La UCR criticó a la CGT por avalar la suba del boleto y le reclamó coherencia
“Antes tiraban las bancas de los concejales por la ventana y ahora acompañan el aumento”, dijo Abrile, titular del partido de la oposición, con relación al cambio de postura de la central obrera. Se vota mañana
El aval público que la CGT local le dio al aumento del boleto que se tratará mañana en el Concejo desató las críticas de la Unión Cívica Radical (UCR). El presidente del circuito centro del centenario partido, Gabriel Abrile, aseguró que la central obrera debería dar explicaciones a sus representados por convalidar una suba que, en primer término, afectará a los trabajadores que son usuarios del transporte urbano.
En diálogo con PUNTAL, el exfuncionario de la gestión de Juan Jure dijo que sería importante que los dirigentes sindicales fueran coherentes y que se ocuparan de defender a los obreros y no a los gobiernos justicialistas.
El lunes, la cúpula de la CGT, liderada por Ricardo Magallanes, se reunió con el secretario de Gobierno, Mauricio Dova, para tratar el tema del aumento.
Tras el encuentro, Magallanes afirmó a este diario que están a favor de la suba del 10,5%, ya que es significativamente inferior a la pretendida por la SAT.
Además, destacó el diálogo con la gestión de Llamosas y señaló que el incremento de la tarifa del transporte durante el 2017 (que acumulará un 24,25%) no superará los acuerdos paritarios que se han rubricado en los últimos meses.
“Evidentemente, los gremios tienen un doble estándar. Es decir, si el gobierno es de su signo político (peronismo), dejan pasar todo. En cambio, si la gestión es de otro espacio partidario, se convierten en una máquina de impedir y desgastar a la espera de ganar las elecciones para volver al poder. Ante este tipo de situaciones nos preguntamos qué hubiera pasado durante el gobierno de (Raúl) Alfonsín si los gremios no le hubieran hecho 13 paros generales. Del mismo modo, también nos preguntamos cuánto menos daño hubieran hecho los gobiernos de (Carlos) Menem si los gremios hubieran tenido un posicionamiento más duro frente a sus políticas”, consideró Abrile.
Para el referente del radicalismo, la CGT se ocupó de hostigar al gobierno anterior (Juan Jure) durante cada discusión por los aumentos del boleto. A la vez, reclamó que los dirigentes dejen de lado lo partidario para asumir un compromiso real con toda la sociedad.
“No todos los sindicalistas son iguales. Hay algunos dirigentes que trabajan para reivindicar a la clase obrera, ya que están despojados de todo tipo de intereses. No obstante, no podemos dejar de lado la contradicción de la CGT”, agregó Abrile.
-¿El posicionamiento del radicalismo y sus aliados no representa otra contradicción, teniendo en cuenta que durante la gestión anterior han votado favorablemente todas las subas que llegaron al Concejo cuando formaban parte del oficialismo?
-Yo no digo que no haya que aumentar. Digo que me llama la atención que en otras épocas tiraban las bancas de los concejales por la ventana y ahora avalan la suba. Es la misma contradicción que se ve a nivel nacional. El movimiento sindical aplaudió en primera fila durante cada acto de Cristina (Fernández de Kirchner), y cuando asumió otro gobierno (el de Mauricio Macri), automáticamente, empezó a poner palos en la rueda. No tengo los elementos técnicos para decir si el boleto tiene que aumentar o no; lo que uno pretende en estos casos es coherencia, por eso marcamos la contradicción (de la CGT).
-¿Cómo se podría resolver esta discusión que se da de manera sistemática cada vez que se pide una suba?
-La mejor forma es ponerse a trabajar en conjunto con distintos elementos que permitan determinar de manera fehaciente el valor que debe tener la tarifa.
El nuevo cuadro tarifario
Tal como se viene informando, a partir de la suba que el PJ votará mañana, el boleto común (tarjeta) pasará de $ 10,57 a $ 11,68. En paralelo, el boleto extraordinario (que se abona en efectivo) saltará de $ 13 a $ 15.
En diálogo con PUNTAL, el exfuncionario de la gestión de Juan Jure dijo que sería importante que los dirigentes sindicales fueran coherentes y que se ocuparan de defender a los obreros y no a los gobiernos justicialistas.
El lunes, la cúpula de la CGT, liderada por Ricardo Magallanes, se reunió con el secretario de Gobierno, Mauricio Dova, para tratar el tema del aumento.
Tras el encuentro, Magallanes afirmó a este diario que están a favor de la suba del 10,5%, ya que es significativamente inferior a la pretendida por la SAT.
Además, destacó el diálogo con la gestión de Llamosas y señaló que el incremento de la tarifa del transporte durante el 2017 (que acumulará un 24,25%) no superará los acuerdos paritarios que se han rubricado en los últimos meses.
“Evidentemente, los gremios tienen un doble estándar. Es decir, si el gobierno es de su signo político (peronismo), dejan pasar todo. En cambio, si la gestión es de otro espacio partidario, se convierten en una máquina de impedir y desgastar a la espera de ganar las elecciones para volver al poder. Ante este tipo de situaciones nos preguntamos qué hubiera pasado durante el gobierno de (Raúl) Alfonsín si los gremios no le hubieran hecho 13 paros generales. Del mismo modo, también nos preguntamos cuánto menos daño hubieran hecho los gobiernos de (Carlos) Menem si los gremios hubieran tenido un posicionamiento más duro frente a sus políticas”, consideró Abrile.
Para el referente del radicalismo, la CGT se ocupó de hostigar al gobierno anterior (Juan Jure) durante cada discusión por los aumentos del boleto. A la vez, reclamó que los dirigentes dejen de lado lo partidario para asumir un compromiso real con toda la sociedad.
“No todos los sindicalistas son iguales. Hay algunos dirigentes que trabajan para reivindicar a la clase obrera, ya que están despojados de todo tipo de intereses. No obstante, no podemos dejar de lado la contradicción de la CGT”, agregó Abrile.
-¿El posicionamiento del radicalismo y sus aliados no representa otra contradicción, teniendo en cuenta que durante la gestión anterior han votado favorablemente todas las subas que llegaron al Concejo cuando formaban parte del oficialismo?
-Yo no digo que no haya que aumentar. Digo que me llama la atención que en otras épocas tiraban las bancas de los concejales por la ventana y ahora avalan la suba. Es la misma contradicción que se ve a nivel nacional. El movimiento sindical aplaudió en primera fila durante cada acto de Cristina (Fernández de Kirchner), y cuando asumió otro gobierno (el de Mauricio Macri), automáticamente, empezó a poner palos en la rueda. No tengo los elementos técnicos para decir si el boleto tiene que aumentar o no; lo que uno pretende en estos casos es coherencia, por eso marcamos la contradicción (de la CGT).
-¿Cómo se podría resolver esta discusión que se da de manera sistemática cada vez que se pide una suba?
-La mejor forma es ponerse a trabajar en conjunto con distintos elementos que permitan determinar de manera fehaciente el valor que debe tener la tarifa.
El nuevo cuadro tarifario
Tal como se viene informando, a partir de la suba que el PJ votará mañana, el boleto común (tarjeta) pasará de $ 10,57 a $ 11,68. En paralelo, el boleto extraordinario (que se abona en efectivo) saltará de $ 13 a $ 15.