Tranquera Abierta | Bolsa de Cereales de Buenos Aires

Advierten que El Niño no traería tan buenas noticias para Córdoba

Un informe meteorológico de la Bolsa de Cereales porteña remarca que hasta diciembre las lluvias se ubicarían por debajo de los promedios históricos. Luego lograrían recuperarse: en enero permitirían balancear la demanda

La perspectiva para el inicio de la ventana de siembra en las regiones del norte de Buenos Aires y sur de Córdoba y Santa Fe, sería con precipitaciones similares al promedio.

 

Si bien había expectativas de que la llegada de El Niño pudiera comenzar más rápidamente a mostrar sus rasgos con mayor cantidad de precipitaciones a partir de agosto y septiembre, por el momento el largo alcance de la sequía sigue vigente e impide que se acelere los procesos de implantación de los cultivos de verano. Esta semana hubo registros de lluvias en el centro sur de la provincia que en algunos casos permitieron poner en marcha las sembradoras. Pero siempre esperando que las lluvias regresen pronto porque no fueron abundantes las registradas el martes. En la zona de Río Cuarto, según la estación meteorológica del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Provincia, fueron 13 milímetros.

Lo cierto es que luego de experimentar las últimas tres campañas bajo las condiciones del fenómeno “Niña”, se prevé que el ciclo 2023/24 esté influenciado por un año “Niño” de intensidad moderada, modulado en sus inicios por los vientos polares del sur, generando una distribución irregular de las lluvias. Por ahora, la ausencia de precipitaciones durante las últimas semanas acentuó la falta de humedad en gran parte de la región agrícola, imponiendo la necesidad de precipitaciones en el corto y mediano plazo.

La perspectiva para el inicio de la ventana de siembra en las regiones primicia del norte de Buenos Aires y sur de Córdoba y Santa Fe, auguran precipitaciones similares al promedio. Por otro lado, sobre sectores del Norte de La Pampa - Oeste de Buenos Aires, en donde la falta de lluvias ha generado un marcado déficit hídrico que impidió la siembra de otros cultivos, es necesario que se reestablezca el régimen normal de lluvias para cumplir con los planes actuales de siembra.

Con un progresivo ascenso térmico, comenzará la recarga de los perfiles sobre el NOA, a principios de noviembre, y sobre el NEA para el mes de diciembre, lo que permitiría ir recuperando la humedad de los perfiles antes del inicio de la ventana de siembra.

“Distinta es la situación para gran parte de la provincia de Córdoba que recibirá precipitaciones por debajo del promedio hasta diciembre, y recién luego se reactivarán hasta alcanzar volúmenes promedio”, enfatizó un informe climático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Durante la temporada estival del 2024, las temperaturas serán menos extremas que las últimas dos campañas a causa de un aumento en el régimen de precipitaciones. Enero se prevé con un equilibrio entre la demanda atmosférica creciente y las precipitaciones, lo que resultaría en un balance hídrico normal, a excepción de una franja central en Córdoba, noreste de La Pampa y sur de Santiago del Estero.

Durante febrero, se proyectan lluvias en Entre Ríos, Centro-Norte de Santa Fe, NEA y parte del NOA, que podrían alcanzar o superar los niveles habituales de precipitación. No obstante, en gran parte de Córdoba, Buenos Aires y el sur de Santa Fe, se anticipan lluvias ligeramente inferiores al promedio, mitigadas por la disminución de las temperaturas. Este escenario se desarrollaría durante el período crítico sobre la región central.

Asimismo, estas precipitaciones beneficiarán a los cuadros del norte de la región agrícola que iniciarían estadios críticos durante el mes de febrero. Para marzo, se espera que las precipitaciones alcancen o superen los niveles promedio en el trayecto que va desde el norte de Buenos Aires hacia el NOA y NEA, en contraste con lo que ocurrirá sobre el centro y sur de Buenos Aires y la provincia de La Pampa, donde las precipitaciones estarán ligeramente por debajo de lo habitual, acompañadas por temperaturas medias iguales al promedio.

Finalmente, para el otoño se esperan temperaturas iniciales cercanas al promedio y levemente por debajo hacia el final de la temporada. Se espera una menor probabilidad de heladas tempranas, dado el contexto de año “Niño”. A su vez, se preve que las precipitaciones estén ligeramente por debajo de lo normal durante mayo, coincidiendo con el inicio de la cosecha.