El delantero Mauro Zárate, que renovó su contrato con Boca luego de arduas semanas de negociación, reconoció ayer que su objetivo principal es "poder cumplir lo de ganar la ansiada Copa Libertadores", que se reanudará el próximo 17 de septiembre.
Luego de un semestre en el que apenas pudo jugar 60 minutos por una serie de lesiones consecutivas, Zárate espera saldar su "deuda" con el hincha de Boca, a quien le agradeció por valorarlo y acompañarlo desde la "tormenta" que vivió cuando decidió llegar desde Vélez Sarsfield.
"Quería seguir en Boca. Estoy muy feliz. No me terminaba de llenar la idea de irme a otro lado. Elijo jugar en Boca, como a todos los jugadores les gustaría hacerlo, después lo económico también juega, no voy a mentir", explicó Zárate, sondeado por Guillermo Barros Schelotto para irse al Los Angeles Galaxy de la MLS de Estados Unidos.
Y completó: "Creo que es el desafío más grande de mi carrera, no ahora, sino desde el primer día que llegué. Es el objetivo más difícil, es triunfar acá y poder cumplir con ganar esta ansiada Copa Libertadores".
Respecto de la negociación, en la que no habló con el vicepresidente Juan Román Riquelme, el delantero de 33 años admitió que el Consejo de Fútbol de Boca le hizo ver "una cosa que no estaba contemplando" cuando pidió una cláusula de salida a los seis meses, una vez que termine la actual Copa Libertadores.
"La cláusula era más que nada ver cómo estaba todo: ‘Anduviste bien, la Libertadores salió bien, queremos que sigas’ o ‘Salió todo mal, estás grande’. Era esa idea, que todos saliéramos ganando. Pero ellos me hicieron ver una cosa que no estaba contemplando que era que la otra Libertadores arranca muy rápido y no querían cambiar muchos jugadores. Entonces acepté lo que dijeron ellos y firmé sin la cláusula", precisó.
Con todo acordado, Zárate proyectó que su idea es prepararse "al ciento por ciento" y "demostrar" que puede "ayudar mucho al equipo".
"Me gustaría tener un nivel más alto, que por momentos tuve y la gente me lo demostró, y por otros no. Me siento en deuda con los hinchas de Boca, pero no estoy intranquilo ni nervioso, yo mismo me pongo la presión", indicó.
Y agregó: "Soy un agradecido a la gente de Boca porque me dieron mucho cariño y no tenían por qué hacerlo, cuando estaba viviendo una tormenta cuando me fui de Vélez. Después en el día a día también y es algo que se valora mucho, Boca es muy grande y eso te lo hacen notar".
Por último, reveló que el entrenador Miguel Ángel Russo lo retó porque "daba vueltas por toda la cancha" y le pidió que juegue "más cerca del área", al igual que al capitán Carlos Tevez, que también renovó su contrato.
"Con Miguel, lo primero que me dijo fue que daba vueltas por toda la cancha, me recomendó quedarme cerca del área y esa fue la idea los primeros partidos de pretemporada, después llegaron todos los problemas musculares y por la pandemia no pude jugar absolutamente nada", cerró.
Villa, negativo por Covid-19
En otro orden, el delantero colombiano de Boca Sebastián Villa, quien está en plena causa judicial por una denuncia de violencia de género de su expareja Daniela Cortés, debió ser hisopado el pasado 30 de junio, con resultado negativo, luego de que un amigo que convive con él fuera diagnosticado con coronavirus.
"Al que le había dado positivo fue a mí, pero cuando empecé con la fiebre y el malestar me fui del departamento y fui al hospital, me hicieron la prueba y a los dos días me dijeron que era positivo. Le dije a él y me mandaron a aislarme, él se hizo la prueba y salió negativo", explicó Félix Benítez, que comparte vivienda con el atacante xeneize.
Villa, de esta forma, volvió a quedar en el centro de la escena, pese a que sus representantes se encargaron de aclarar el episodio.

