Boca realizó el primer entrenamiento en Brasil y varios hinchas fueron agredidos
Boca tuvo ayer su primer entrenamiento en Brasil, en el predio del Vasco Da Gama, lugar en el que el técnico Jorge Almirón ultima detalles en su equipo para afrontar, mañana a las 17, el cruce ante Fluminense por la final de la Copa Libertadores.
Los jugadores de la entidad de La Ribera, que en la tarde del miércoles arribaron a Río de Janeiro, realizaron sus primeros trabajos en la mañana de ayer: al comienzo tuvo una entrada en calor con un rondo, movimientos físicos y algunos ejercicios con pelota, y luego se cerraron las puertas para la prensa.
Una de las dudas era el estado físico de Valentín Barco, quien en Argentina trabajó de manera diferenciada previo al viaje, y su lugar en los ensayos de fútbol fue sustituido por Luca Langoni.
Sin embargo, Almirón recuperó la sonrisa, ya que en Brasil, el lateral izquierdo realizó la práctica sin problemas, a la par de sus compañeros e iría de arranque frente a Fluminense.
Según las pruebas de los últimos ías, se vislumbra una única variante con relación a la vuelta de semifinales contra Palmeiras: Nicolás Valentini, recuperado del golpe que sufrió contra Racing, estará por el expulsado Marcos Rojo y, esto hará que el entrenador mantenga el esquema táctico de 4-4-2.
En medio de la práctica de Boca en el predio del Vasco da Gama, algunos hinchas del conjunto carioca se treparon del muro y demostraron su apoyo al equipo de Jorge Almirón, que este sábado enfrentará a Fluminense en la final de la Copa Libertadores y buscará el séptimo trofeo continental de su historia.
De esta manera, y de no mediar inconvenientes, el siguiente sería el equipo de Boca para enfrentar a Fluminense: Sergio Romero; Luis Advíncula, Nicolás Figal, Nicolás Valentini, Frank Fabra; Cristian Medina, Ezequiel Fernández, Guillermo Fernández, Valentín Barco; Miguel Merentiel y Edinson Cavani.
Ataque a hinchas y sin entradas
En tanto, hinchas de Boca fueron atacados por simpatizantes de Fluminense en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, y dos simpatizantes del conjunto "xeneize" fueron detenidos a dos días de la final de la Copa Libertadores.
La policía de Río de Janeiro lanzó gases lacrimógenos a la arena para detener la emboscada que según los hinchas de Boca les tendieron los de Fluminense, que son locales.
Las detenciones se produjeron en medio de una pelea porque hinchas de Fluminense invadieron el espacio de los hinchas de Boca, en la playa de Copacabana, según confirmaron a Télam fuentes del Consulado argentino en Brasil.
"Estábamos tranquilos después de hacer un banderazo y llegaron muchos hinchas de Fluminense corriendo hacia la playa", dijo a Télam Felipe Rodrigues, un brasileño que acompañó la fiesta de los argentinos.
Según la policía de Río, previamente un argentino había sido detenido luego de patear a un perro que acompañaba a un brasileño que estaba en la playa y de arrojar una botella contra la policía. Una persona lo acusó de haber proferido insultos racistas.
La tropa de choque de la policía intervino para despejar a los hinchas pasadas las 17 en la tradicional playa carioca.
Es el segundo episodio de violencia ocurrido en menos de tres días desde que el martes fueran atacados un hombre y una mujer hinchas de Boca por parte de miembros de una facción de la hinchada de Fluminense, episodio por el cual fueron detenidos tres brasileños
Los disturbios ocurrieron a la altura de la Fan Zone que la Conmebol instaló en Copacabana, donde continúa la tensión y hay mucha preocupación por los miles de argentinos que están llegando en estas horas a Río para presenciar la Final.
Por su parte, las autoridades de Río de Janeiro dieron a conocer que el sambódromo de Sapucaí será el espacio donde los hinchas de Boca, que viajaron a la ciudad y que no tienen entrada para ingresar al estadio Maracaná, podrán ver la final de la Copa Libertadores entre el equipo de La Ribera y Fluminense.
Este lugar icónico de la ciudad carioca, con una capacidad de 75 mil espectadores, estará habilitado desde el viernes, donde los fanáticos del Xeneize se autoconvocaron para el banderazo en apoyo al plantel comandado por Jorge Almirón en la víspera a la final del sábado.
El Terreirão do Samba Nelson Sargento, a pocos metros del sambódromo, se podrá utilizar para estacionar los micros de hinchas que lleguen a la ciudad.
Así lo anticipó el martes, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, en conferencia de prensa que habilitarían el sambódromo para los hinchas de Boca, donde se espera un total de entre 100 y 150 mil hinchas del club argentino.
En tanto, los hinchas de Fluminense que no tengan entrada para la final, podrán seguir el minuto a minuto del partido en pantallas gigantes que se ubicarán en la Plaza Floriano, la plaza pública más grande de Río.
Las entradas falsificadas, estafas con boletos que no se encuentran son uno de los inconvenientes que tienen los argentinos que ya invadieron Río de Janeiro.