Una firma de Brasil llega a Córdoba con un modelo que ya supera las 800 tiendas

El desembarco se dio a través de franquicias y apuntó a ofrecer equipos para obras por tiempo limitado, sin necesidad de compra. La propuesta se enfocó en trabajadores independientes y proyectos de menor escala.

 

La empresa brasileña Casa do Construtor, dedicada al alquiler de maquinaria y herramientas para construcción, mantenimiento y jardinería, abrió un local en Córdoba y avanzó así con su estrategia de expansión en el mercado argentino. La compañía ya superó las 800 tiendas en Brasil y también desarrolló operaciones en Paraguay, Uruguay y Argentina.

El desembarco en la provincia se integró a una propuesta comercial orientada a concentrar servicios en un mismo espacio. En este caso, el nuevo punto de atención se instaló dentro del predio de un comercio que ya trabaja con materiales para construcción en seco. De esa manera, el esquema combinó la venta de insumos con la posibilidad de alquilar equipos para obras y refacciones.

Casa do Construtor es una compañía brasileña que trabaja con franquicias hace más de 30 años y hoy tenemos más de 800 locales en todo Brasil”, explicó Ronaldo Rizzi, coordinador de la división internacional de la empresa, en Perfil Córdoba.

La firma estructuró su negocio sobre franquicias enfocadas en el alquiler de equipos livianos. Ese formato buscó responder a una demanda concreta de pequeños emprendedores y trabajadores independientes que necesitan herramientas por períodos acotados, sin afrontar el costo de compra ni la logística posterior.

El principal beneficio es que el cliente puede alquilar el equipo solo por el tiempo que lo necesita y devolverlo después, pagando mucho menos que si tuviera que comprarlo”, indicó Rizzi. “Así siempre utiliza herramientas en buen estado y no tiene que preocuparse por mantenimiento o almacenamiento”.

De acuerdo con la empresa, los andamios se ubicaron entre los productos con mayor salida dentro del mercado latinoamericano. “Cerca del 30% de toda la facturación de las tiendas corresponde al alquiler de andamios”, detalló el ejecutivo. A ese segmento le siguieron otros equipos vinculados a obras y trabajos de refacción, como hormigoneras y martillos eléctricos.

El vicepresidente de Casa do Construtor, Bruno Arena, remarcó que la propuesta comercial se apoyó en un criterio de uso temporal de los equipos, en línea con el concepto de economía compartida aplicado al rubro de la construcción. “La idea es que el cliente no necesite comprar el equipo, sino utilizarlo solo durante el tiempo necesario para su obra”, explicó. “Muchas herramientas requieren mantenimiento, repuestos y espacio de almacenamiento, por lo que alquilarlas resulta más conveniente”.

La llegada a Córdoba se inscribió dentro de un plan regional más amplio. La compañía trazó como meta alcanzar 300 unidades internacionales hacia 2030 y, dentro de ese recorrido, incluyó a Argentina como una de las plazas prioritarias para su crecimiento.

Argentina siempre fue un mercado estratégico para nosotros”, señaló Arena. “Creemos que el mercado de la construcción siempre está en movimiento y vemos una oportunidad importante trabajando con pequeños emprendedores y obras de menor escala”.

En ese marco, la empresa proyectó la apertura de más de diez nuevas franquicias en el país entre 2026 y 2027, con la intención de extender su presencia a distintas ciudades del interior. La estrategia apuntó a consolidar una red de sucursales que pudiera captar la demanda de obras pequeñas y medianas, un segmento en el que la firma identificó potencial de crecimiento.

En Córdoba, el desarrollo local quedó en manos del empresario Ignacio Albrisi, quien ya contaba con actividad dentro del sector de la construcción. La iniciativa buscó aprovechar esa experiencia previa y generar complementariedad entre ambos negocios, ofreciendo en un solo lugar tanto materiales como herramientas para alquilar.

El formato habitual de la marca contempló locales de entre 300 y 400 metros cuadrados. Esos espacios incluyeron un sector de atención al público, un depósito para los equipos y un área específica destinada al mantenimiento. Según precisó la empresa, la inversión inicial para montar una franquicia se ubicó entre 130.000 y 140.000 dólares, monto que abarcó el inventario de herramientas, el canon de franquicia y el equipamiento necesario para poner en marcha la operación.

Además del servicio de alquiler, la compañía incorporó una propuesta de capacitación para los usuarios. “Tenemos una universidad corporativa con videos y manuales que explican cómo usar cada equipo”, explicó Arena.

Con esta apertura, Casa do Construtor sumó un nuevo paso en su expansión fuera de Brasil y reforzó su apuesta por el mercado argentino. La empresa buscó posicionarse en un nicho vinculado al alquiler de maquinaria para tareas de pequeña y mediana escala, con un modelo que combinó franquicias, asistencia operativa y capacitación técnica para los clientes.

“Esperamos aterrizar en Córdoba y convertirnos en un negocio muy exitoso en la región”, concluyó Rizzi.