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En un país muy polarizado, los brasileños eligen hoy entre Lula y Flávio Bolsonaro

Una última encuesta daba cuenta de una ajustada diferencia de cuatro puntos en favor del primero (42%). Todo indica que habrá balotaje

El actual mandatario de Brasil, el izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, aventajaba por escaso margen, alrededor de cuatro puntos, al ultraderechista Flávio Bolsonaro, según una encuesta de última hora publicada ayer, antes de las elecciones presidenciales que protagonizarán hoy, que tienen absolutamente polarizado al país.

Según un sondeo de Datafolha, Lula se impondría con el 42 por ciento de los votos, contra 38 de su princial competidor, aunque no le alcanza para imponerse en primera vuelta y habría que recurrir al balotaje, con un escenario que tendría algunas variantes cuando los dos aspirantes se enfrenten mano a mano.

En tanto, otro estudio de la encuestadora Quaest, realizado a fines del mes pasado, registraba una brecha de cinco puntos, con Lula en 39 por ciento y Bolsonaro en 34, lo que lleva a los analistas a pronosticar que todo se definirá en el balotaje previsto para el 25 de octubre.

Hoy, unos 135 millones de ciudadanos concurrirán a las urnas para elegir presidente y vicepresidente que comandarán los destinos del, país durante los próximos cuatro años. Además, se renovarán cargos clave en todo el territorio nacional; los electores votan gobernadores en 26 estados, la totalidad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

Asimismo, la votación se llevará a cabo con urnas electrónicas, cuyos dispositivos tienen dos terminales: uno para la autoridad del Colegio Electoral y otra para el votante.

Tanto Lula como Bolsonaro cerraron sus campañas proselitistas ayer; el actual presidente lo hizo con una caravana en San Pablo, mientras que su competidor hizo lo propio en esa misma ciudad, y posteriormente con un acto similar en Río de Janeiro, ambos rodeados del fervor popular en la recta final.

Otros once candidatos sin chances

Además de Lula, aspirante del Partido de los Trabajadores (PT), y Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), también competirán otros once candidatos, aunque con nulas posibilidades de acceder a la Presidencia, habida cuenta que entre los dos principales contendientes acumulan el 80 por ciento de las preferencias.

Imposible era llegar a la intersección de la avenida Paulista y la rua Augusta, en pleno centro de la ciudad de San Pablo, mientras miles de personas –más de 500.000, según los organizadores– se apiñaban la mañana de ayer para esperar la llegada del presidente de Brasil y candidato del Partido de los Trabajadores (PT). Cuando, alrededor de las 11.20, el líder de izquierda logró aproximarse hasta la camioneta que lo llevaría en su último acto de campaña en la capital paulista, el clamor que todavía suscita el veterano dirigente se hizo sentir.

Exactamente al mismo tiempo, en un punto distinto del mismo Estado de San Pablo, el otro máximo candidato a ocupar el Palacio del Planalto por los próximos cuatro años recorría, también junto a miles de personas, el trayecto que une Santa Bárbara D’Oeste con Americana, una ciudad fundada en el siglo XIX por inmigrantes norteamericanos. Con una caravana de motociclistas que seguían el colectivo que lo llevaba en su techo, el representante del Partido Liberal e hijo del expresidente condenado Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, realizaba una de sus ultimas apariciones antes de los comicios.