Cómo fue la boda de Justin Bieber y Hailey Baldwin

La pareja se casó en una romántica ceremonia en Carolina del Sur.
 
Por fin llegó el día en el que Justin Bieber y Hailey Baldwin celebraron su boda por todo lo alto después de haberse unido en una ceremonia civil en septiembre del pasado año. La pareja, que se conoce desde que es adolescente y que ha atravesado varios altibajos en los últimos años, está muy enamorada y decidió organizar una gran fiesta para disfrutar con su familia de esta nueva etapa.







Volvieron a prometerse amor en una ceremonia celebrada en el resort Montage Palmetto Bluff en Bluffton, en Carolina del Sur. Unos 150 invitados, entre ellos rostros conocidos como Kylie Jenner, Travis Scott, Usher, Ed Sheeran y Jaden Smith, se desplaron hasta allí para esta romántica cita que empezó a las 6 de la tarde hora local con una pequeña fiesta preboda, tal y como informa la revista People.



Entre los rostros conocidos que asistieron al enlace estaban Kendall Jenner (a la derecha de la imagen) y Jaden Smith



La celebración se trasladó después a la capilla Somerset, un pequeño templo con cabida para 185 invitados, con interiores blancos y enormes ventanales que dejan pasar la luz que, a última hora del día, se refleja en el lago que se encuentra a su lado.







La cena se sirvió después en el Wilson Ballroom, en torno a las 8 de la tarde (de nuevo, hora local) y, tras esto, disfrutaron de la música de Daniel Caesar, que amenizó la fiesta junto a su banda. Algunos invitados compartieron las imágenes de esta romántica celebración, en las que se puede ver a los novios: Justin, impecable con traje y Hailey con un vestido que dejaba al descubierto su espalda y anudado en el cuello, con escote halter. Antes de caminar hacia el altar, Justin mostró a sus seguidores el "regalo de boda" que se hizo a sí mismo, un precioso reloj, complemento que lució para unirse a Hailey.





La pareja llevaba meses planeando este enlace, que se pospuso en un par de ocasiones, y escogió para la fiesta el Montage Palmetto Bluff, un resort de 80 kilómetros cuadrados junto al río May que, según People, alquilaron entero para poder disfrutarlo de manera privada junto a sus invitados.