La ausencia del MAS en la carrera presidencial refleja un profundo malestar social, alimentado por la parálisis en la gestión, disputas internas y crisis económica.
Frente a un mismo diagnóstico, los candidatos de este balotaje ofrecen caminos distintos: una ruptura drástica o una transición más moderada. Sin embargo, se espera que ambos avancen de manera similar en lo económico. De acuerdo con el último sondeo de la encuestadora Ipsos-Ciesmori, el dirigente conservador de derecha Jorge “Tuto” Quiroga se ubica al frente de la intención de voto con un 47%, seguido por el liberal de centro derecha Rodrigo Paz, que reúne un 39,3%.
Aunque sus trayectorias políticas difieren, ambos comparten una orientación económica de corte neoliberal.
El país de 11,3 millones de habitantes termina un ciclo de 20 años de gobiernos de izquierda iniciados por Evo Morales, tras la derrota del MAS en la primera vuelta. La crisis económica que atraviesa Bolivia es la más grave en cuatro décadas. Largas filas de autos en las estaciones de servicio evidencian el desabastecimiento de combustible en un país con un notable potencial energético.
Sangría de dólares
Para mitigar la situación, el gobierno de Luis Arce agotó una considerable parte de las reservas en dólares para sostener una política de subsidios a los combustibles, que no solo fracasó, sino que disparó la inflación interanual al 23%.
Quiroga, quien gobernó de 2001 a 2002 tras la renuncia del exprimer mandatario Hugo Banzer, cerró su campaña en una plaza de La Paz ante miles de sus seguidores. Vestido con un poncho indígena, el exingeniero de la multinacional IBM prometió una apertura de la economía boliviana a los mercados internacionales.
“¿A los gringos hay que insultarlos? No, ese fue un error. A los gringos, a los europeos, a los chinos, a los coreanos, a los japoneses, no hay que insultarlos, hay que venderles productos que traen empleo”, dijo en una clara crítica al posicionamiento internacional del MAS. Quiroga ratificó su promesa de inyectar divisas a Bolivia a través de la gestión de créditos internacionales por 12.000 millones de dólares.
Por su parte, Rodrigo Paz - hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993) referente del histórico Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)- cerró su campaña en Tarija, la ciudad de la que fue alcalde. El economista, de 58 años, volvió a insistir en su propuesta de un “capitalismo para todos”. “No somos socialistas, yo no me voy a meter en ese pleito. La gente quiere capital”, destacó.
Poda de subsidios
Tanto Quiroga como Rodrigo Paz proponen recortes drásticos a los subsidios a los combustibles, aunque ambos planean mantenerlos para el transporte público. En términos económicos, sus programas coinciden en varios puntos, pero difieren en el enfoque y el tono. Quiroga adopta un discurso más frontal, cargado de revanchismo hacia el MAS y, en particular, hacia Evo Morales, su enemigo histórico.
Otra diferencia clave es la estrategia para enfrentar la crisis económica. Quiroga plantea una política de shock frente a lo que denomina “el drama principal” de la economía: negociaciones de créditos con el FMI, el Fondo Latinoamericano de Reservas y el Banco Mundial. Paz, en cambio, adopta un enfoque más cauteloso. Sostiene que no es necesario endeudarse más, aunque admite que podría recurrir a préstamos mediados por EE.UU. para la compra a corto plazo de diesel y gasolina, sin detallar aún a qué organismos acudiría.