realizado días atrás en Foz de Iguazú
El desarrollo de energías renovables basadas en residuos agroindustriales gana protagonismo en la agenda regional, y Argentina busca consolidar su experiencia tecnológica mientras observa nuevas oportunidades de expansión.
En ese escenario, la participación de la firma local Bioeléctrica en el “8° Foro Sur de Biogás y Biometano en Brasil” dejó definiciones clave para el sector.
Así lo explicó a Tranquera Abierta Javier Schifani, gerente de Bioeléctrica, quien destacó el posicionamiento local en materia de innovación y la creciente articulación con Brasil como mercado estratégico.
Schifani asistió al encuentro que se llevó a cabo entre el 14 y el 16 de abril en Foz de Iguazú, como parte de una red de empresas vinculadas al desarrollo de biogás, donde el foco estuvo puesto en analizar el estado actual de la cadena de valor, las oportunidades de crecimiento y los desafíos tecnológicos.
Según detalló, Argentina logró un salto cualitativo a partir de políticas públicas como el programa RenovAr, que impulsó la incorporación de digestores de alta eficiencia y sistemas preparados para una generación continua de energía. “Se alcanzó un nivel tecnológico elevado, con plantas pensadas para inyectar energía de forma estable al sistema eléctrico”, explicó.
En contraste, Brasil presenta un desarrollo distinto, más asociado al tratamiento de residuos que a la optimización energética, aunque con una ventaja estructural: la escala.
Su potente sector agroindustrial genera grandes volúmenes de materia orgánica, lo que abre oportunidades para transformar residuos en energía.
A esto se suma una política reciente que impulsa la incorporación de gas renovable en la matriz energética, lo que atrae inversiones internacionales y posiciona al biometano como un vector clave en el futuro energético del país vecino.
Realidades diferentes
En Brasil, donde el costo de la electricidad es competitivo, el foco no está en generar energía eléctrica sino en producir biometano para cumplir con los objetivos de mezcla de gas renovable.
El vínculo entre ambos países se fortalece así en un terreno donde la complementariedad es evidente: Argentina aporta tecnología y know-how; Brasil, escala y demanda potencial. En ese cruce, el biogás deja de ser solo una solución ambiental para convertirse en una pieza estratégica de la transición energética en el agro.
Con un escenario cambiante y nuevas reglas de juego, el desafío para el sector será sostener la innovación, encontrar modelos de negocio viables y consolidar mercados. En ese camino, experiencias como la de Bioeléctrica muestran que el aprovechamiento de residuos no solo reduce impactos, sino que también puede generar valor y abrir nuevas fronteras para la energía renovable en la región.