Río Cuarto da marcha atrás: desde este fin de semana no habrá boliches
La polémica -que comenzó desde el minuto cero- ayer llegó a su fin. En este caso, se produjo a raíz de una expresa prohibición del gobierno provincial: “Las actividades relacionadas con el rubro discotecas y boliches no están permitidas, su habilitación infringe la ley vigente y quedará sujeta a las sanciones que prevé la misma”.
En horas de la tarde del lunes, en el Municipio sabían que la disposición estaba dirigida principalmente para Río Cuarto y, ante esto, eligieron el camino lógico: respetar la normativa y ponerle un freno a los boliches, que sólo pudieron disfrutar de un fin de semana, desde su cierre en marzo.
“Expresamente conforme a esta normativa, se prohíbe la actividad de discotecas y boliches, no están habilitados. De tal manera que, obviamente, Río Cuarto va a cumplir esa prohibición. Por normativa ajena al ámbito local, debe ser cumplida”, indicó a Puntal el fiscal municipal, Ricardo Muñoz. Y confirmó que ya, desde este fin de semana, los locales bailables no volverán a abrir.
Como la normativa anterior establecía “recomendaciones” en el marco del ejercicio de la autonomía municipal, Río Cuarto optó por darle luz verde a los boliches. “Con esta normativa se modifica, y ahora no hay posibilidad de habilitar. No hay una recomendación, sino una expresa prohibición”, explicó Muñoz, quien descartó una sanción para el Municipio.
El comunicado de la Provincia y la marcha atrás de la Municipalidad llegaron tres días después de que la nueva presidenta del Ente de Prevención Ciudadana y Gestión Ambiental, Leticia Paulizzi, declarara que la habilitación de este rubro era “una prueba piloto bastante interesante con los protocolos que indicaba el COE”. Los dichos de la exconcejala generaron ruido, dentro y fuera del Municipio, ya que no existía tal protocolo del COE Central para este sector.
Fue la titular del COE Regional Río Cuarto, Valeria Alaniz, quien salió a aclarar y reafirmar que “no existen protocolos para fiestas y boliches”. “No es una actividad habilitada, ni siquiera evaluada por el COE Central”, dijo al programa radial Así son las Cosas. Y deslizó: “Cuando tenés a alguien que te dice que sí -por un lado- y no -por otro-, las personas no saben para dónde se tienen que dirigir, y puede ser contraproducente a nivel sanitario”.
La falta de coordinación y las contradicciones en las medidas adoptadas -entre un nivel del Estado y otro- tuvo efectos más allá de Río Cuarto, ya que intendentes de la provincia empezaron a verse presionados por los bolicheros para avanzar con estas flexibilizaciones, en distintas localidades.
Ante este panorama, desde el gobierno provincial, no dejaron margen a dudas con el comunicado oficial y, de este modo, los boliches deberán esperar, al menos, hasta el 31 de enero -según fijó el COE- para poder abrir sus puertas nuevamente en Río Cuarto y en el resto del territorio provincial.