Regionales | Bruzone

Bruzone arranca la restauración del emblemático almacén "La Mascota"

La Comuna impulsa la recuperación del antiguo negocio de ramos generales que por décadas fue punto de encuentro para sus habitantes, con el objetivo de devolver a la comunidad un espacio lleno de recuerdos

Frente del histórico almacén "La Mascota", en Bruzone, cuyo proceso de restauración busca devolverle su rol como espacio de encuentro para la comunidad.

 

En el corazón de Nicolás Bruzone, el almacén de ramos generales “La Mascota” ha sido, durante décadas, un punto de referencia y un centro de reunión para sus habitantes. Este edificio, erigido por los hermanos Manuel y Salvador Suliman, nació como un sueño compartido que con el tiempo se convirtió en una pieza clave de la historia local. Más que un simple comercio, era un lugar en el que vecinos y familias se reunían para socializar, intercambiar historias y reforzar lazos comunitarios. Sus paredes, que encierran risas, encuentros y anécdotas de generaciones, resguardan un valioso legado que la Comuna busca rescatar con esta restauración.

Los hermanos Suliman fueron los primeros en materializar este espacio emblemático, poniendo su esfuerzo en un negocio que rápidamente adoptaría una identidad propia y una profunda conexión con los habitantes del pueblo. Hoy, a medida que pasan los años, y el deterioro del edificio se hace visible, por lo que se ha decidido dar el paso de recuperar su valor histórico, con la idea de que “La Mascota” vuelva a ser no solo un sitio comercial, sino un lugar de memoria colectiva para todos los que aún guardan recuerdos de su época dorada.

Apuesta por el patrimonio

La Comuna, consciente del significado de este espacio para su comunidad, ha iniciado los trabajos para revitalizar las instalaciones, manteniendo su estilo original y preservando cada rincón que guarda algún testimonio de su pasado. Así las autoridades locales, a través de las redes sociales, han expresado la importancia de esta obra, destacando que, más allá de recuperar un edificio, se está devolviendo a la localidad una parte de su identidad cultural. “La Mascota guarda anécdotas de todo el pueblo y de gente de localidades vecinas. En sus rincones se almacenan risas, tristezas, añoranzas y secretos. Queremos repararla y acondicionarla, recuperar su uso e historia”, señalaron.

“La Mascota guarda anécdotas de todo el pueblo y de gente de localidades vecinas”.

La obra de restauración también busca ofrecer un espacio donde aquellos vecinos que alguna vez frecuentaron el almacén puedan compartir sus vivencias con las nuevas generaciones. Para la Comuna, esta iniciativa va más allá de la preservación material: es una oportunidad para revitalizar la memoria colectiva y permitir que los jóvenes de Nicolás Bruzone descubran el valor de un lugar que fue central en la vida de sus antepasados.

A medida que avanzan las tareas de remodelación, las autoridades se han comprometido a mantener informada a la comunidad sobre cada paso del proceso, esperando que este edificio histórico, una vez restaurado, continúe siendo un espacio de encuentro y memoria. Esta apuesta por recuperar un ícono local no solo pretende revitalizar un edificio, sino devolver al pueblo un símbolo de unidad, arraigo y tradición que sigue vivo en los recuerdos de muchos.