El viento ayudó en Alpa Corral, pero el fuego avanzaba hacia Río de los Sauces
Sin tregua, los bomberos siguen luchando contra los distintos focos de incendio de las sierras del sur. En Alpa Corral la situación era de normalidad, luego de cinco días de intenso trabajo, pero el fuego se trasladó hacia Río de los Sauces, donde se definieron distintas estrategias para evitar que las llamas llegaran al pueblo.
El viento del sur permitió sofocar los últimos focos que había en cercanías de Alpa Corral, por lo que hasta última hora de ayer se realizaba la guardia de cenizas ante un posible reinicio. “No quedan puntos de gran magnitud”, se informó desde la mesa de operaciones.
Ese frente, que desde el miércoles se encontraba en la zona de El Cano, se trasladó hasta las puertas de Río de los Sauces, con intenso trabajo en Huerta Vieja, La Cancha y Paso Hondo, a unos 20 kilómetros al norte de Alpa Corral.
El paso del fuego por Alpa Corral fue devastador, con daños significativos en el ecosistema. “Esto es una catástrofe, el bosque natural prácticamente desapareció, por lo que tenemos que empezar a trabajar para remediar esta situación”, señaló Lucas Molina, el segundo jefe de bomberos de Alpa Corral.
Después de cinco días sin descanso y de intensa lucha, el incendio fue sofocado en Alpa Corral. El domingo pasado se registró el primer foco, que pudo ser controlado ese mismo día, pero se reinició el lunes a primera hora y fue de gran magnitud y provocó daños de consideración.
El martes a la madrugada ingresó un incendio, con un frente de más de 15 kilómetros, desde Papagayos y que puso en vilo a las localidades de Villa El Chacay y Las Albahacas, pero en su paso arrasador afectó a los parajes de Alto Lindo, Las Cañitas, Las Tapias y San Bartolomé.
El fuego descontrolado consumió la vegetación y también afectó a varios vacunos y animales silvestres.
Ese frente rodeó a Alpa Corral, por lo que desde ese día hasta ayer fue intenso el trabajo en las puertas de la villa turística.
Los efectos del fuego fueron devastadores para la naturaleza, aunque los bomberos evitaron consecuencias en las personas y también en las viviendas.
El frente que ingresó a la provincia desde San Luis en la madrugada del martes y que afectó a un amplio sector de las sierras del sur, se mantenía a unos 8 kilómetros de Las Albahacas y unos 10 kilómetros del sudeste de Achiras.
“En el lugar están trabajando brigadistas y tres dotaciones de bomberos de Achiras. Nos ayudó el viento que evitó su avance, por lo que se trabajó para controlarlo y llevarlo al filo de la montaña”, señaló Mariano Figueroa, presidente de la sociedad de Bomberos de Achiras.
Unos 30 brigadistas (muchos de ellos a caballo) y bomberos trabajaron ayer en el campo Grela para sofocar el siniestro, ayudados por el viento sur que contenía el avance del frente.
Se estima que a lo largo de los últimos días, un total de 700 bomberos de distintos lugares trabajaron en la región para contener el fuego.
Al cierre de esta edición se seguía combatiendo el foco de incendio en la zona de Huerta Vieja, La Cancha y Paso Hondo, que afectaba monte nativo, pajonal y forestación de pino; no había personas ni bomberos lesionados.