Tuvo el nombre de dos presidentes, pero la pasión la reconoce como la Bombonera
El estadio ubicado en Brandsen 805 de la Capital Federal -que hoy cumple 80 años- tuvo dos nombres de presidentes, diferentes en sus concepciones de manejo del club, pero los hinchas de Boca siempre reconocieron a su "casa" con un nombre más popular, pero además cargado de pasión, como lo es la Bombonera, que surgió paradójicamente de una caja de chocolates.
En realidad, el actual nombre oficial es el de "Alberto J. Armando", quien por 20 años y en diferentes períodos, fue presidente de Boca, lapso en el cual el club logró 12 títulos, entre ellos el de la Copa Intercontinental que consiguió el equipo que dirigía Juan Carlos Lorenzo en 1977.
El 27 de diciembre de 2000, bajo la presidencia del entonces presidente Mauricio Macri, el estadio pasó a llamarse así, pero previamente, desde el 20 de abril de 1986, llevó el nombre de "Camilo Cichero", el presidente que impulsó la creación del mítico estadio.
La cancha de Boca fue ideada por el arquitecto esloveno Viktor Sulcic, junto al ingeniero italiano José Luis Delpini, y tardó dos años en poder inaugurarse.
Más allá de que al principio no tenía un nombre propio, Sulcic contó que cuando estaba diseñando la cancha xeneize, una amiga le regaló una caja de bombones, que tenía la misma forma del proyecto que estaba llevando adelante.
Entonces el arquitecto esloveno, recibido en Trieste (Italia) y nacionalizado argentino, empezó a llevar esa caja al estudio en donde trabajaba junto a Delpini y Raúl Bes.
Sulcic, cada vez que se refería al proyecto que encaraban, hablaba de la Bombonera y los dirigentes de Boca lo tomaron como propio.
Así, el 25 de mayo de 1940 se inauguró el estadio con una sola bandeja popular en la zona de Casa Amarilla, y dos en el resto, además de los palcos de la calle Del Valle Iberlucea.
Por su parte, Pablo Abbatángelo, arquitecto y titular de la Agrupación La Bombonera que su padre creó en 1969, es nieto de Camilo Cichero -padre de su madre-, y participó en varias reformas del estadio, a pedido de varios presidentes, entre ellos Antonio Alegre.
Con grandes diferencias a la gestión de Mauricio Macri al frente de Boca, Abbatángelo se mostró contrario al actual nombre que lleva el estadio: "Es el único caso que se homenajea a un presidente con un edificio que quiso demoler".
Es que Abbatángelo recordó que Armando quería construir un estadio nuevo en lo que es la Ciudad Deportiva de Boca, en la Costanera Sur, un proyecto que quedó trunco y que muchos dicen fue una estafa a los hinchas xeneizes con la compra de un bono contribución para algo que nunca se concretó.
"El cambio de nombre de la Bombonera se dio en 1999, cuando Boca y San Lorenzo firmaron acuerdo con ISL (una empresa de marketing suiza ligada a la Fifa y que quebró). San Lorenzo había cobrado 3 millones de dólares y Boca nada. Pero Macri impulsaba el acuerdo", recordó Abbatángelo en diálogo con NA.
El dirigente señaló que en ese momento pidió la convocatoria de una asamblea, en la que el oficialismo liderado por Macri tenía 185 representantes y la oposición 25.
"En la reunión los oradores por la oposición fuimos Carlos Heller y yo, y dimos vuelta la votación y el acuerdo no se firmó. Ahí fue cuando Macri me dijo: ´Me cagaste, olvidate que el estadio se llame como tu abuelo´. Y así sucedió", expresó Abbatángelo.
Escenario de cientos de momentos deportivos llenos de gloria, en su mayoría en color azul y amarillo, el mítico estadio la Bombonera, que inmortalizó la frase "no tiembla, late", cumple hoy 80 años de vida en medio de la polémica por su remodelación, para poder albergar a más socios de Boca, fervorosos de pasión.
La estructura, cuya dirección oficial es Brandsen 805, en pleno barrio de La Boca, fue inaugurada el 25 de mayo de 1940, en un proyecto que llevó adelante el arquitecto esloveno Viktor Sulcic, junto al ingeniero italiano José Luis Delpini, durante dos años.
Si bien en el ideario popular al estadio boquense se lo conoce como la Bombonera, actualmente se llama "Alberto J. Armando", en homenaje al expresidente auriazul, pese a que previamente tenía el nombre de "Camilo Cichero", el mandamás del club que impulsó la construcción.
Por el mítico estadio que "no tiembla, late", como reza en sus paredes, pasaron figuras excepcionales del fútbol mundial, desde Pelé hasta Diego Maradona, Juan Román Riquelme y Lionel Messi, pero también Mario Kempes, Hugo Gatti, Amadeo Carrizo, Angel Clemente Rojas "Rojitas" y los goles de Martín Palermo, Paulo Valentim o el recordado Severino Varela.
No obstante, uno de sus protagonistas más emblemáticos es la propia hinchada de Boca, "La 12", que siempre le pone color a cada presentación del equipo y que en su historia reciente también estuvo rodeada de episodios más cercanos a la violencia que a lo deportivo.
Pero la sensación que se llevan aquellos que visitan uno de los templos del fútbol mundial suele ser indescriptible, por la acústica y cercanía que provoca que el aliento se sienta mucho más que en otros estadios.
Luego de ocho décadas de ser un ícono de la ciudad de Buenos Aires, punto de reunión no sólo del club más popular del país sino visita obligada de cuanto turista pasa por la Capital Federal, la Bombonera está sumergida en la polémica por su remodelación y ampliación del aforo, que hoy es de 54.000 espectadores.
El actual presidente Jorge Amor Ameal impulsa el proyecto "Boca 360", que implica comprar las dos cuadras linderas a la calle Del Valle Iberlucea y así poder construir, en la zona de los palcos, tres tribunas más, como en el resto del estadio, y así llevar la capacidad a 78.000 personas.
Sin embargo, también hay otra propuesta, que es el "Proyecto Esloveno" y que, impulsado por Fabián Fiori, socio y empleado del club, prevé la compra de las mitades de las manzanas linderas y una reestructuración que ampliaría el estadio para que lo puedan disfrutar 70.000 hinchas.
Pablo Abbatángelo, presidente de la Agrupación "La Bombonera", señaló en diálogo con NA que siempre pensaron "que el estadio ideal es el de cuatro caras y que las futuras comisiones directivas debían terminarlo".
Abbatángelo calificó como un "despropósito" la idea que tenía el anterior presidente Daniel Angelici de hacer otro estadio en la zona de Casa Amarilla, pero además dejando en pie la Bombonera.
"Es un despropósito urbanístico de envergadura, de tener dos estadios. No resiste el más mínimo análisis de impacto ambiental", agregó.
Actualmente la propuesta boquense de ampliar el estadio, uno de los "caballitos de batalla" de Ameal para alcanzar la presidencia -además de la presencia de Juan Román Riquelme en la Comisión Directiva- choca con las pretensiones de los vecinos de la calle Del Valle Iberlucea. "No tienen diálogo con el vecino y nunca les importó. Una vez le dije a Ameal: `Es mentira que el club integra al barrio, será que el barrio integra al club’. En la historia, primero estuvieron las casas y luego el club. Esta gente no va a hacer nada y nosotros estamos cansados de que estén siempre insinuándonos o culpándonos de que por qué nosotros no vendemos “, afirmó el representante de varios propietarios de la calle Iberlucea.
Roberto Mouzo calificó el estadio así: “El templo donde me hice futbolista"
El exdefensor de Boca, Roberto Mouzo (foto), récord absoluto en partidos con la camiseta xeneize, definió a la Bombonera como "el templo" en el que inició su carrera profesional.
A 80 años de la inauguración de la cancha de Brandsen y Del Valle Iberlucea, el recio zaguero surgido de la cantera del club recordó: "Iba a la cancha con mi abuelo, que vivía a una cuadra. Veíamos tercera, reserva y Primera. Yo era de Barracas pero me crié en La Boca, era mi mundo. La Bombonera fue mi segundo hogar, mi casa futbolística, el templo donde me hice futbolista".
Ganador de seis títulos con Boca, Mouzo evocó sus mejores partidos en diálogo con Télam: "Sentí vibrar muchas veces esa cancha. Uno de mis mejores partidos fue aquel ante River que le hice el gol de penal a (Ubaldo) Fillol en el arco del Riachuelo. Otro de los que más recuerdo fue la vuelta con el equipo del 'Toto' Lorenzo contra el Deportivo Cali de Bilardo (Copa Libertadores 1978). La vuelta ese día fue muy especial para nosotros. La Bombonera desbordaba de gente. Las noches de Copa en esa cancha siempre fueron distintas".
"El 'Toto' siempre valoró ser local en la Bombonera. Nos enseñó a conocer cada centímetro del campo de juego. Nos decía lo importante que era tener a favor la presión de la gente. Recuerdo cuando él levantaba los brazos y saludaba se venía la cancha abajo. Nos sacaba la presión a nosotros y se la ponía al rival", contó.
Mouzo, con 426 partidos en la Primera de Boca, recordó luego el equipo campeón de 1981, que lo tenía como capitán pero como líder futbolístico a Diego Maradona. "Era distinto al que dirigía el 'Toto' porque tenía más juego. Los mejores partidos lo jugamos en la cancha de Boca. El día del 3 a 0 a River fue increíble. Con el tercero de Diego se movía todo. Llovía y los hinchas de Boca eran un espectáculo. También recuerdo aquel gol de (Omar) Perotti ante Ferro, el de la avalancha en la tribuna de socios, debajo de 'La 12'. Parecía que se venían encima nuestro. Fue terrible es una imagen que nunca se me olvidó".
"La Bombonera es especial porque el hincha de Boca es especial. Un gol ahí es distinto a todo porque los que lo gritan tiene una pasión increíble. Cuando a mí me gritaban 'Mouzo corazón' yo levantaba los brazos y era un emoción terrible", dijo el exdefensor, que tuvo un curioso reconocimiento de la hinchada xeneize en 1984: el grito de gol en un penal que le convirtió a Boca con la camiseta de Estudiantes de Río Cuarto en la cancha de Huracán por torneo Nacional de ese año.
Diego Maradona, Lionel Messi, Alfredo Di Stéfano y “O Rei” Pelé fueron los astros del fútbol que iluminaron el mítico escenario
Diego Maradona, Lionel Messi, don Alfredo Di Stéfano y el brasileño Pelé fueron los principales astros del fútbol mundial que jugaron oficialmente en la Bombonera durante sus ochenta años de historia.
El romance del mítico estadio de Boca con Diego comenzó en febrero de 1981 cuando se firmó su pase desde Argentinos Juniors. Desde entonces, Maradona la adoptó como su cancha predilecta, allí festejó su único título en el fútbol argentino ese mismo año, hizo su partido despedida (en 2001) y recibió su última gran ovación, antes del receso por la pandemia de coronavirus, cuando la visitó como DT de Gimnasia y Esgrima La Plata.
Su mejor actuación como futbolista en la Bombonera la tuvo el 10 de abril de 1981 cuando Boca venció a River por 3 a 0 y convirtió el último gol, dejando de rodillas al "Pato" Ubaldo Fillol y al "Conejo" Alberto Tarantini en el arco de la tribuna de Casa Amarilla.
Después de cumplir una suspensión de 15 meses aplicada por la Fifa, Diego regresó como jugador el 7 de octubre de 1995 y dejó a miles de hinchas afuera del estadio en un partido ante Colón de Santa Fe por el torneo Apertura
El "Rey" Pelé tuvo siempre un afecto especial por el estadio ubicado en Brandsen 805, donde una tarde de septiembre de 1963 deslumbró a todos y se consagró bicampeón de América al vencer con el Santos a los locales por 2 a 1, con un gol suyo y el otro de su compadre Coutinho.
El segundo tanto de aquella final fue una maravilla de "O Rei", quien dejó parado a su compatriota Orlando y definió cruzado ante el arquero Errea. Fue considerado este año, en una encuesta realizada a los "torcedores" del Santos, como el gol más importante de la historia del club.
Pero lo que más quedó en la memoria de la multitud que asistió a ese partido fue cuando a Pelé se le rompió el pantalón y se lo cambio en la mitad de la cancha rodeado por Rattin y Gonzalito.
Edson Arantes Do Nascimento volvió a visitar a su vieja amiga en un pentagonal de 1968 que jugaron los locales, River, Santos, Benfica de Portugal y Nacional de Montevideo.
Santos venció a Benfica por 5 a 4 en una tarde nublada de agosto en una Bombonera extrañamente con muy poco público, que fue testigo de ver de un lado a Pelé y del otro a Eusebio, "La Pantera de Mozambique".
En tiempos lejanos, también se vinculó con ella Di Stéfano, "La Saeta Rubia", primero como futbolista de la recordada Máquina de River (1947) y luego como director técnico de un gran equipo campeón de Boca en 1969.
Finalmente, Lionel Messi fue el astro más reciente en pisar su césped cuando disputó un partido ante Perú (0-0), en octubre de 2017, correspondiente a las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial Rusia 2018.
"Messi, el más grande del mundo, bienvenido a la Bombonera", lo mimó una bandera.