La buena racha de las últimas dos campañas agrícolas en Córdoba parece que llega a su final. La fuerte presencia de La Niña, con escaso volúmen de precipitaciones y altas temperaturas, comienza a sentirse y se extendería durante todo el tramo crítico de crecimiento de los cultivos estivales. Por eso las proyecciones para esta campaña que se está iniciando no son buenas. Según la estimación que hizo la Bolsa de Cereales de Córdoba en su última presentación del año ante periodistas agropecuarios, hay un escenario de caída de producción en los principales cultivos de la provincia: soja, maíz y maní. A eso se suma el trigo que está ya terminando de levantarse con rendimientos muy escasos.
“Tomando como base las precipitaciones históricas para cada departamento y analizando lo que ocurrió aquellos años en los que se dio el fenómeno de La Niña realizamos un modelo que permitió estimar un rendimiento para cada uno de los cultivos”, explicó a Tranquera Abierta Santiago Álvarez, del departamento de Información Agronómica de la Bolsa.
“En el caso de soja, con una superficie de 4,3 millones de hectáreas esperamos un rendimiento de 22 quintales, lo que significaría una caída del 33% con respecto al año pasado. La producción esperada entonces sería de 9,5 millones de toneladas”, indicó el especialista.
Para el maíz, se esperan 2,5 millones de hectáreas implantadas, una superficie muy similar a la campaña anterior. Y un rendimiento de 60,3 quintales por hectáreas, lo que implica una caída del 27% con respecto al año pasado. “Pero hay que recordar que venimos de dos años récords. La producción en maíz sería entonces de 14,3 millones de toneladas”, remarcó Álvarez.
En cuanto al maní, “estamos esperando un comportamiento similar al de soja y maíz con una superficie estable, de 266 mil hectáreas, y una importante caída en los rindes, con 25,3 quintales. Es un retroceso del 44% frente a la campaña anterior, que fue récord. Así, la producción sería de 672.400 toneladas”, indicó.
Por último, la excepción. Para el sorgo crece la superficie hasta las 126.600 hectáreas. La intención era sembrar más, pero se dificultó por el acceso a la semilla, según explican los mismos productores ue tuvieron severos inconvenientes para llevar adelante los planteos. El rendimiento esperado tendría una leve caída y sería de 45,6 quintales, un 14% menos que el año pasado. Pero la producción crecería significativamente por el aumento de superficie. Se esperan 371.200 toneladas.
“Se esperan que siga la Niña, con precipitaciones menores al promedio histórico y temperaturas superiores a lo normal. Para el tiempo de cosecha la condición sería neutra”, indicó Alvarez.
Por último, con respecto a los avances en la siembra, el especialista remarcó que “el maní está casi totalmente sembrado, el sorgo un 68% de la superficie, la soja un 65% y el maíz un 37%. Las condiciones son en general buenas por ahora para los cultivos. Y por último otro dato significativo es que por la falta de agua hay un 33% de soja temprana y un 19% de maíz temprano”, detalló.
En dinero
Gonzalo Agusto es economista de la Bolsa de Cereales y realizó para Tranquera Abierta un análisis sobre la relevancia del campo para el país: “Resaltamos la importancia del agro para la economía argentina donde 4 de cada 10 dólares son generados por soja, maíz, trigo y subproductos de soja. Y 7 de cada 10 dólares si se toma toda la cadena agroindustrial”.
Y agregó: “Es muy importante porque desde diciembre de 2019 a octubre de este año, el agro aportó 5.240 millones de dólares por derechos de exportación, que son 357.400 millones de pesos lo cual equivale a más del doble de lo que se destinó en el año a las universidades públicas, o 1,4 veces el monto destinado al IFE”, comparó.
Por otro lado, “para la campaña 2020/21 el Gobierno nacional podría recaudar 7.700 millones de dólares por derechos de exportación. Y hay que tener presente allú que por cada dólar que aumenta la soja y sus subproductos, la recaudación potencial crece 13 millones de dólares, lo que equivale a 1.400 millones de pesos”, dijo Agusto.
Sobre las expectativas en los mercados, afirmó que “estamos en un contexto mundial favorable para el valor de los granos. Los fundamentos de los precios en el mercado están dados porque la demanda es mayor que la oferta por segunda campaña consecutiva y eso hace que los valores se mantengan elevados”.
Para Córdoba en particular el valor bruto de la producción podría alcanzar los 7.500 millones de dólares, mientras que los ingresos brutos de los productores, unos 5.700 millones de dólares. Respecto a la recaudación potencial para el gobierno serían unos $13.400 millones, equivalentes a 1,3 millones de IFE o 5.600 casas.
En cuanto a la rentabilidad de la campaña agrícola en Córdoba, si bien se esperan buenos precios, los bajos rindes productos del año Niña, hacen que la rentabilidad aparezca muy ajustada e incluso en algunos casos dentro del terreno negativo.

