Boho chic, un estilo decorativo que no pasa de moda
POR LIC. JULIETA VARRONI
Es una tendencia que se inspira en el uso de colores vibrantes, la fusión de culturas y la mezcla de estilos. Parte de la misma base decorativa que el bohemio, de ahí el boho, pero en este caso suma elementos elegantes y sofisticados, de ahí lo chic.
La estética boho chic es un estilo que recicla muebles y suma color a las habitaciones con objetos únicos y variados. Sus ambientes integran lo artístico con lo elegante y lo rústico, generando espacios interesantes visualmente, frescos y relajados. Los estampados étnicos, tejidos naturales y colores tierra inspirados en la naturaleza, componen un aire bohemio que también se puede fusionar con otras tendencias. Hoy te contamos como podés sumar esta tendencia en tu casa.
Características
Este estilo busca generar espacios hippies, combinando lo artístico y lo étnico, convirtiéndolo en un estilo ideal para personas más creativas y libres. Su diseño incorpora variedad de elementos; como madera, tejidos hechos a mano, plantas, muebles vintage y accesorios de mimbre, junto con objetos decorativos procedentes de diferentes culturas. Incluye una mezcla de lo antiguo con lo nuevo y prioriza elementos decorativos que tengan una historia, dándole mayor importancia a lo estético que al funcional.
Adapta esta tendencia en tu hogar
Adaptar el estilo boho a tu hogar es sencillo. Estas son algunas de las claves a tener en cuenta para trasladar este estilo decorativo a tu hogar.
Colores: una de las formas de adaptar la tendencia boho en tu hogar es incorporar distintas tonalidades, colores intensos, alegres, vibrantes. A diferencia de otros diseños de interiores más sobrios, los colores intensos son los protagonistas en el estilo boho chic. En este destacan, los colores terracota, marrón, beige u oliva. Esta paleta de colores se asocia con la tierra, para crear una base neutra en la que los tonos más vibrantes del mobiliario y la decoración destaquen, sin generar un resultado demasiado estridente.
Entre las tonalidades más utilizadas, está el morado, verde, azul, fucsia o amarillo, todos en su versión más vibrante. El blanco no puede faltar en paredes para que los demás elementos se encarguen de dar vida a la habitación.
Mezcla patrones y texturas: Otra de las claves es mezclar y combinar los colores brillantes con patrones y texturas distintas. Este estilo invita a mezclar estampados florales, étnicos, tribales y geométricos. Para que el resultado de esta mezcla no resulte caótico, una opción es apostar por una base neutra en las paredes, para que sea la mezcla de patrones y texturas la que de vida a la habitación. Anímate a decorar las paredes con tejidos, macramé o alfombras rústicas.
Alfombras y almohadones: Otra de las claves son las alfombras, ya que los suelos se suelen decorar con textiles de diferentes diseños y texturas. Al igual que las alfombras, los almohadones deben estar presentes, ya sea en el sillón, en la cama o en el suelo, darán a tus habitaciones un aspecto informal y relajada. Combina diseños de diferentes formas, tamaños y estampados.
Muebles vintage: mientras más desgastados y viejos, mejor. Las piezas vintage, traídas de viajes exóticos, heredadas, recuperadas o compradas de segunda mano, son las grandes protagonistas. Los muebles de materiales naturales o crudos como el cáñamo, el sisal, la madera y el ratán ayudarán a crear este estilo.
Lo natural: Madera, cuero, fibras vegetales, textiles de algodón, plantas, detalles de cristal, cerámica. Lo natural no puede faltar. Un puf de cuero, una butaca de madera, alfombra de fibras o una lámpara artesanal. Sumá a la decoración elementos de la naturaleza
Objetos únicos: los objetos y piezas únicas son necesarias. Este estilo celebra las diferentes culturas y etnias del mundo, las piezas decorativas y recuerdos de viajes son perfectas para complementar este estilo.