Un litro de gasoil. Ese es el aporte que debería hacer cada usuario del Emos si avanza el proyecto que Bomberos Voluntarios presentó en el Concejo Deliberante para asegurar el financiamiento de la institución. Se trata de un aporte y no de un impuesto porque los contribuyentes podrían pedir expresamente que los excluyan. Además, quedarían exceptuados de manera directa quienes están enmarcados en la tarifa social.
Los Bomberos llevaron el proyecto al Legislativo para tratar de encontrarle una solución a la crisis financiera que padecen y que se ha intensificado en los últimos meses. La institución tiene un gasto aproximado de 70 mil a 100.000 pesos diarios. Sólo durante el último fin de semana largo, los egresos llegaron a los 300.000 pesos. En ese marco, deben afrontar 630 mil pesos de luz al año, 731 mil pesos en seguros y 1.100.000 en combustible.
Con un presupuesto de 20 millones de pesos al año, los fondos estatales son insuficientes. Las estimaciones de Bomberos señalan que con una recaudación mensual de 1.000.000 de pesos a través del nuevo aporte no sólo cubrirían los costos sino que podrían proyectar la renovación de equipamientos indispensables para atender la situación en Río Cuarto y la zona.
El proyecto de ordenanza que Bomberos envió al Concejo apunta a crear el “Fondo de Sustentabilidad” de la institución.
En el artículo 1 destacan que no sería una tasa compulsiva sino voluntaria que se aplicaría directamente en la factura del Emos.
El monto que debería destinar cada usuario sería equivalente a un litro de gasoil en las estaciones de servicios YPF. Actualmente, el monto sería de 53,98 pesos con cada factura. Pero así como se podría renunciar a aportar al Fondo de Sustentabilidad, también se podría pedir que sean más litros por mes.
Si el proyecto avanzara, Bomberos Voluntarios podría disponer de los fondos para hacer tareas de educación y capacitación del personal, para comprar el equipamiento necesario y para comprar terrenos destinados a la instalación de cuarteles de cercanía. Además, por supuesto, podría solventar sus tareas habituales de atención de fenómenos, siniestros o catástrofes.
Un aspecto importante es que, tal como ocurre con la Ley Provincial de Manejo del Fuego, Bomberos debería rendir cuentas una vez al año del destino de los recursos que aportaría la sociedad a través de la factura de Emos.
Argumentos
En los fundamentos del proyecto, Bomberos destaca que no todas las zonas de la ciudad tienen garantizada la misma efectividad a la hora de combatir un incendio o afrontar un siniestro. “Un estudio realizado en Dallas en 1984 mostró que cuando el rescate se producía entre los 12 y los 15,5 minutos, la tasa de supervivencia era del 46,6 por ciento mientras que si el rescate se producía entre los 15 y los 17,5 minutos la tasa de supervivencia se reducía al 5,5 por ciento. Es decir que a partir de los 15,5 minutos se multiplicaban por 8 las posibilidades de que la víctima hubiera fallecido (...) Las limitaciones económicas han impedido el crecimiento simultáneo de la ciudad y la incorporación de tecnología y medios para brindar a los Bomberos los elementos suficientes”, se lee en el proyecto.

