Tras el alarma que se encendió el miércoles a la tarde cuando la empresa Circulaty, ubicada en Reverendo Padre Silvi y Suárez de Figueroa dio aviso, se montó un operativo cerrojo en el sector, mientras se realizaron las tareas para determinar la presencia del material sospechoso.
Las tareas se extendieron por casi ocho horas, con la intervención de personal del DUAR de la Policía de Córdoba, que realizó la primera tarea de medición con un detector de radiación Geiger modelo GSM-110, equipo perteneciente a la Facultad de Ciencias, Exactas, Físico y Químicas de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
En el lugar estuvo trabajando personal de Defensa Civil, bomberos la Guardia Local de Prevención, Policía de Córdoba y Policía Federal Argentina, que se hizo cargo del procedimiento al tomar intervención el Juzgado Federal, a cargo del juez Carlos Arturo Ochoa.
Las evaluaciones arrojaron parámetros de dosis bajas de radiación en el sector. El informe fue avalado por una medición de bomberos especializados de Embalse.
Finalmente, en horas de la madrugada de ayer, inspectores de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), el ente estatal de control y seguridad, ratificaron que los parámetros de emisión no reviste peligro radiológico.
El procedimiento se extendió hasta cerca de las 2 de ayer con las correspondientes actas y el traslado del bloque con uranio empobrecido hasta la Central Nucleoeléctrica de Embalse, mientras siguen las actuaciones respectivas, dispuestas en el marco de la investigación judicial.
El uranio empobrecido es un subproducto generado durante el proceso de enriquecimiento del uranio natural. Aunque conserva propiedades radiactivas, presenta niveles de radiación considerablemente menores que los del uranio enriquecido. Debido a su elevada densidad, suele utilizarse en aplicaciones industriales y militares, particularmente en blindajes y determinados tipos de municiones.