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Boca: sin mucho para discutir

*Por Osvaldo Alfredo Wehbe
 
Aquel pequeño y enorme punto cambió de manos. Boca ganó la Superliga por ese punto que una fecha antes del final le llevaba River. La definición del Torneo tuvo una mediocridad futbolística alarmante.

Poco juego y ni siquiera emociones. Y, para mi gusto, Boca la ganó sin demasiadas discusiones, lo que refrenda esto de un nuevo campeonato vacío de contenido en cancha y muy conversado en los medios; con una organización que está despidiendo el formato Superliga y que lo hace en una lucha de poderes en donde los que estaban en veredas distintas en aquel papelón del 38-38, hoy se abrazan y hacen planes juntos.

Boca fue el de Alfaro hasta arrancar las últimas siete fechas con Miguel Russo y ganar lo necesario para dar el salto al título. Lo remarco ya que me parece muy injusto no reconocerle mérito alguno al rafaelino, aunque varios de los integrantes del plantel xeneize lo hayan hecho, ya con el resultado puesto y la vuelta olímpica en ciernes.

Sin muchas más luces que en los 16 cotejos del 2019, con alguna ratificación de nombres como titulares y un rendimiento de Carlos Tevez más cercano al de toda su carrera, Boca aprovechó un par de empates millonarios y dio el sorpasso.

No es fácil no detenerse en las dos últimas jornadas. Boca contundente en Santa Fe y River pasándola muy mal ante Defensa y Justicia en el Monumental. Así y todo, jugando en un nivel inferior al medio evidenciado en los últimos tiempos, el equipo de Gallardo pudo haber ganado ante el Halcón y el Decano.

Frente a los de Florencio Varela, el arquero Unsain fue factor decisivo para mantener el uno a uno, luego de un gran primer tiempo de los de Crespo, y frente a Atlético Tucumán es innegable que a pesar de no jugar bien, River pudo torcer la historia con un par de chances muy claras en la segunda etapa.

Como ocurrió y ocurre en cada encuentro en la Argentina, la actuación de los jueces tiene la mirada de todos encima. Y Patricio Loustau y sus líneas privaron a River de convertir o al menos estar cerca de hacerlo, con un gol mal anulado a Borré y dos penales sin sanción a Suárez y Fernández.

Otras veces favorecido por esos errores, esta vez River padeció el arbitraje y no se quejó demasiado. Son las reglas del juego que hasta aquí, por suerte, no contiene el VAR. Entendido está, entonces, que no adhiero al VAR (algo expresado varias veces aquí, salvo para determinar si el balón entró o no al arco), pero se debe decir que con el VAR, varios equipos hubiesen ganado, empatado o perdido, ante resultados distintos con horrores arbitrales durante el juego.

No concluyo en que River hubiese sido campeón con el VAR, son 23 las fechas y hay a favor o en contra, pero sí sostengo que ante Atlético el resultado hubiese cambiado.

Tal vez, lo mejor que deje para todos la victoria de Boca es que no se puede ganar siempre. Por cierto que lo ideal es que las opciones sean varias. No sólo River o Boca.

Este Boca que tomó Alfaro en medio del luto por la final en el Bernabeu y que soportó una nueva eliminación copera a manos de River, sumó lo suficiente para llegar al 2020 a pelear la Superliga que ganó varias veces en los últimos tiempos sin darle tanta importancia por aquello del "amor único" por la Libertadores.

Con Russo se afianzó, tal vez por aquello de venir desde atrás y dejarle toda la responsabilidad al Millonario. Y, pensando en lo que viene, Boca es candidato a seguir sonriendo en donde juegue. Creo que al nuevo gran momento de Tevez, le agregó la médula espinal. Campuzano tiene mucho que ver con ello. Y si entra Capaldo mucho más. Todavía en deuda Guillermo Fernández, Villa se hace intratable cuando va por la franja y a pesar de su irregularidad, Salvio es distinto. Soldano es un soldado. Wanchope cumple cuando le toca y entonces Boca tiene gol.

Hace tiempo (parece ayer) no están Pavón y Benedetto, es sensible la salida de Mc Allister y uno piensa que Hurtado le dará satisfacciones al conjunto de Russo en algún momento.

Arqueros consolidados, laterales que se sienten titulares y van mejor de los que vuelven y centrales que oscilan entre la seguridad y las dudas. Igual que hace tiempo y, en una rareza para la historia de Boca, el Xeneize está mejor arriba que abajo. Insisto en decir que el equilibrio de Campuzano y Capaldo serán clave. Ahí está también Marcone. Y por si fuera poco, no se debe olvidar a Bebelo, Almendra y Mauro Zárate en la creación.

Ahora que Boca valoró lo ganado a nivel local, tal vez sus hinchas, jugadores y demás sepan que las competencias son disfrutables más allá del rótulo. Unas más, otras menos, pero todas lo son. Hermosas para ganar, cantar, saltar y al otro día seguir con lo que viene. Como seguramente lo hará Boca. Indiscutido campeón de la Superliga.



Osvaldo Alfredo Wehbe. Redacción Puntal

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